DICCIONARIO MÉDICO

Adenoma folicular

El adenoma folicular es un tumor benigno encapsulado de la glándula tiroides, compuesto por células foliculares que reproducen, con mayor o menor fidelidad, la arquitectura del tejido tiroideo normal. Es la neoplasia benigna más frecuente de la tiroides y se presenta habitualmente como un nódulo solitario rodeado de una cápsula fibrosa bien definida.

Qué es el adenoma folicular

La tiroides está formada mayoritariamente por folículos: estructuras esféricas tapizadas por células epiteliales (las células foliculares) que encierran un material proteico llamado coloide, donde se almacenan las hormonas tiroideas. Cuando una de esas células adquiere una mutación que le confiere ventaja proliferativa, puede originar un clon celular que crece formando una masa encapsulada. Si esa masa conserva la arquitectura folicular y no atraviesa su propia cápsula ni invade los vasos sanguíneos circundantes, recibe el nombre de adenoma folicular.

El término «folicular» procede del latín folliculus, diminutivo de follis («bolsa» o «saco»), en referencia a la forma esférica del folículo tiroideo. Combinado con «adenoma» (del griego ἀδήν, «glándula», y -ωμα, «tumor»), la expresión designa un tumor glandular benigno de estirpe folicular. La denominación se consolidó en la segunda mitad del siglo XX, cuando la anatomía patológica tiroidea alcanzó un grado de detalle suficiente para separar los tumores foliculares de los papilares.

Arquitectura histológica y cápsula

Al microscopio, el adenoma folicular puede adoptar varios patrones. Algunos reproducen folículos grandes distendidos por coloide (patrón macrofolicular, a veces llamado coloide); otros forman folículos diminutos, casi sin luz (patrón microfolicular o fetal); y los hay con células dispuestas en trabéculas sólidas, sin luz folicular reconocible (patrón trabecular o embrionario). Todas esas variantes comparten un rasgo común: la cápsula íntegra.

Esa cápsula es mucho más que un detalle morfológico. La frontera entre el adenoma folicular y el carcinoma folicular depende, precisamente, de si las células tumorales respetan o no la barrera capsular y los vasos que la rodean. En el adenoma no hay invasión; en el carcinoma, sí. El problema es que esta distinción solo puede establecerse analizando la pieza completa una vez resecada, porque requiere examinar toda la cápsula en busca de focos de infiltración que pueden ser muy focales. Una muestra parcial, por muy bien obtenida que esté, no ofrece esa información.

Adenomas funcionantes y no funcionantes

La mayoría de los adenomas foliculares no alteran la función tiroidea. Están ahí, rodeados de su cápsula, sin producir hormona en cantidades relevantes. El nódulo se descubre en una exploración de imagen o durante la palpación cervical, y los niveles hormonales del paciente son normales.

Existe, sin embargo, un subgrupo que sí produce hormona tiroidea de forma autónoma, sin obedecer a la regulación de la TSH hipofisaria. Cuando esa producción autónoma es suficiente para generar hipertiroidismo, el nódulo recibe el nombre de adenoma tóxico (también conocido como adenoma de Plummer, por Henry Plummer, quien describió el cuadro en la Clínica Mayo en 1913). En la gammagrafía tiroidea, estos adenomas aparecen como nódulos que captan el radioisótopo con avidez, los llamados nódulos calientes, mientras que el tejido tiroideo circundante queda suprimido.

Reclasificación OMS 2022 y entidades limítrofes

Hasta hace pocos años, los tumores foliculares de tiroides se organizaban en un espectro que iba del adenoma benigno al carcinoma invasor, con una zona gris en medio. La clasificación de la OMS de 2022 introdujo dos cambios que afectan directamente al adenoma folicular:

Los tumores oncocíticos (compuestos por células de Hürthle) se separaron de la línea folicular clásica y pasaron a constituir una categoría propia. Un adenoma de células de Hürthle ya no se considera una variante del adenoma folicular, sino una entidad independiente.

