DICCIONARIO MÉDICO
Tiroglobulina
La tiroglobulina (Tg) es una glucoproteína de gran tamaño —aproximadamente 660 kDa— sintetizada por las células foliculares de la glándula tiroides. Actúa como andamio bioquímico sobre el que se ensamblan las hormonas tiroideas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), y su determinación en sangre se emplea como marcador de tejido tiroideo residual tras una tiroidectomía. La tiroglobulina es, por masa, una de las proteínas más grandes que produce el cuerpo humano. Forma un homodímero que contiene alrededor de 120 residuos de tirosina —el aminoácido sobre el que se fijan los átomos de yodo— y se almacena en el interior del folículo tiroideo como componente principal del coloide, la sustancia gelatinosa que ocupa la luz folicular. El nombre combina tiro-, del griego θυρεός (thyreós), "escudo" —la misma raíz de "tiroides", que alude a la forma del cartílago tiroideo—, con globulina, del latín globulus, "esfera pequeña", la denominación que reciben las proteínas globulares solubles. Así, "tiroglobulina" significa, literalmente, "proteína globular del tiroides". La tiroglobulina no es una hormona, sino la plataforma molecular sobre la que se fabrican las hormonas. Las células foliculares la sintetizan en el retículo endoplásmico, le añaden cadenas de azúcar en el aparato de Golgi y la secretan al coloide por su cara apical. Una vez allí, la peroxidasa tiroidea (TPO) oxida el yoduro captado de la sangre y lo incorpora a ciertos residuos de tirosina de la tiroglobulina, generando monoyodotirosinas (MIT) y diyodotirosinas (DIT). El siguiente paso es el acoplamiento de esos residuos entre sí: dos DIT dan lugar a la T4, y un MIT con un DIT producen la T3. Ambas hormonas permanecen unidas covalentemente a la tiroglobulina dentro del coloide hasta que la célula las necesita. Cuando la TSH estimula la glándula, las células foliculares incorporan gotas de coloide por endocitosis, hidrolizan la tiroglobulina con enzimas lisosómicas y liberan la T4 y la T3 al torrente sanguíneo. Todo lo que queda de MIT y DIT no acoplados se recicla dentro de la célula: se les retira el yodo, que vuelve a entrar en el circuito de síntesis. Un mecanismo de ahorro — el yodo es un oligoelemento escaso y el organismo lo reutiliza con eficiencia notable. En condiciones normales, pequeñas cantidades de tiroglobulina se filtran desde el folículo hacia la sangre. Por eso un individuo sano tiene niveles séricos detectables pero bajos. Lo interesante, desde el punto de vista clínico, es lo que ocurre cuando no debería haber tiroides: tras una tiroidectomía total por un carcinoma papilar o carcinoma folicular de tiroides, la tiroglobulina sérica debería caer a valores indetectables. Si en cambio permanece elevada o reaparece con el tiempo, la interpretación más probable es que persiste tejido tiroideo —normal o tumoral— en algún lugar del organismo. Esta propiedad convierte a la tiroglobulina en uno de los marcadores bioquímicos más específicos de la oncología endocrina. No es un marcador de diagnóstico inicial (muchas enfermedades tiroideas benignas también elevan la Tg), pero en el seguimiento postoperatorio del cáncer diferenciado de tiroides su valor es difícil de sustituir. Hay, eso sí, una limitación conocida: los anticuerpos antitiroglobulina (anti-Tg), presentes en torno al 25 % de los pacientes con cáncer tiroideo, pueden interferir con los inmunoensayos y hacer que la medición resulte falsamente baja o falsamente alta según la técnica utilizada. Por eso la determinación de anti-Tg se solicita siempre junto a la de Tg. De la raíz griega θυρεός (thyreós), "escudo" —por el cartílago tiroides, que da nombre a la glándula—, y del latín globulus, "esfera pequeña", que designa a las proteínas de estructura globular soluble. En conjunto, "proteína globular del tiroides". No. La tiroglobulina es la proteína precursora sobre la que se fabrican las hormonas tiroideas (T4 y T3), pero ella misma no tiene actividad hormonal. Es una distinción importante: la Tg es el molde; la T4 y la T3 son el producto. Depende del contexto. En una persona con tiroides intacto, una Tg elevada puede reflejar un bocio, una tiroiditis o un hipertiroidismo, entre otras causas. En un paciente tiroidectomizado por cáncer, cualquier elevación obliga a descartar persistencia o recurrencia tumoral, aunque hay que tener en cuenta posibles interferencias por anticuerpos anti-Tg. Porque los anticuerpos contra la tiroglobulina, que aparecen en una proporción considerable de pacientes con patología tiroidea autoinmune o con cáncer de tiroides, pueden distorsionar la cifra de Tg que arroja el laboratorio. Si no se conocen los niveles de anti-Tg, el resultado de la Tg puede ser engañoso. Medir ambos a la vez permite interpretar el dato con seguridad. Si desea profundizar en conceptos asociados a la tiroglobulina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la tiroglobulina
Síntesis de hormonas tiroideas sobre la tiroglobulina
Tiroglobulina sérica y tejido tiroideo residual
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra tiroglobulina?
¿Es lo mismo tiroglobulina que hormona tiroidea?
¿Qué significa tener la tiroglobulina alta?
¿Por qué se miden a la vez tiroglobulina y anticuerpos antitiroglobulina?
Referencias
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