DICCIONARIO MÉDICO

Célula de hurthle

La célula de Hürthle es una variante de la célula folicular del tiroides que ha sufrido una transformación oncocítica: su citoplasma se llena de mitocondrias y adquiere un aspecto granular intensamente eosinófilo al microscopio. Se identifica también como oncocito tiroideo, célula oxífila o célula de Askanazy. Puede aparecer en procesos inflamatorios benignos del tiroides, pero también forma parte de neoplasias tiroideas específicas.

Qué es la célula de Hürthle

Vista al microscopio, la célula de Hürthle se reconoce de inmediato: es considerablemente más grande que una célula folicular tiroidea normal, tiene forma poligonal, contornos bien definidos, un citoplasma abundante y granular que se tiñe de rosa intenso con hematoxilina-eosina, y un núcleo grande con nucléolo prominente. Esa apariencia granular no es un artefacto de tinción: refleja la acumulación masiva de mitocondrias en el interior de la célula, visible también con microscopía electrónica.

Esquema de la célula de Hürthle: morfología histológica comparada con la célula folicular tiroidea normal (mayor tamaño, citoplasma eosinófilo granular y nucléolo prominente), explicación subcelular del fenómeno por acumulación masiva de mitocondrias hipertrofiadas en el citoplasma, contextos clínicos donde se observa (tiroiditis de Hashimoto, adenoma y carcinoma de células de Hürthle, bocio multinodular) y línea de tiempo del epónimo desde la descripción original en perros por Hürthle (1894) hasta la atribución errónea de Ewing (1928).

El epónimo "célula de Hürthle" es, en rigor, un error histórico que se ha consolidado por el uso. Karl Hürthle, fisiólogo alemán, describió en 1894 un tipo celular en el tiroides del perro que él consideraba un elemento glandular distinto. Lo que Hürthle observó eran en realidad las células C parafoliculares —las productoras de calcitonina—, no las células oncocíticas que hoy llevan su nombre. Las verdaderas "células de Hürthle" fueron identificadas cuatro años después, en 1898, por el patólogo Max Askanazy, quien las describió en tiroides humanos con tiroiditis de Hashimoto y enfermedad de Graves. A pesar de que la prioridad descriptiva corresponde a Askanazy, el epónimo de Hürthle se impuso en la literatura clínica y no ha podido ser desplazado.

En 1931, Hamperl acuñó el término "oncocito" (del griego ὄγκος, ónkos, "masa" o "tumor", y κύτος, kýtos, "célula") para describir de forma genérica las células de citoplasma eosinófilo granular y rico en mitocondrias que se encuentran en diversos órganos glandulares: tiroides, paratiroides, glándulas salivales, riñón y suprarrenales. La célula de Hürthle es, por tanto, el oncocito del tiroides. La última clasificación de la OMS para tumores tiroideos ha reflejado este giro terminológico: lo que antes se denominaba "carcinoma de células de Hürthle" se clasifica ahora como "carcinoma oncocítico de tiroides".

La transformación oncocítica y su mecanismo

Las células de Hürthle derivan de células foliculares tiroideas que han experimentado un cambio estructural profundo: la proliferación masiva de mitocondrias dentro del citoplasma. En una célula folicular normal, las mitocondrias ocupan una fracción modesta del volumen citoplasmático y funcionan con eficiencia. En la célula oncocítica, el número de mitocondrias se multiplica varias veces, pero muchas de ellas presentan alteraciones estructurales y son funcionalmente deficientes: generan menos ATP del esperado para su número.

¿Por qué se acumulan? La hipótesis predominante es que se trata de un mecanismo compensatorio. Cuando las mitocondrias de una célula pierden eficiencia —por mutaciones en el ADN mitocondrial, por estrés oxidativo crónico o por inflamación sostenida—, la célula responde fabricando más mitocondrias para intentar mantener su producción energética. Ese esfuerzo compensatorio es el que llena el citoplasma de orgánulos y da a la célula su aspecto granular característico. No es, en sentido estricto, una mutación que genere cáncer: es una adaptación metabólica que puede ocurrir tanto en contextos benignos como en neoplasias.

Contextos en los que aparecen las células de Hürthle

Las células de Hürthle se identifican en el tiroides en tres contextos principales, de naturaleza muy diferente.

En las tiroiditis crónicas, sobre todo en la tiroiditis de Hashimoto, la transformación oncocítica es un hallazgo frecuente y benigno. La inflamación autoinmune sostenida daña las células foliculares, y una proporción de ellas sufre la transformación mitocondrial. Encontrar células de Hürthle en una punción-aspiración de un tiroides con tiroiditis de fondo no tiene, por sí solo, significado neoplásico.

En el adenoma de células de Hürthle, se forma un nódulo encapsulado compuesto predominantemente por oncocitos. Es un tumor benigno, pero plantea un problema diagnóstico conocido: la citología por punción-aspiración no puede distinguir con certeza un adenoma de un carcinoma oncocítico, porque la diferencia entre ambos depende de la presencia o ausencia de invasión capsular y vascular, y eso solo se evalúa en la pieza quirúrgica completa.

