DICCIONARIO MÉDICO

Derivación biliar

La derivación biliar es un procedimiento quirúrgico o intervencionista que crea una vía alternativa para el drenaje de la bilis cuando el conducto biliar principal está obstruido y la obstrucción no puede resolverse directamente. Puede realizarse mediante cirugía abierta, laparoscopia o técnicas percutáneas guiadas por imagen.

Qué es la derivación biliar

El término se compone del latín derivare (desviar una corriente de su cauce) y del adjetivo biliar, relativo a la bilis. En cirugía, derivar significa crear un camino nuevo para que un fluido sortee un obstáculo. La derivación biliar se distingue de la reconstrucción biliar, donde se repara o sustituye el conducto dañado: aquí no se repara, se rodea.

La bilis, producida en el hígado, desciende normalmente por los conductos hepáticos, confluye en el colédoco y desemboca en el duodeno a través de la ampolla de Vater. Cuando un tumor, una estenosis cicatricial o una lesión quirúrgica interrumpen este recorrido, la bilis se acumula en el hígado y provoca colestasis e ictericia, prurito y riesgo de colangitis. Restablecer el drenaje biliar es entonces una necesidad urgente.

Tipos de derivación biliar

La derivación biliodigestiva quirúrgica consiste en anastomosar (unir) un segmento de la vía biliar directamente con una porción del tubo digestivo, generalmente el yeyuno. Las variantes más frecuentes son la hepaticoyeyunostomía (unión del conducto hepático con el yeyuno, montada en asa desfuncionalizada en Y de Roux) y la coledocoyeyunostomía (unión del colédoco con el yeyuno). La elección depende de la altura de la obstrucción y del estado del tejido biliar residual.

Existe también la coledocoduodenostomía, que une el colédoco directamente al duodeno. Es técnicamente más sencilla, pero tiene el inconveniente de que el reflujo de contenido duodenal hacia la vía biliar puede favorecer infecciones recurrentes a largo plazo, por lo que su uso se ha restringido con el tiempo.

Cuando el paciente no puede someterse a cirugía mayor, la derivación biliar percutánea ofrece una alternativa menos invasiva. Bajo control radiológico, se introduce un catéter a través de la piel y el hígado hasta la vía biliar dilatada. El catéter puede drenar la bilis al exterior (drenaje externo) o atravesar la obstrucción y restituir el paso de bilis al duodeno (drenaje interno-externo). También puede colocarse una prótesis metálica autoexpandible (un stent) por vía endoscópica o percutánea para mantener permeable la vía biliar sin necesidad de un catéter permanente.

Contexto quirúrgico

La derivación biliodigestiva no es una intervención de primera línea. Se reserva para situaciones en las que la obstrucción es irreparable o en las que la reparación directa del conducto ha fracasado. Las indicaciones más habituales incluyen tumores de la cabeza del páncreas que comprimen el colédoco sin posibilidad de resección, estenosis benignas posquirúrgicas de la vía biliar y, con menor frecuencia, quistes de colédoco que obligan a resecar un segmento del conducto.

El éxito a largo plazo depende en gran medida de la calidad de la anastomosis y de que esta quede libre de tensión. Las complicaciones más temidas son la fuga biliar en el postoperatorio inmediato y la estenosis cicatricial de la anastomosis a medio plazo, que puede manifestarse como episodios recurrentes de colangitis.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa derivación en cirugía biliar?

Significa crear un camino alternativo para que la bilis llegue al intestino sin pasar por la zona obstruida. El cirujano une un tramo permeable de la vía biliar con un asa de intestino, o bien se coloca un catéter o una prótesis que atraviese el obstáculo.

¿Es lo mismo derivación biliar que bypass biliar?

Sí, son denominaciones equivalentes. Bypass es la voz inglesa para derivación, y ambas se utilizan indistintamente en la literatura médica.

¿Se puede vivir con normalidad tras una derivación biliodigestiva?

Depende de la causa que motivó la intervención. Si la obstrucción se debía a una estenosis benigna y la anastomosis funciona correctamente, la calidad de vida puede ser buena. Cuando el origen es tumoral, el pronóstico lo marca la enfermedad de base, no la derivación en sí.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Enfermedades de las vías biliares. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Generalidades sobre la función biliar.
  3. Revista de Gastroenterología de México. Manejo posoperatorio en derivación biliodigestiva por lesión iatrógena de vía biliar.
  4. Mayo Clinic en español. Cáncer de las vías biliares (colangiocarcinoma).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre la anatomía y la patología de la vía biliar, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Bilis: líquido producido por el hígado con función digestiva y excretora.
  • Colédoco: conducto biliar principal que transporta la bilis al duodeno.
  • Vesícula biliar: órgano que almacena y concentra la bilis entre las comidas.
  • Colangitis: infección de las vías biliares, habitualmente secundaria a una obstrucción.
  • Stent: prótesis tubular que mantiene abierto un conducto, utilizada también en la vía biliar.

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