DICCIONARIO MÉDICO

Catéter venoso central

El catéter venoso central (CVC) es un tubo largo y flexible cuya punta se sitúa en una vena de gran calibre, generalmente la vena cava superior o la entrada de la aurícula derecha. Se emplea cuando el acceso venoso periférico resulta insuficiente por el tipo de soluciones que deben administrarse, por la duración prevista del acceso o por la necesidad de medir la presión venosa central. En el uso coloquial hospitalario se le llama simplemente vía central.

Qué es el catéter venoso central

Un catéter recibe la denominación de "central" cuando su extremo distal alcanza el territorio de las grandes venas intratorácicas. La diferencia con una vía periférica no es solo de longitud: las venas centrales admiten soluciones hiperosmolares y fármacos que irritarían una vena del antebrazo en cuestión de horas (vasopresores, nutrición parenteral concentrada, potasio a alta velocidad). Miden entre 15 y 30 cm y su calibre oscila entre 4 y 12 French, según el número de luces y el uso previsto.

El concepto de cateterismo venoso central se formalizó a mediados del siglo XX. Werner Forssmann se introdujo a sí mismo un catéter ureteral por la vena antecubital hasta la aurícula derecha en 1929, en un experimento que le valió el Nobel de Fisiología o Medicina de 1956 junto con André Cournand y Dickinson Richards. El acceso percutáneo rutinario llegó después, con la técnica de Seldinger de 1953, que hizo innecesaria la disección quirúrgica del vaso y convirtió la colocación en un procedimiento realizable a pie de cama.

Vías de acceso

Se utilizan tres venas principales para la inserción, y la elección depende de la situación clínica, la coagulación del paciente y la experiencia del operador.

Vena yugular interna. Es la vía más frecuente en muchas unidades de cuidados intensivos. La yugular interna derecha ofrece un trayecto casi recto hasta la vena cava superior y es fácilmente localizable con ecografía. Su principal ventaja sobre la subclavia es que, ante una hemorragia accidental, el cuello permite compresión directa. El catéter yugular tiene su propia entrada en este diccionario.

Vena subclavia. Discurre por debajo de la clavícula y su anatomía varía poco entre individuos, lo que facilita la punción por referencias óseas. El riesgo propio de esta vía es el neumotórax, porque la cúpula pleural queda muy cerca del punto de punción. Sin embargo, la tasa de infección del catéter tiende a ser algo menor y resulta más cómoda para el paciente cuando el acceso se mantiene varios días.

Vena femoral. Se punciona en la ingle, bajo el ligamento inguinal. No comporta riesgo de neumotórax, pero la colonización bacteriana de la zona inguinal la convierte en la opción con mayor tasa de infección cuando el catéter permanece más de unos días. Se reserva habitualmente para situaciones de urgencia o cuando las vías superiores están contraindicadas.

Tipos de catéter venoso central

No tunelizado. Se inserta directamente a través de la piel hasta la vena y se fija con sutura y apósito. Es el formato habitual en las unidades de cuidados intensivos para accesos de días o pocas semanas. Suele tener dos o tres luces que permiten administrar infusiones incompatibles de forma simultánea.

Tunelizado. El catéter recorre un trayecto subcutáneo de varios centímetros antes de entrar en la vena, lo que dificulta la migración bacteriana desde la piel hasta el torrente sanguíneo. Un manguito de dacrón situado en el túnel provoca una reacción fibrosa local que fija el dispositivo sin necesidad de puntos. Los nombres comerciales más conocidos son Hickman y Broviac, este último de menor calibre y empleado sobre todo en pediatría.

Reservorio subcutáneo implantable (port-a-cath). Consiste en una cámara de titanio o plástico que se aloja bajo la piel del tórax, conectada a un catéter que llega a la vena cava superior. El acceso se realiza pinchando una membrana de silicona con una aguja especial (Huber). No tiene componentes externos visibles cuando no se está usando, lo que permite al paciente bañarse y hacer vida normal con menos restricciones. Se utiliza con frecuencia en personas que necesitan infusiones intermitentes durante meses.

Catéter central de inserción periférica (PICC). Se introduce a través de una vena del brazo (basílica o braquial) y se avanza hasta la vena cava superior. Mide entre 50 y 70 cm, bastante más que un CVC convencional, y puede mantenerse semanas o meses. La inserción la realizan con frecuencia enfermeras especializadas, sin necesidad de quirófano. Su principal limitación es un flujo de infusión más lento que el de los catéteres centrales cortos, debido a su menor calibre interno y mayor longitud.

Diferenciación con la vía periférica y la vía central

La vía periférica es un catéter corto (2-5 cm) que se aloja en una vena superficial del brazo o la mano. Basta para suero, analgésicos corrientes y la mayoría de los antibióticos, pero no tolera soluciones con osmolaridad superior a 900 mOsm/L ni fármacos vasoconstrictores. Cuando esas condiciones se superan, o cuando se prevé un acceso de más de una semana, la indicación pasa a la vía central.

El término coloquial vía central designa exactamente lo mismo que "catéter venoso central", solo que en el registro oral del hospital. La entrada correspondiente de este diccionario recoge ese uso.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama "central" y no simplemente "venoso"?

Porque la punta del catéter llega a las grandes venas del tórax o a la entrada de la aurícula derecha, que se consideran "centrales" en el sistema circulatorio. Un catéter venoso periférico también está en una vena, pero su extremo queda lejos del corazón, en un vaso superficial del brazo o la mano.

¿Cuánto tiempo puede permanecer colocado?

Depende del tipo. Un CVC no tunelizado se mantiene habitualmente entre unos días y dos o tres semanas. Los tunelizados y los reservorios implantables pueden durar meses, incluso más de un año si se cuidan correctamente y no aparecen complicaciones. El PICC ocupa una posición intermedia: semanas a pocos meses.

¿Es lo mismo un catéter venoso central que un port-a-cath?

No exactamente. El port-a-cath es un tipo concreto de catéter venoso central: lleva un reservorio implantado bajo la piel, sin partes externas visibles cuando no se usa. El CVC no tunelizado, en cambio, tiene un segmento que sobresale a través de la piel. Ambos son catéteres venosos centrales, pero con diseño y duración previstos distintos.

¿Qué relación tiene con el catéter de Swan-Ganz?

El catéter de Swan-Ganz se introduce por las mismas vías que un CVC convencional, pero su punta avanza más allá de la aurícula derecha y llega hasta la arteria pulmonar. Se considera un catéter de arteria pulmonar, no un CVC estándar, aunque comparte con él la vía de acceso y parte del recorrido.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Infecciones por vía central en hospitales. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Acceso vascular.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Inserción de catéter central colocado por vía periférica. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  4. Real Academia Española. Cateterismo. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al catéter venoso central, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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