En el carcinoma oncocítico (antes llamado carcinoma de células de Hürthle), la neoplasia muestra invasión de la cápsula tumoral o de los vasos sanguíneos. Es una variante infrecuente —representa alrededor del 3-5 % de los cánceres tiroideos diferenciados— y tiene un comportamiento biológico algo más agresivo que el carcinoma folicular clásico, con tendencia a la diseminación hematógena hacia pulmón y hueso.

Diferenciación con otros tipos celulares del tiroides

La célula folicular es el tipo celular mayoritario del tiroides: produce tiroglobulina y sintetiza las hormonas tiroideas T3 y T4. La célula de Hürthle es una célula folicular transformada, no un tipo celular distinto; por eso la clasificación actual de la OMS habla de "variante oncocítica" del carcinoma folicular, no de una entidad separada.

Las células C (o células parafoliculares) —las que describió realmente Karl Hürthle en 1894— son neuroendocrinas, se localizan entre los folículos tiroideos y producen calcitonina. Cuando proliferan de forma neoplásica originan el carcinoma medular de tiroides, una entidad completamente diferente del carcinoma oncocítico.

El oncocito como categoría celular no es exclusivo del tiroides. Aparecen oncocitos en las glándulas salivales (donde originan el oncocitoma parotídeo), en las paratiroides, en el riñón (oncocitoma renal) y en las glándulas suprarrenales. En todos esos órganos, la célula oncocítica comparte la misma morfología: citoplasma granular eosinófilo repleto de mitocondrias.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se llaman "células de Hürthle" si no las describió Hürthle?

Es uno de los errores eponymícos más persistentes de la histología. Karl Hürthle describió en 1894 un tipo celular en el tiroides canino que resultó ser la célula C parafolicular. Las células oncocíticas que hoy llevan su nombre fueron descritas cuatro años después por Max Askanazy. El nombre de Hürthle se impuso por inercia en la literatura anglosajona y ha resultado imposible de corregir, aunque algunas clasificaciones modernas ya prefieren "célula oncocítica".

Si en mi biopsia de tiroides aparecen células de Hürthle, ¿significa que tengo cáncer?

No necesariamente. Las células de Hürthle pueden aparecer en contextos completamente benignos, como la tiroiditis de Hashimoto, que es la situación más frecuente. También pueden formar parte de un adenoma benigno. Solo una minoría de los nódulos con células de Hürthle corresponde a un carcinoma oncocítico. El significado concreto del hallazgo depende del contexto clínico, de los datos ecográficos y de la valoración del especialista.

¿Es lo mismo una célula de Hürthle que un oncocito?

Sí y no. Todo célula de Hürthle es un oncocito —una célula con citoplasma repleto de mitocondrias—, pero no todo oncocito es una célula de Hürthle. "Oncocito" es la categoría general; "célula de Hürthle" es el oncocito específico del tiroides. Existen oncocitos en otros órganos (glándulas salivales, riñón, paratiroides) que no se denominan células de Hürthle.

¿Qué relación tiene la célula de Hürthle con la célula de Askanazy?

Son la misma célula. Max Askanazy fue quien las describió correctamente en 1898 en tiroides humanos. En la literatura centroeuropea, sobre todo alemana, se prefiere el epónimo "célula de Askanazy"; en la anglosajona predomina "célula de Hürthle". El diccionario de CUN mantiene ambas entradas con remisión cruzada.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Cáncer de tiroides. MedlinePlus en español.
  2. Fundación Mayo para la Educación y la Investigación Médica. Cáncer de células de Hürthle. Mayo Clinic.
  3. Ríos A, Rodríguez JM, Parrilla P. Adenoma oncocítico de tiroides (adenoma de células de Hürthle). Gaceta Médica de México, 2007; 143(6): 517-522.
  4. Real Academia Española. Célula. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la célula de Hürthle, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Célula: unidad estructural y funcional básica de todos los organismos vivos.
  • Célula de Askanazy: sinónimo eponymíco de la célula de Hürthle, por Max Askanazy (1898).
  • Oncocito: categoría celular general para las células con citoplasma granular rico en mitocondrias.
  • Oncocitoma: tumor benigno compuesto por oncocitos, descrito en tiroides, parótida y riñón.
  • Oncocitoma renal: variante renal del tumor oncocítico.
  • Adenoma de células de Hürthle: neoplasia tiroidea benigna de variante oncocítica.
  • Célula folicular: tipo celular mayoritario del tiroides, del que deriva la célula de Hürthle.
  • Tiroides: glándula endocrina donde se localiza esta variante celular.
  • Tiroiditis de Hashimoto: tiroiditis autoinmune crónica, contexto benigno más frecuente del hallazgo de células de Hürthle.
  • Tiroglobulina: proteína producida por las células foliculares tiroideas.
  • Carcinoma folicular: neoplasia tiroidea maligna de la que el carcinoma oncocítico es variante.

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