DICCIONARIO MÉDICO
Tumor de células de Leydig
El tumor de células de Leydig es una neoplasia poco frecuente que se origina en las células intersticiales del testículo (las mismas que producen la testosterona) y se clasifica dentro del grupo de los tumores estromales de los cordones sexuales. Representa entre el 1 y el 3 % de las neoplasias testiculares, es benigno en la inmensa mayoría de los casos y debe su nombre al anatomista alemán Franz von Leydig, que describió la célula en 1850. Su rasgo más característico es la capacidad de producir hormonas, lo que con frecuencia explica el modo en que se manifiesta. Conceptualmente, es una proliferación monoclonal de las células de Leydig del intersticio testicular, ese espacio de tejido conjuntivo que rodea los túbulos seminíferos y aloja la maquinaria endocrina del testículo. Pertenece al grupo de los tumores estromales de los cordones sexuales, una categoría que la Organización Mundial de la Salud separa con claridad de los tumores de células germinales (seminoma, teratoma, disgerminoma y otros), que son los responsables del 95 % de las neoplasias testiculares. La distinción no es trivial: el comportamiento biológico, los marcadores tumorales y la edad típica de presentación son distintos en uno y otro grupo. El nombre es íntegramente epónimo. Franz von Leydig (1821-1908), zoólogo y anatomista alemán formado en Würzburg, describió en 1850 las células intersticiales del testículo durante un estudio histológico comparado en mamíferos. No identificó entonces su función endocrina, que solo se aclararía a mediados del siglo XX, sino su localización característica y su morfología poligonal con citoplasma granular. La descripción quedó como pieza clásica de la histología, y el epónimo se trasladó después tanto a la propia célula de Leydig como a las neoplasias originadas en ella. Cuarenta y seis años después, en 1896, el patólogo Friedrich Reinke describiría en esas mismas células unas inclusiones citoplásmicas peculiares, en forma de bastón o hexágono, que llevarían su nombre y que tendrían interés para la identificación histológica del tumor. La incidencia es baja. Entre el 1 y el 3 % de todos los tumores testiculares, con dos picos etarios bien delimitados: aproximadamente el 20 % se diagnostica en niños prepúberes (entre los 5 y los 10 años) y el 80 % restante en varones adultos de entre 30 y 60. La bilateralidad es rara, alrededor del 3 % de los casos. En torno al 90-95 % de los tumores son benignos; la variante maligna, definida por capacidad de invadir vasos, ganglios linfáticos o producir metástasis, supone entre el 5 y el 10 % de los casos. Las células de Leydig son células poligonales grandes, con citoplasma eosinófilo y granular, núcleo redondeado central y un retículo endoplásmico liso muy desarrollado, propio de las células esteroidogénicas. Su función fisiológica es la síntesis de testosterona en respuesta a la hormona luteinizante hipofisaria; en menor proporción producen otros andrógenos, como la androstenediona y la dehidroepiandrosterona, y pequeñas cantidades de estrógenos por aromatización. Esta diversificación hormonal es la que explica el comportamiento clínico del tumor, que puede manifestarse con signos de hiperandrogenismo, de feminización (por exceso relativo de estrógenos) o de ambos simultáneamente. Al microscopio, el tumor reproduce la morfología poligonal y el citoplasma granular eosinófilo de la célula normal. Un hallazgo característico, presente en aproximadamente un tercio de los casos, son los cristales de Reinke, inclusiones proteicas hexagonales o en bastón visibles en el citoplasma. Su presencia es patognomónica del tumor de células de Leydig: no aparecen en ningún otro tumor testicular. Curiosamente, suelen estar ausentes en las variantes malignas. En la inmunohistoquímica destacan tres marcadores con utilidad práctica: la alfa-inhibina, la calretinina y el melan-A; los tres se expresan de forma intensa en las células tumorales, lo que permite distinguirlas de otras estirpes. El tumor puede manifestarse de tres maneras principales, no excluyentes. La forma más frecuente es la masa testicular indolora, descubierta por el propio paciente o como hallazgo incidental en una ecografía. La segunda es la manifestación endocrina, que depende del balance entre andrógenos y estrógenos producidos por el tumor: en el niño prepúber suele aparecer pubertad precoz isosexual (desarrollo precoz de los caracteres sexuales secundarios sin maduración gonadal); en el adulto, la presentación más llamativa es la ginecomastia bilateral, presente en torno al 30 % de los casos por aromatización periférica del exceso androgénico. La tercera forma es la consulta por infertilidad, en la