DICCIONARIO MÉDICO

Vecuronio

El vecuronio es un bloqueante neuromuscular no despolarizante de duración intermedia, perteneciente al grupo de los aminoesteroides. Se emplea en anestesia general para facilitar la intubación endotraqueal y la relajación del músculo esquelético durante la cirugía. Su código en la clasificación ATC es M03AC03.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es el vecuronio

El vecuronio (bromuro de vecuronio) es un derivado monocuaternario del pancuronio. Mientras el pancuronio posee dos nitrógenos cuaternarios en su estructura esteroide, al vecuronio le falta un grupo metilo en uno de los anillos nitrogenados del esqueleto androstan: tiene un nitrógeno cuaternario y otro terciario. Ese cambio, aparentemente menor, modifica profundamente su comportamiento clínico. El carácter más lipófilo que le confiere la amina terciaria lo hace accesible al metabolismo hepático, lo que acorta su duración de acción a un rango de 25 a 40 minutos frente a los 60 a 90 del pancuronio.

Su mecanismo es el de todos los bloqueantes no despolarizantes: compite con la acetilcolina por los receptores nicotínicos de la placa motora, pero sin activarlos. El resultado es un bloqueo neuromuscular reversible que impide la contracción del músculo esquelético. La reversión se logra, cuando es necesaria, con inhibidores de la acetilcolinesterasa como la neostigmina, que elevan la concentración de acetilcolina en la hendidura sináptica y desplazan al vecuronio del receptor.

Del curare a los aminoesteroides

Los bloqueantes neuromusculares modernos descienden, en concepto, del curare. La d-tubocurarina se introdujo en clínica en la década de 1940, pero su tendencia a liberar histamina y a producir hipotensión empujó la búsqueda de alternativas más limpias. El pancuronio, sintetizado por Organon Laboratories a finales de los años sesenta, ofreció estabilidad hemodinámica a costa de una duración larga y un efecto vagolítico que provocaba taquicardia. El paso siguiente fue diseñar una molécula que conservara la selectividad del pancuronio sobre el receptor nicotínico pero sin sus inconvenientes cardiovasculares.

El vecuronio (código de laboratorio ORG NC 45) emergió de esa búsqueda. Savage, Sleigh y Carlyle publicaron sus características farmacológicas en 1980. Agoston y colaboradores realizaron poco después los primeros estudios en pacientes anestesiados, y la molécula se incorporó a la práctica clínica a lo largo de esa misma década. Su rasgo más valorado en aquel momento fue la neutralidad hemodinámica: no liberaba histamina de forma relevante ni producía taquicardia, un salto cualitativo frente al pancuronio que lo precedía.

Años más tarde, la misma familia aminoesteroidea generó el rocuronio, que comparte con el vecuronio la estabilidad cardiovascular pero gana en velocidad de inicio de acción, lo que lo ha convertido en la primera opción para la intubación de secuencia rápida en muchos centros. El vecuronio sigue utilizándose, pero su protagonismo ha cedido terreno al rocuronio, en parte también porque este último cuenta con un agente de reversión específico (sugammadex) que permite revertir el bloqueo de forma casi inmediata.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el vecuronio se considera "de duración intermedia"?

Porque su efecto clínico dura entre 25 y 40 minutos tras la administración habitual, un rango que lo sitúa entre los agentes de acción corta (como la succinilcolina, cuyo bloqueo dura menos de diez minutos) y los de acción prolongada (como el pancuronio, que puede superar los 60 minutos). Esa duración intermedia fue, durante años, uno de sus puntos fuertes en procedimientos quirúrgicos de duración media.

¿Puede revertirse su efecto?

Sí. Se revierten con inhibidores de la acetilcolinesterasa (neostigmina, habitualmente) administrados junto con atropina para contrarrestar los efectos muscarínicos. El sugammadex, que encapsula directamente la molécula del aminoesteroide, revierte también el vecuronio, aunque su indicación principal es el rocuronio y la cantidad requerida para revertir el vecuronio es considerablemente mayor.

¿En qué se diferencia del rocuronio?

Ambos pertenecen a la familia de los aminoesteroides y comparten la neutralidad hemodinámica. La diferencia práctica más relevante es el inicio de acción: el rocuronio alcanza el bloqueo completo en unos 60 segundos, frente a los 2 o 3 minutos del vecuronio. Esa velocidad lo ha convertido en la opción preferida cuando se necesita asegurar la vía aérea con urgencia. Además, el sugammadex permite revertir el rocuronio de forma casi instantánea, una ventaja de la que el vecuronio se beneficia solo parcialmente.

Referencias

  1. Asociación Española de Pediatría (AEP). Vecuronio. Pediamécum.
  2. Sandiumenge A et al. Utilización de bloqueantes neuromusculares en el paciente crítico. Medicina Intensiva. 2008;32 Supl 1:69-76.
  3. Revista Chilena de Anestesia. Historia de los bloqueadores neuromusculares. 2017;46(3).
  4. Vademecum.es. Vecuronio: monografía ATC5.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre los bloqueantes neuromusculares, puede consultar:

  • Bloqueante neuromuscular: familia de fármacos que interrumpen la transmisión en la placa motora.
  • Rocuronio: aminoesteroide de inicio de acción rápido, sucesor del vecuronio en muchas indicaciones.
  • Pancuronio: aminoesteroide de acción prolongada del que se derivó el vecuronio.
  • Succinilcolina: bloqueante despolarizante de acción ultracorta.
  • Curare: veneno vegetal del que derivan conceptualmente todos los relajantes neuromusculares.
  • Placa motora: zona de contacto entre la neurona motora y la fibra muscular, donde actúan estos fármacos.

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