DICCIONARIO MÉDICO
Absceso renal
El absceso renal es una colección de pus localizada en el parénquima del riñón. Según la zona del parénquima que afecte y la vía por la que llegan los microorganismos, se clasifica en cortical o corticomedular: el primero suele originarse por diseminación sanguínea desde un foco lejano, y el segundo por una infección urinaria ascendente. El riñón tiene una arquitectura en dos capas bien diferenciadas. La corteza renal, la franja externa, contiene los glomérulos y los tramos iniciales de los túbulos; recibe un flujo sanguíneo proporcionalmente alto, lo que la hace vulnerable a la siembra hematógena de bacterias. La médula, en cambio, se organiza en pirámides cuyos vértices —las papilas— desembocan en los cálices renales. Cuando la infección asciende desde la vía urinaria, son las papilas y la médula las primeras estructuras en inflamarse, y desde allí el proceso puede extenderse a la corteza. "Renal" procede del latín ren, renis ("riñón"), mientras que "absceso" viene de abscessus ("separación"), el término con el que Celso designaba cualquier acumulación de pus encapsulada. En la literatura urológica clásica, el absceso cortical recibía el nombre de "carbunco renal" —por analogía visual con el carbunco cutáneo, una placa indurada con múltiples focos purulentos—, denominación que ha caído en desuso pero que todavía aparece en algunos textos. La distinción no es caprichosa: refleja dos patogenias diferentes. El absceso cortical se produce cuando bacterias transportadas por la sangre —generalmente estafilococos procedentes de un foco cutáneo, una endocarditis o una infección asociada a catéter— se implantan en los capilares glomerulares de la corteza. Se forman múltiples microabscesos que, al confluir, generan una colección única. Este mecanismo explica que pueda aparecer en un riñón anatómicamente normal, sin obstrucción ni anomalía de la vía urinaria. En el absceso corticomedular el camino es inverso. Una pielonefritis aguda que no se resuelve puede evolucionar hacia la necrosis focal del parénquima, y si ese foco necrótico se licúa, se convierte en un absceso. Aquí los microorganismos habituales son los mismos que causan las infecciones urinarias —enterobacterias, sobre todo—, y suelen existir factores predisponentes que dificultan el drenaje natural de la orina: cálculos renales, reflujo vesicoureteral o anomalías anatómicas de la vía excretora. Tres conceptos que se confunden con frecuencia. El absceso renal asienta dentro del parénquima. La pionefrosis es la acumulación de pus en la pelvis renal y los cálices —es decir, en el sistema colector, no en el tejido funcional del riñón— y aparece típicamente cuando una obstrucción ureteral impide el drenaje de una orina infectada. Y el absceso perirrenal se forma fuera del parénquima, en el espacio graso que rodea al riñón dentro de la fascia de Gerota, generalmente por extensión de un absceso intrarrenal que ha roto la cápsula. Cabe añadir que la pielonefritis y el absceso renal no son sinónimos. La pielonefritis es la inflamación infecciosa del parénquima y la pelvis del riñón; el absceso aparece cuando esa inflamación progresa hasta formar una cavidad purulenta delimitada. No toda pielonefritis evoluciona a absceso, ni todo absceso renal procede de una pielonefritis —el cortical puro, como se ha visto, llega por vía hemática sin que la vía urinaria participe—. La vía de llegada de las bacterias. En el cortical, la infección llega por la sangre desde un foco a distancia y se implanta en la corteza renal. En el corticomedular, la infección asciende por la vía urinaria: empieza en la médula y las papilas y se extiende hacia la corteza. Los microorganismos implicados también difieren: estafilococos en el cortical, enterobacterias en el corticomedular. No. El absceso está en el parénquima —en el tejido funcional del riñón—. La pionefrosis es pus acumulado en la pelvis renal y los cálices, es decir, en la vía excretora. Pueden coexistir, pero son entidades distintas. Era el nombre clásico del absceso cortical, por su parecido con el carbunco cutáneo: una zona indurada de la corteza renal con múltiples focos purulentos que confluyen. El término ha caído en desuso, pero todavía se encuentra en la literatura urológica más antigua. Si desea profundizar en conceptos asociados al absceso renal, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el absceso renal
Absceso cortical y absceso corticomedular
Absceso renal, pionefrosis y absceso perirrenal
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un absceso cortical y uno corticomedular?
¿Es lo mismo un absceso renal que una pionefrosis?
¿Qué se llamaba "carbunco renal"?
Referencias
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