DICCIONARIO MÉDICO
Afasia de Wernicke
La afasia de Wernicke es un trastorno adquirido del lenguaje que se caracteriza por una producción verbal fluida, a menudo excesiva, pero cargada de errores léxicos, palabras inventadas y sustituciones que hacen el discurso parcial o completamente ininteligible. La comprensión auditiva está gravemente alterada. Se debe a una lesión en el tercio posterior del giro temporal superior del hemisferio dominante para el lenguaje, generalmente el izquierdo. Se trata de la forma prototípica de afasia fluente. A diferencia de lo que ocurre en la afasia de Broca, aquí el paciente habla sin esfuerzo aparente, mantiene la entonación y el ritmo de la frase, y puede encadenar oraciones largas. El problema es que lo que dice no tiene sentido, o lo tiene solo a medias. Las palabras correctas se sustituyen por otras con un sonido parecido (parafasias fonémicas: «cuchara» se convierte en «cuchasra» o «puchara»), por términos semánticamente próximos (parafasias semánticas: «tenedor» en lugar de «cuchara») o, en los casos más graves, por vocablos que no existen en ningún idioma (neologismos). Cuando la producción verbal se llena de neologismos hasta resultar del todo incomprensible, se habla de jergafasia. Un rasgo clínico que suele sorprender a los familiares es que el paciente no parece consciente de sus errores. Esta falta de conciencia del déficit, denominada anosognosia lingüística, explica por qué muchas personas con afasia de Wernicke no se frustran al hablar (a diferencia de lo que ocurre en la afasia de Broca, donde la frustración es constante) y pueden incluso irritarse cuando el interlocutor no les entiende, convencidos de que se están expresando con normalidad. Carl Wernicke (1848-1905) tenía solo veintiséis años cuando publicó en Breslau su monografía Der aphasische Symptomencomplex: Eine psychologische Studie auf anatomischer Basis (El complejo sintomático afásico: un estudio psicológico con base anatómica). En ella describía pacientes cuyo habla era fluida pero carente de sentido, y cuya comprensión auditiva estaba muy deteriorada, un cuadro opuesto al descrito por Broca trece años antes. Wernicke localizó la lesión en el tercio posterior del giro temporal superior izquierdo, una zona adyacente a la corteza auditiva primaria, y propuso un modelo de organización cerebral del lenguaje que resultó profundamente influyente. Según ese modelo, el área de Broca se encargaba de la programación motora del habla y el área que hoy lleva su nombre se encargaba del procesamiento de los sonidos del lenguaje y del acceso al significado de las palabras. Ambas áreas estarían conectadas por un haz de fibras de sustancia blanca. Wernicke predijo que la interrupción de ese haz produciría un tercer tipo de afasia, con buena comprensión y habla fluida pero grave dificultad para repetir: la que hoy conocemos como afasia de conducción. La predicción fue confirmada años después. El área de Wernicke ocupa las áreas 22 y, en parte, 39 y 40 de Brodmann, en la encrucijada temporoparietal del hemisferio cerebral izquierdo. Su proximidad a la corteza auditiva primaria explica que su destrucción comprometa la capacidad de decodificar los sonidos del habla, fenómeno que algunos autores equiparan a una forma de agnosia auditiva verbal. La causa más habitual es un infarto en el territorio de las ramas posteriores de la arteria cerebral media izquierda. A diferencia de la afasia de Broca, la lesión temporal posterior no suele afectar a la corteza motora, de modo que la hemiplejia contralateral es infrecuente. Esa ausencia de signos motores visibles hace que, en ocasiones, el cuadro se confunda inicialmente con un trastorno psiquiátrico, sobre todo cuando la producción verbal es abundante e incoherente y el paciente no colabora con la exploración por no comprender las instrucciones. De Carl Wernicke, neurólogo alemán nacido en Tarnowitz (Silesia) en 1848. Publicó la descripción de este tipo de afasia en 1874, a los veintiséis años, en una monografía que no solo identificaba el síndrome sino que planteaba un modelo teórico completo de la organización cerebral del lenguaje. Falleció en 1905 tras un accidente de bicicleta en Turingia. En la mayoría de los contextos clínicos se usan como sinónimos, y la equivalencia es razonable. Estrictamente, la afasia sensitiva es una categoría más amplia que incluye, además de la de Wernicke, la afasia transcortical sensitiva, un cuadro en el que la comprensión también falla pero la repetición se conserva. Generalmente, no. La anosognosia lingüística es uno de los rasgos más llamativos del cuadro. El paciente puede hablar con aparente normalidad sin darse cuenta de que su discurso resulta incomprensible para los demás. Con la rehabilitación y la evolución del cuadro, algunos pacientes van ganando cierta conciencia de sus dificultades, lo que paradójicamente puede mejorar su pronóstico comunicativo. Si desea ampliar información sobre los trastornos del lenguaje y conceptos relacionados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la afasia de Wernicke
Carl Wernicke y la publicación de 1874
Localización anatómica y causas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «afasia de Wernicke»?
¿Es lo mismo afasia de Wernicke que afasia sensitiva?
¿El paciente con afasia de Wernicke es consciente de sus errores?
Referencias
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