Se consolidó la categoría NIFTP (neoplasia tiroidea folicular no invasiva con características nucleares papilares), que agrupa lesiones encapsuladas con rasgos nucleares de carcinoma papilar pero sin invasión capsular ni vascular. Antes de 2016, muchas de estas lesiones se clasificaban como carcinomas papilares de variante folicular encapsulada; su reclasificación como neoplasia de bajo riesgo ha reducido la carga de morbilidad asociada al sobrediagnóstico.

Diferenciación con el nódulo adenomatoide

El adenoma folicular no debe confundirse con el nódulo adenomatoide (o nódulo hiperplásico), que es la lesión nodular tiroidea más frecuente en el contexto de un bocio multinodular. El nódulo adenomatoide carece de cápsula completa y no es una proliferación clonal, sino una hiperplasia focal del tejido tiroideo estimulada, por lo general, por déficit de yodo o por autoanticuerpos. La distinción tiene implicaciones pronósticas: el nódulo adenomatoide no evoluciona a carcinoma folicular, mientras que el adenoma, en circunstancias que no se comprenden del todo, puede acumular mutaciones adicionales que lo acerquen al lado maligno del espectro.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llama «folicular»?

Porque sus células reproducen la estructura del folículo tiroideo, la unidad funcional de la glándula. El término viene del latín folliculus, «bolsita», y se aplica en tiroides a las cavidades esféricas que almacenan coloide.

¿Un adenoma folicular puede convertirse en carcinoma?

Es un tema debatido. Existen indicios moleculares (mutaciones en RAS, reordenamientos PAX8-PPARγ) que se encuentran tanto en adenomas como en carcinomas foliculares, lo que sugiere que algunos carcinomas podrían haber evolucionado desde un adenoma previo. Sin embargo, la progresión documentada es infrecuente y la mayoría de los adenomas permanecen estables a lo largo del tiempo.

¿Es lo mismo un adenoma folicular que un nódulo tiroideo?

No. «Nódulo tiroideo» es un término clínico que describe cualquier masa palpable o visible en la tiroides, sea cual sea su naturaleza. El adenoma folicular es solo una de las muchas causas de nódulo tiroideo, junto con los nódulos coloides, los quistes, las tiroiditis focales y los carcinomas.

¿Cuál es la diferencia con el adenoma de células de Hürthle?

Desde 2022, la OMS los clasifica como entidades separadas. El adenoma de células de Hürthle está compuesto por oncocitos (células con acumulación masiva de mitocondrias) y sigue un perfil molecular y un comportamiento clínico que justificaron su independización de la línea folicular convencional.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Nódulo tiroideo.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Cáncer de tiroides.
  3. Mayo Clinic. Nódulos tiroideos.
  4. American Cancer Society. ¿Qué es el cáncer de tiroides?.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre los tumores tiroideos y conceptos asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Adenoma: concepto general de tumor benigno glandular.
  • Adenoma de células de Hürthle: tumor oncocítico tiroideo, entidad separada del adenoma folicular desde la clasificación OMS 2022.
  • Adenoma tóxico: adenoma folicular hiperfuncionante que produce hormona tiroidea de forma autónoma.
  • Carcinoma folicular: neoplasia maligna de la tiroides que se distingue del adenoma por la presencia de invasión capsular o vascular.
  • Carcinoma papilar: el cáncer de tiroides más frecuente, cuyas variantes foliculares encapsuladas pueden plantear dudas con el adenoma folicular.
  • Nódulo caliente: nódulo tiroideo que capta radioisótopo con avidez, patrón habitual del adenoma tóxico.
  • Tiroglobulina: proteína sintetizada por las células foliculares, componente del coloide intratiroideo.
  • Bocio: agrandamiento de la tiroides, contexto frecuente de los nódulos adenomatoides que no deben confundirse con el adenoma folicular.

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