DICCIONARIO MÉDICO
Arteria interlobulillar
Las arterias interlobulillares (denominadas también arterias corticales radiadas) son ramas de las arterias arciformes que ascienden radialmente por la corteza del riñón, entre los lobulillos corticales. De sus paredes nacen las arteriolas aferentes que llevan la sangre a los glomérulos. Cada arteria interlobulillar parte de una arciforme en ángulo casi recto y se dirige verticalmente hacia la cápsula renal, atravesando toda la corteza. Su trayecto recorre los espacios que separan los lobulillos corticales (de ahí el nombre: "inter", entre, y "lobulillar", de los lobulillos), y no debe confundirse con la arteria interlobar, que viaja entre lóbulos, unidades mucho mayores. En la nomenclatura de la Terminologia Anatomica recibe el nombre de arteria corticalis radiata, un sinónimo que describe mejor su disposición en abanico desde la unión corticomedular. A lo largo de su recorrido cortical, la interlobulillar va emitiendo arteriolas aferentes a intervalos irregulares (no equidistantes, aunque muchos esquemas lo simplifiquen así). Cada arteriola aferente conduce sangre a un único glomérulo. Un solo tronco interlobulillar puede servir a varios glomérulos repartidos a distintas profundidades de la corteza, lo que significa que una oclusión de la interlobulillar afecta a más de una nefrona. Lo que sucede después de la arteriola aferente no tiene equivalente en ningún otro órgano. La sangre entra en el glomérulo, un ovillo de capilares fenestrados donde se filtra el plasma, y sale por la arteriola eferente. Hasta aquí, el esquema se parece al de cualquier lecho capilar, pero en el riñón la arteriola eferente no desemboca directamente en una vénula: se ramifica de nuevo para formar los capilares peritubulares, una segunda red que envuelve los túbulos de la nefrona y permite la reabsorción de agua, glucosa, aminoácidos y electrolitos. Esa doble red capilar en serie (glomerular primero, peritubular después) es la base mecánica de la función renal. Sin el primer lecho no habría filtración; sin el segundo, el organismo perdería en la orina cantidades enormes de sustancias que necesita recuperar. La arteria interlobulillar es, en la práctica, la puerta de entrada a todo este sistema, porque de ella depende el flujo que llega a cada grupo de nefronas. Por la similitud fonética. Ambos nombres comparten el prefijo "inter" y la raíz "lob-", pero designan vasos de calibre y localización muy distintos. La interlobar es gruesa, viaja entre lóbulos renales (pirámide + corteza) y discurre por las columnas de Bertin. La interlobulillar es fina, viaja entre lobulillos (subdivisiones de la corteza) y asciende radialmente hasta la cápsula. En algunos textos mal traducidos del inglés los nombres aparecen intercambiados, lo que añade confusión. No hay una cifra fija. Varía según la longitud del tronco y la densidad glomerular de la zona cortical que atraviesa; algunas interlobulillares emiten media docena, otras más. Sí. La Terminologia Anatomica prefiere arteria corticalis radiata, un nombre que refleja su disposición en rayos desde la unión corticomedular hacia la cápsula. "Interlobulillar" sigue siendo el término más empleado en la enseñanza de anatomía en español. Si desea profundizar en conceptos asociados a la arteria interlobulillar, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la arteria interlobulillar
El doble lecho capilar del riñón
Preguntas frecuentes
¿Por qué se confunden tan a menudo "interlobar" e "interlobulillar"?
¿Cuántas arteriolas aferentes nacen de cada interlobulillar?
¿Se llaman también "arterias corticales radiadas"?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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