DICCIONARIO MÉDICO
Propafenona
La propafenona es un antiarrítmico de clase IC que bloquea los canales rápidos de sodio de la célula cardíaca y frena la conducción del impulso eléctrico. Se emplea sobre todo en la fibrilación auricular paroxística y en otras taquicardias supraventriculares de pacientes sin cardiopatía estructural. Lo que la separa de la flecainida, su pariente de clase, es una actividad betabloqueante propia que le añade un componente de clase II. Su código en la clasificación ATC es C01BC03. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). La propafenona pertenece al grupo IC de la clasificación de Vaughan-Williams, el mismo que la flecainida. Los fármacos de este grupo se unen con fuerza a los canales rápidos de sodio del miocardio y ralentizan la fase inicial del potencial de acción, la fase 0. El resultado es una conducción más lenta del impulso, que en el electrocardiograma se refleja como un ensanchamiento del complejo QRS. La duración del potencial de acción apenas se modifica y la repolarización queda intacta, algo que distingue a este grupo de los antiarrítmicos de clase III. Hay un rasgo que la aparta del resto de su clase. La molécula posee una capacidad betabloqueante intrínseca, débil si se mide fármaco a fármaco (entre veinte y ochenta veces menor que la del propranolol), pero que cobra peso porque las concentraciones plasmáticas alcanzadas durante el tratamiento prolongado son muy superiores. Por eso a la propafenona se le reconoce también un componente de clase II, y por eso su perfil se parece al de la flecainida solo hasta cierto punto. Se comercializa en formas de liberación inmediata y de liberación prolongada, todas por vía oral. La propafenona se transforma en el hígado a través del citocromo CYP2D6, una enzima cuya actividad varía de una persona a otra por causas hereditarias. Esa variabilidad divide a la población en metabolizadores rápidos y metabolizadores lentos, y no es un detalle menor: la vida media del fármaco pasa de las dos a diez horas habituales en un metabolizador rápido hasta las doce a treinta y dos horas en uno lento. La farmacogenética explica así por qué dos pacientes con la misma dosis pueden alcanzar concentraciones sanguíneas muy distintas. Sus dos metabolitos principales, la 5-hidroxipropafenona y la N-desalquilpropafenona, conservan buena parte de la capacidad de bloqueo de los canales de sodio. Conviene tenerlo presente, porque significa que el efecto antiarrítmico no depende solo de la molécula original sino también de lo que el hígado produce a partir de ella. La propafenona es, además, una mezcla de dos enantiómeros: ambos bloquean el sodio con potencia parecida, pero el efecto betabloqueante recae sobre todo en la forma S. La propafenona no se prescribe a cualquier corazón. Los antiarrítmicos de clase IC comparten una advertencia heredada de los grandes ensayos de los años ochenta: en pacientes con daño estructural del corazón (un infarto reciente, insuficiencia cardíaca con función ventricular deprimida, cardiopatía isquémica activa) pueden favorecer arritmias en lugar de suprimirlas, un fenómeno llamado proarritmia. De ahí que su uso quede reservado a corazones sin esa clase de lesión. En ese terreno acotado sigue siendo una herramienta valorada, tanto en tratamiento de mantenimiento como en la estrategia conocida como píldora en el bolsillo, pensada para revertir una crisis puntual de fibrilación auricular. Ambas son antiarrítmicos de clase IC y bloquean los canales de sodio de forma parecida. La diferencia está en que la propafenona añade una actividad betabloqueante propia de la que la flecainida carece, lo que le da un componente adicional sobre la frecuencia cardíaca. Porque se metaboliza a través del CYP2D6, una enzima con actividad determinada genéticamente. Quien la tiene poco activa (metabolizador lento) elimina el fármaco mucho más despacio, con una vida media que puede triplicar o cuadruplicar la de un metabolizador rápido, y alcanza concentraciones más altas con la misma cantidad ingerida. La terminación no procede del griego ni del latín. La propafenona recibió su denominación común internacional dentro de la nomenclatura química de los antiarrítmicos desarrollados en los años setenta, y su nombre describe la estructura de la molécula más que una raíz clásica. Para situar la propafenona en su contexto, puede consultar:Qué es la propafenona
Metabolismo y variabilidad genética
Un antiarrítmico de indicación acotada
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia la propafenona de la flecainida?
¿Por qué la misma dosis afecta de forma distinta a cada persona?
¿De dónde viene el nombre?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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