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Trasplante cardíaco

"Nuestros especialistas están formados en centros internacionales y contamos con una amplia experiencia en la realización de las técnicas quirúrgicas cardíacas".

DR. GREGORIO RÁBAGO JUAN-ARACIL
DIRECTOR. DEPARTAMENTO DE CIRUGÍA CARDÍACA

El trasplante cardiaco o de corazón consiste en la sustitución del corazón que presenta una miocardiopatía en fase terminal por el corazón de una persona fallecida.

Los resultados de la Clínica en los últimos 5 años muestran una supervivencia al año del 90% y a los 5 años del 75%. Asimismo, nuestras estancias hospitalarias se han reducido a 7-10 días, con la consiguiente disminución de costes y complicaciones postoperatorias.

Si tenemos en cuenta que si estos pacientes no hubiesen sido trasplantados, el 90 % hubiesen fallecido durante el primer año, podemos asegurar que el trasplante cardiaco es la terapéutica que mayor diferencia muestra entre tratamiento quirúrgico y la evolución natural de la enfermedad.

Los resultados deben evaluarse no solamente en términos de supervivencia sino también de calidad de vida. Para los supervivientes, el trasplante cardiaco alcanza la meta fijada. Proporciona la posibilidad de incorporarse a una vida activa y normal a unos pacientes que, sin este tratamiento, tenían una expectativa de vida inferior a un año, con una incapacidad física completa. 

¿Cuándo está indicado?

La indicación del trasplante cardíaco se realiza en pacientes con insuficiencia cardíaca terminal, pobre calidad de vida, riesgo de muerte súbita, ausencia de respuesta al tratamiento médico máximo o a una cirugía convencional y con una expectativa de vida inferior a un año.

La mayoría de las indicaciones se realizan en pacientes con enfermedad coronaria que han sufrido uno o varios infartos agudos de miocardio extensos con una disfunción severa de la contracción del ventrículo izquierdo.

Otras indicaciones menos frecuentes son las miocardiopatías secundarias o enfermedades valvulares cardíacas que han producido un daño irreversible en el ventrículo izquierdo y algunas cardiopatías congénitas.

Indicaciones más frecuentes de este tratamiento:

¿Tiene alguna de estas enfermedades?

Puede que sea necesario realizarle un trasplante cardíaco

Saber más sobre el trasplante

El desarrollo clínico del trasplante cardiaco que obliga a utilizar injertos sin daño isquémico contribuyó a potenciar el interés por el concepto de la muerte basada en criterios neurológicos. Habitualmente, la muerte se diagnostica por el cese de la actividad cardiaca, porque la ausencia de riego sanguíneo en el cerebro produce su muerte.

Sin embargo, en el 1% de las personas fallecidas ocurre el camino inverso, es decir, se produce primero la muerte cerebral por un traumatismo craneoencefálico, una hemorragia cerebral, etc., y secundariamente, al cabo de unas horas o de varios días, se produce la parada cardiaca.

El donante es una persona fallecida, siguiendo criterios neurológicos, que mantiene la actividad respiratoria conectada a un respirador, por no tener actividad el centro respiratorio, y que durante las primeras horas o días, hasta que sobreviene la parada cardiaca, mantiene la función de los otros órganos y sistemas.

El número limitado de pacientes potenciales exige que todo donante deba ser considerado multiorgánico para riñones, corazón, pulmones, hígado, páncreas, córneas y huesos.

Los estudios experimentales de trasplante cardiaco demostraron que en el corazón, igual que en otros órganos sólidos, se produce una reacción inmune del huésped que, si no es controlada, produce la destrucción del injerto. La respuesta inmune y las posibilidades de rechazo son mayores durante los primeros meses.

Podemos considerar el rechazo en:

  • Hiperagudo. Es una complicación infrecuente que condiciona el fracaso del corazón en los primeros minutos u horas después del trasplante.
  • Agudo. Se caracteriza por un infiltrado inflamatorio que, según el grado, puede producir necrosis miocárdica. La mayoría de los pacientes trasplantados sufren algún rechazo agudo durante los primeros meses, a pesar del tratamiento inmunosupresor, pero el 95% de estos rechazos agudos, si son diagnosticados precozmente y tratados adecuadamente, se resuelven sin secuelas.
  • Rechazo crónico, que afecta a las arterias coronarias del corazón y guarda relación con la arteriopatía del injerto.

Para prevenir la aparición de un rechazo agudo o bien que este rechazo se pueda controlar y curar, es necesario administrar un tratamiento inmunosupresor.

La incorporación de la ciclosporina A, el desarrollo de nuevos agentes inmunosupresores y la recuperación de otros fármacos que habían caído en desuso, han aportado un amplio espectro de agentes inmunosupresores, que permiten elaborar protocolos de inmunosupresión individualizados para cada paciente.

¿Dónde lo realizamos?

EN NAVARRA Y MADRID

NUESTRO EQUIPO MÉDICO

Especialistas del Departamento de Cirugía Cardíaca

El Departamento de Cirugía Cardiaca de la Clínica está avalado por su amplia experiencia de más de 50 años. Es pionero en la introducción de los procedimientos más complejos y técnicas más vanguardistas.

Nuestros cirujanos son especialistas formados en centros internacionales de referencia, que combinan la aplicación de las últimas técnicas con el trato personalizado a nuestros pacientes.

Contamos, además, con un equipo de enfermeras altamente especializado, tanto en aspectos quirúrgicos como clínicos.

Tratamientos que realizamos

  • Cirugía coronaria.
  • Cirugía valvular.
  • Cirugía de la aorta torácica.
  • Cirugía de la fibrilación auricular.
  • Cirugía de la insuficiencia cardíaca.
  • Trasplante cardíaco.
Imagen de la fachada de consultas de la sede en Pamplona de la Clínica Universidad de Navarra

¿Por qué en la Clínica?

  • Pioneros en procedimientos y técnicas avanzadas.
  • Implantación del primer corazón artificial total en España en el año 2016.
  • Especialistas formados en centros internacionales de referencia a nivel nacional.