DICCIONARIO MÉDICO
Capilar peritubular
Los capilares peritubulares son la red de capilares sanguíneos que rodea los túbulos renales en la corteza del riñón. Proceden de la arteriola eferente del glomérulo y su función principal es reabsorber hacia la sangre el agua y los solutos que la nefrona ha recuperado del filtrado glomerular. El prefijo peri- procede del griego περί, "alrededor", y tubular hace referencia al túbulo renal. Un capilar peritubular es, literalmente, un capilar que discurre alrededor de un túbulo. En el riñón, ese nombre designa la red vascular que envuelve los túbulos contorneados proximales y distales en la corteza renal, formando una malla tan densa que prácticamente ningún segmento del túbulo queda sin irrigación capilar directa. La peculiaridad de estos capilares es su origen. En la mayoría de los tejidos, un capilar se forma por ramificación progresiva del árbol arterial: arteria, arteriola, capilar. En el riñón, la sangre pasa primero por el ovillo capilar del glomérulo (donde se filtra), sale por la arteriola eferente y a partir de ella se forma la red peritubular. Dicho de otro modo, estos capilares reciben sangre que ya ha sido filtrada una vez. Es un sistema de capilares en serie, no en paralelo con el glomérulo, y esa disposición tiene consecuencias directas sobre las presiones que operan en su interior. Tras pasar por el glomérulo, la sangre ha perdido parte de su volumen acuoso (el que se ha convertido en filtrado). Eso significa dos cosas: la presión hidrostática en los capilares peritubulares es baja (unos 10-13 mmHg, muy inferior a los 30-35 mmHg de un capilar sistémico) y la concentración de proteínas plasmáticas se ha elevado, con lo que la presión oncótica sube hasta unos 30-32 mmHg. El resultado es una presión neta de reabsorción de aproximadamente 10 mmHg, que atrae el líquido desde el intersticio renal hacia la luz del capilar. Esa dirección neta hacia dentro es exactamente la opuesta a la que predomina en el glomérulo, donde la presión hidrostática alta empuja líquido fuera. El riñón funciona, en cierto modo, como un sistema de filtración y reciclaje con dos estaciones capilares consecutivas: la primera filtra y la segunda reabsorbe. En la médula renal, la función equivalente a la de los capilares peritubulares la cumplen los vasos rectos (vasa recta). Estos descienden en paralelo al asa de Henle, mantienen el gradiente osmótico medular y participan en el mecanismo de concentración de la orina. No se consideran capilares peritubulares en sentido estricto, aunque ambos proceden de la misma arteriola eferente y se les agrupa bajo el concepto de circulación posglomerular. Del griego περί (perí, "alrededor") y del latín tubulus ("tubo pequeño"). Describe la posición anatómica de estos capilares: envuelven los túbulos renales como una red. Porque la sangre que les llega ya ha pasado por el glomérulo y ha perdido volumen. Eso deja una presión hidrostática baja y una concentración de proteínas alta. Las fuerzas de Starling, en ese escenario, empujan el líquido intersticial hacia dentro del capilar en vez de sacarlo. No, aunque comparten origen. Los capilares peritubulares irrigan los túbulos de la corteza renal. Los vasos rectos son los capilares de la médula: descienden junto al asa de Henle en un trayecto rectilíneo (de ahí su nombre) y cumplen un papel adicional en la conservación del gradiente osmótico medular que permite concentrar la orina. Si desea profundizar en conceptos asociados al capilar peritubular, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el capilar peritubular
Presiones que gobiernan la reabsorción
Diferencia con los vasos rectos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre peritubular?
¿Por qué estos capilares favorecen la reabsorción y no la filtración?
¿Es lo mismo capilares peritubulares que vasos rectos?
Referencias
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