DICCIONARIO MÉDICO
Adeps lanae
Adeps lanae es la denominación farmacéutica latina de la lanolina anhidra, una sustancia cérea purificada que se obtiene de la lana de oveja (Ovis aries). Se emplea como excipiente en pomadas, cremas y otras preparaciones tópicas por su capacidad de absorber agua y facilitar la penetración cutánea de principios activos. La expresión latina adeps lanae significa, literalmente, «grasa de lana». Adeps (genitivo adipis) designa en latín la grasa animal sólida, y lanae es el genitivo de lana. El término se conserva tal cual en la Farmacopea Europea y en la Real Farmacopea Española, donde identifica la fracción lipídica anhidra del vellón ovino una vez refinada y purificada. Conviene aclarar que, en rigor bioquímico, el adeps lanae no es una grasa. Se trata de una cera compleja, formada mayoritariamente por ésteres de ácidos grasos de alto peso molecular con alcoholes alifáticos y esteroles (sobre todo colesterol y lanosterol). Esa composición la hace particularmente afín al sebo humano, lo que explica su tolerancia cutánea y su larga tradición como vehículo farmacéutico. El farmacólogo alemán Oscar Liebreich acuñó en 1885 el nombre comercial Lanolin, a partir del latín lana y el griego élaion (aceite), para designar la sustancia purificada que proponía como base de ungüentos. El vocablo se adaptó al español como «lanolina» y la RAE lo recoge con la definición «sustancia análoga a las grasas, que se extrae de la lana del cordero y se utiliza para la preparación de pomadas y cosméticos». En textos farmacéuticos, sin embargo, se prefiere adeps lanae para la forma anhidra y adeps lanae cum aqua cuando la preparación contiene agua incorporada. Las glándulas sebáceas del ganado ovino segregan una secreción cérea que impregna las fibras de lana y las protege de la humedad ambiental. La lana recién esquilada contiene entre un 10 % y un 25 % de esta sustancia en bruto, proporción que varía con la raza: las ovejas merinas producen cantidades notablemente superiores a otras variedades. Para obtener el adeps lanae de grado farmacéutico, la lana cruda se lava con agua caliente y detergentes, y el sobrenadante graso se somete a sucesivos pasos de centrifugación, blanqueo y desodorización hasta conseguir una masa semisólida, translúcida, de color amarillo pálido, que funde entre 36 y 42 °C. La Farmacopea Europea establece límites de residuos de plaguicidas y metales pesados para autorizar su uso como excipiente. Desde el punto de vista químico, el adeps lanae reúne más de 170 especies moleculares distintas. Predominan los ésteres de ácido esteárico, ácido oleico y otros ácidos grasos de cadena larga con colesterol, lanosterol y alcoholes de cadena ramificada. Esa diversidad de componentes le confiere propiedades emulsionantes de tipo agua-en-aceite, oclusivas y emolientes que la farmacia galénica viene aprovechando desde hace más de un siglo. En formulación magistral, el adeps lanae funciona como base de absorción: puede incorporar hasta el doble de su peso en agua sin perder consistencia, lo que permite preparar emulsiones estables sin recurrir a tensioactivos sintéticos. Por eso figura, junto con la vaselina, entre los excipientes clásicos de las pomadas hidrófilas descritas en la Farmacopea Europea. Su afinidad con los lípidos del estrato córneo de la epidermis facilita la penetración de principios activos a través de la piel, propiedad que la hace útil como vehículo en dermatología. No solo retiene la humedad cutánea; también aporta flexibilidad a la capa córnea, razón por la que muchas cremas reparadoras para piel seca o agrietada la incluyen en su fórmula. La industria cosmética emplea derivados purificados del adeps lanae en bálsamos labiales, cremas de manos, acondicionadores capilares y productos de protección solar. En lactancia materna, las cremas de lanolina de alta pureza se aplican sobre los pezones agrietados, aprovechando su capacidad oclusiva y su compatibilidad con las mucosas. Fuera de la salud, la lanolina también sirve como lubricante y anticorrosivo en instrumentos musicales de madera o en herrajes metálicos expuestos a humedad, un uso industrial que a veces sorprende a quienes la asocian solo con la cosmética. No es el adeps lanae en conjunto lo que provoca reacciones de hipersensibilidad, sino los alcoholes de la lana (wool alcohols), un subgrupo de esteroles y alcoholes alifáticos libres que actúan como haptenos en individuos predispuestos. El Grupo Español de Investigación en Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (GEIDAC) de la AEDV incluye los alcoholes de la lana en la serie estándar de pruebas epicutáneas. Un estudio italiano publicado en 2024, con más de 30 000 pacientes evaluados entre 1997 y 2021, encontró una prevalencia de sensibilización del 1,6 %, con cifras más elevadas en varones y en personas mayores de 60 años con dermatitis de las piernas. En la práctica clínica, esto obliga a tener en cuenta el adeps lanae como posible causa de dermatitis de contacto cuando un paciente empeora tras aplicarse un ungüento o una crema que lo contenga. Los preparados farmacéuticos modernos suelen emplear lanolina altamente purificada o acetilar los alcoholes de la lana para reducir su potencial alergénico, y la denominación INCI (International Nomenclature of Cosmetic Ingredients) obliga a declarar su presencia en el etiquetado. Del latín farmacéutico. Adeps significa «grasa» o «sebo» y lanae es el genitivo de lana: «grasa de lana». La denominación se mantiene sin traducir en las farmacopeas europeas porque identifica de forma unívoca la fracción cérea anhidra del vellón ovino, y distingue el producto de grado farmacéutico de la lanolina cruda o de la lanolina con agua. Depende del contexto. En el habla corriente, «lanolina» y «adeps lanae» se usan como sinónimos, pero en las farmacopeas designan preparados distintos. Adeps lanae es la forma anhidra, mientras que adeps lanae cum aqua (o lanolinum) incorpora aproximadamente un 25-30 % de agua. Cuando un texto farmacéutico indica «lanolina» sin más, conviene revisar si se refiere a la forma anhidra o a la hidratada, porque su comportamiento como excipiente varía. Sí, aunque con poca frecuencia. Los alcoholes de la lana, presentes en la lanolina sin refinar, pueden actuar como alérgenos de contacto. La prevalencia de sensibilización ronda el 1,5-2 % en las series publicadas. En personas con úlceras venosas en las piernas o con eccema crónico que usan tópicos durante periodos prolongados, el riesgo es mayor. La lanolina de grado farmacéutico, sometida a purificación intensiva, tiene un potencial alergénico considerablemente menor que la lanolina cruda o la de grado cosmético general. Oscar Liebreich, farmacólogo de Berlín, lo propuso en 1885 combinando el latín lana con el griego élaion (aceite) y el sufijo químico -in (castellanizado como «-ina»). El término se difundió rápidamente en la farmacia europea y pasó al español como anglicismo procedente del inglés lanolin. Si desea profundizar en conceptos asociados al adeps lanae, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el adeps lanae
Origen, obtención y composición
Aplicaciones farmacéuticas y cosméticas
Sensibilización cutánea y precauciones
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la expresión adeps lanae?
¿Es lo mismo adeps lanae que lanolina?
¿Puede producir alergia?
¿Quién inventó el nombre «lanolina»?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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