DICCIONARIO MÉDICO
Parafasia
La parafasia es la sustitución involuntaria de un fonema, una palabra o parte de una frase por otra distinta durante el habla, sin que quien la produce sea consciente del error en el momento en que ocurre. Es uno de los signos más característicos de las afasias fluentes y una de las claves que orientan el tipo de trastorno del lenguaje ante el que se encuentra el clínico. El término combina las raíces griegas pará, aquí con el sentido de «alteración parcial», y phásis, «habla» o «expresión». La misma raíz phásis aparece en afasia, donde el prefijo privativo a- señala la ausencia completa de lenguaje, mientras que para- indica una sustitución dentro de un lenguaje que se conserva en gran medida. La voz se incorpora a la literatura neurológica europea a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando la naciente afasiología empezaba a distinguir con precisión los distintos tipos de error verbal que presentaban los pacientes con lesión cerebral. La producción de una palabra pasa, de forma simplificada, por dos grandes fases: primero se selecciona su significado dentro del léxico mental, y después se ensambla su forma sonora, fonema a fonema. Un fallo en la primera fase da lugar a errores de tipo semántico. Un fallo en la segunda, a errores de tipo fonológico. Ambos niveles pueden fallar a la vez, lo que da lugar a los tipos mixtos que se describen a continuación. Según el nivel afectado, la parafasia fonémica, o literal, sustituye, añade, omite o transpone sonidos dentro de la palabra, de manera que «pizarra» puede convertirse en «pizadra» o «zarripa»; el resultado suele ser una secuencia sonora que no existe en el idioma, lo que en fonética se denomina pseudopalabra. La parafasia semántica, o verbal, cambia la palabra por otra del mismo campo de significado, como decir «hermano» cuando se quiere decir «primo», o «cuchara» cuando se busca «tenedor». Cuando el error mezcla ambos niveles y produce una palabra sin existencia real en la lengua, se habla de neologismo: «morlifa» en lugar de «bufanda» sería un ejemplo. Existe además una variedad mixta o formal, en la que el resultado guarda parecido tanto fonológico como semántico con la palabra buscada, y una parafasia morfológica, menos frecuente, que altera el género, el número o el tiempo verbal en vez del significado o el sonido. Las parafasias son especialmente abundantes en las afasias fluentes, aquellas en las que el habla conserva un ritmo y una entonación aceptables aunque el contenido resulte poco comprensible. Constituyen el rasgo distintivo de la afasia de Wernicke, donde se combinan con neologismos y con una comprensión muy alterada. También aparecen en la afasia de conducción, aunque aquí el paciente suele advertir el error y ensaya sucesivas aproximaciones a la palabra correcta, y en la afasia anómica, donde predominan las de tipo semántico durante la denominación de objetos. Cuando la densidad de parafasias y neologismos hace el discurso ininteligible, el cuadro recibe un nombre propio: jergafasia. Conviene distinguir la parafasia del lapsus linguae, error puntual y ocasional que cualquier hablante sano comete y que suele detectar y corregir de inmediato. La parafasia, en cambio, es sistemática, no depende del cansancio ni de la distracción, y quien la produce con frecuencia no percibe el error. Cuando la sustitución ocurre al leer en voz alta se denomina paralexia; cuando aparece en la escritura, paragrafia. Ambas comparten con la parafasia el mismo mecanismo de fondo, aplicado a una vía distinta de expresión del lenguaje. Combina el griego pará, aquí con el sentido de alteración parcial, y phásis, «habla». Comparte la segunda raíz con afasia, aunque el prefijo cambia por completo el significado: uno indica pérdida total del lenguaje, y el otro, una sustitución dentro de un lenguaje que se conserva. No. El lapsus es ocasional y se da en personas sin ninguna lesión cerebral. La parafasia es un signo neurológico, sistemático y habitualmente inconsciente para quien la produce. En términos generales, las parafasias fonológicas apuntan a un fallo en la fase de ensamblaje sonoro de la palabra, un proceso que depende sobre todo de regiones perisilvianas posteriores próximas al área de Wernicke. Las semánticas, en cambio, señalan más bien un problema en el acceso al significado dentro del léxico mental, función distribuida en redes temporales más amplias. Los neologismos y la jerga suelen aparecer en cuadros con afectación extensa y con escasa conciencia del error por parte del paciente. Ningún tipo de parafasia, sin embargo, permite por sí solo determinar la localización exacta de una lesión. La mayoría sí, y se asocian a un daño cerebral adquirido: ictus, traumatismo craneoencefálico, tumor o enfermedad neurodegenerativa. También pueden observarse parafasias leves y aisladas en personas sanas bajo fatiga extrema o en estados de transición entre el sueño y la vigilia, aunque en ese contexto funcionan como un fenómeno puntual y no como un signo de enfermedad.Qué es la parafasia
Qué nivel del lenguaje falla
Clasificación
En qué afasias aparece
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra parafasia?
¿Es lo mismo que tener un lapsus al hablar?
¿Qué tipo de parafasia orienta más sobre el lugar de la lesión?
¿Todas las parafasias tienen origen neurológico?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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