DICCIONARIO MÉDICO
Digoxinemia
La digoxinemia es la concentración de digoxina en el suero o en el plasma de un paciente en tratamiento con este digitálico. Se determina en el laboratorio por inmunoensayo y se emplea como parámetro de referencia para ajustar el tratamiento en función del índice terapéutico estrecho característico del fármaco. Es una de las pocas concentraciones plasmáticas de un fármaco cardiovascular que se mide de forma sistemática en la práctica clínica habitual. El término está formado por la denominación común internacional digoxina y el sufijo -emia, del griego αἷμα (haîma, "sangre"), utilizado en la nomenclatura médica para designar la presencia o la concentración de una sustancia en la sangre (como en glucemia, uricemia o calcemia). El nombre alude directamente a lo que la prueba mide: la cantidad de digoxina circulante. Se expresa habitualmente en nanogramos por mililitro (ng/mL) o en su equivalente en unidades del sistema internacional (nmol/L), con un factor de conversión aproximado de 1,28. La determinación se introdujo en la clínica en la década de 1970, cuando el radioinmunoensayo permitió por primera vez cuantificar la digoxina en muestras séricas con la sensibilidad requerida. Antes de eso, el ajuste del glucósido cardiotónico descansaba solo en la observación clínica y en el electrocardiograma, con el consiguiente riesgo de infratratamiento o de intoxicación. La disponibilidad rutinaria de la digoxinemia cambió la seguridad del uso del fármaco y sigue siendo hoy la herramienta principal para su seguimiento. La razón principal es el margen terapéutico estrecho de la digoxina. La diferencia entre la concentración a la que produce el efecto buscado y la que produce toxicidad es pequeña, y esa diferencia se estrecha aún más cuando concurren circunstancias que alteran la eliminación renal del fármaco (edad avanzada, deshidratación, insuficiencia renal) o su interacción con otros compuestos (verapamilo, amiodarona, ciertos antibióticos). En pacientes con esas condiciones no basta con seguir la respuesta clínica: la concentración plasmática aporta información objetiva sobre si el ajuste va en la dirección correcta. La digoxinemia también resulta útil ante dos escenarios clínicos concretos. Cuando aparecen manifestaciones compatibles con intoxicación digitálica (molestias gastrointestinales, alteraciones visuales, arritmias características), su medida ayuda a orientar el cuadro. Y cuando la respuesta al fármaco no se corresponde con lo esperado, la concentración plasmática permite distinguir entre falta de adherencia, aporte insuficiente o interferencia farmacocinética por otro compuesto. Se necesita una muestra de sangre venosa. El momento de la extracción es lo que más condiciona el resultado: si se toma poco después de la administración del comprimido, la fase de distribución del fármaco todavía no ha concluido y las cifras aparecen artificialmente elevadas. Por eso las guías recomiendan extraer la muestra al menos seis a ocho horas después de la última toma, habitualmente justo antes de la toma siguiente (concentración valle o trough). El laboratorio comunica el valor en el plazo habitual de un análisis rutinario. La técnica empleada es un inmunoensayo, generalmente enzimático o quimioluminiscente. Determinados anticuerpos antidigoxina utilizados en pacientes intoxicados (fragmentos Fab específicos) interfieren con la determinación, y en ese contexto el laboratorio necesita saber que se han administrado para interpretar el resultado correctamente. También pueden alterarla ciertas sustancias endógenas presentes en la insuficiencia renal grave o en el embarazo, las llamadas "sustancias inmunorreactivas similares a la digoxina", cuyo efecto es dar cifras espurias. Los rangos considerados terapéuticos han ido descendiendo con el tiempo. Los primeros protocolos, propios de los años setenta y ochenta, tomaban como referencia concentraciones de hasta 2 ng/mL. El análisis post hoc del ensayo Digitalis Investigation Group publicado en 2006 mostró que los pacientes con insuficiencia cardíaca sistólica y concentraciones bajas (entre 0,5 y 0,9 ng/mL) obtenían un mejor perfil de resultados que los que se movían por encima de 1 ng/mL. Desde entonces, las guías tienden a recomendar cifras más conservadoras en esta indicación. Cifras claramente por encima de 2 ng/mL se asocian a riesgo elevado de toxicidad. El rango numérico exacto y la periodicidad del control forman parte del criterio clínico del especialista y no constituyen un dato aislado. Un mismo valor puede interpretarse de forma distinta según la potasemia, la función renal, la indicación del fármaco (insuficiencia cardíaca frente a control de la frecuencia en fibrilación auricular) y la respuesta clínica. La digoxinemia es una pieza más del seguimiento, no un valor autónomo. Es un neologismo científico compuesto por el nombre del fármaco (digoxina, derivado a su vez del género botánico Digitalis) y el sufijo griego -emia, que designa la presencia de una sustancia en la sangre. Sigue el mismo patrón que glucemia o bilirrubinemia. Como término técnico se generaliza en la literatura médica de habla hispana a partir de los años setenta, cuando la determinación se incorpora a la práctica clínica. Al menos seis a ocho horas después de la última toma del comprimido, para evitar que la fase de distribución del fármaco falsee el resultado. En la práctica ambulatoria suele coincidir con la extracción justo antes de la toma siguiente (concentración valle), que es la más comparable con las referencias publicadas. Varios factores. La aparición de deterioro renal es el más frecuente: al reducirse la eliminación de la digoxina, la concentración plasmática sube. También la interacción con fármacos como verapamilo, amiodarona o algunos antibióticos macrólidos, que aumentan las concentraciones circulantes. Determinadas sustancias endógenas presentes en la insuficiencia renal grave o en el embarazo, denominadas "sustancias inmunorreactivas similares a la digoxina", pueden dar cifras espurias por interferencia con el inmunoensayo. Sí. Cuando el paciente recibe digitoxina (una opción minoritaria en Europa, no disponible en España), su concentración plasmática se determina con el mismo tipo de técnica, aunque los rangos de referencia son diferentes por su perfil farmacocinético propio. Si desea profundizar en los conceptos vinculados a la digoxinemia, puede consultar:Qué es la digoxinemia
Por qué se mide
Cómo se realiza la determinación
Interpretación general del valor
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra digoxinemia?
¿Cuándo debe extraerse la muestra?
¿Qué puede alterar el resultado sin que la pauta habitual del paciente haya cambiado?
¿Se mide también la digitoxinemia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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