que el tumor se descubre durante el estudio del varón con oligospermia o azoospermia. Hay tres asociaciones documentadas que conviene tener presentes. Los varones con antecedentes de criptorquidia tienen una probabilidad mayor de presentar este tumor que la población general. La atrofia testicular previa, especialmente la asociada a alteraciones del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal, también se observa con frecuencia en las series publicadas. Y, finalmente, la infertilidad masculina aparece como contexto clínico en una proporción no despreciable de casos, hasta el punto de que algunos especialistas recomiendan la ecografía testicular sistemática en el estudio del varón infértil. Friedrich Berthold Reinke (1862-1919), anatomista alemán activo en Rostock, publicó en 1896 una descripción detallada de las inclusiones citoplásmicas que llevarían su nombre. Las identificó como estructuras cristalinas, hexagonales o alargadas, presentes en las células intersticiales del testículo humano adulto. Reinke no las describió en otras especies ni en otras células del organismo, una particularidad que las convierte en marcador histológico altamente específico. Su composición exacta sigue sin aclararse del todo: se sabe que son proteicas, que aparecen tanto en las células normales como en las tumorales, y que su número aumenta con la edad. Su presencia en una pieza quirúrgica sospechosa de tumor testicular resuelve, en la práctica, gran parte de las dudas histológicas. Tumores de células germinales (seminoma, teratoma, tumor del seno endodérmico). Representan el 95 % de las neoplasias testiculares. Aparecen en varones más jóvenes, suelen elevar marcadores tumorales séricos (alfa-fetoproteína, gonadotropina coriónica humana) y carecen de los cristales de Reinke. El tumor de células de Leydig, en cambio, no eleva esos marcadores y aparece con frecuencia con la sintomatología hormonal descrita. Tumor de células de Sertoli. Es el otro tumor estromal de los cordones sexuales del testículo, originado en el componente epitelial del túbulo seminífero. Comparte con el de Leydig el comportamiento mayoritariamente benigno y la rareza relativa. La distinción se establece por morfología (las células de Sertoli forman estructuras tubulares; las de Leydig, nidos sólidos) y por el perfil inmunohistoquímico. Tumor mixto de Sertoli-Leydig. Combina ambas estirpes en la misma pieza, más típico del ovario que del testículo, y reconocido por la Organización Mundial de la Salud como entidad propia dentro de los tumores estromales gonadales. Hiperplasia de células de Leydig. No es un tumor verdadero, sino una proliferación reactiva del intersticio testicular sin formar masa definida. Aparece como respuesta a estímulos prolongados del eje hipotalamo-hipofisario (por ejemplo, en la insuficiencia testicular primaria) y debe distinguirse del tumor verdadero en el estudio histológico para evitar confusiones de interpretación. Tumor de restos adrenales. Son focos de tejido cortical suprarrenal ectópico en el testículo, que pueden crecer y simular un tumor de Leydig. La distinción es importante porque su origen, su comportamiento y su manejo clínico posterior son distintos. De Franz von Leydig (1821-1908), zoólogo y anatomista alemán formado en Würzburg, que en 1850 describió por primera vez las células intersticiales del testículo en un estudio histológico comparado en mamíferos. Leydig no identificó entonces la función endocrina de estas células, que solo se aclararía a mediados del siglo XX con el desarrollo de la endocrinología moderna, pero sí dejó constancia de su localización intersticial y de su morfología característica. No. El cáncer de testículo, en su acepción habitual, alude a los tumores de células germinales, que suponen el 95 % de las neoplasias testiculares y aparecen sobre todo en varones jóvenes. El tumor de células de Leydig pertenece a un grupo distinto, los tumores estromales de los cordones sexuales, es mucho menos frecuente (1-3 % del total) y benigno en la inmensa mayoría de los casos. Son inclusiones proteicas hexagonales o en forma de bastón presentes en el citoplasma de las células de Leydig humanas. Los describió Friedrich Reinke en 1896 y son específicas de la especie humana: no aparecen en otros mamíferos. Tienen interés porque su presencia en una pieza quirúrgica es patognomónica de tumor (o hiperplasia) de células de Leydig: ningún otro tumor testicular las contiene. Curiosamente, suelen estar ausentes en las variantes malignas del propio tumor, un hallazgo cuyo significado biológico sigue sin explicarse del todo. Porque las células de Leydig sintetizan testosterona, pero también producen pequeñas cantidades de estrógenos por aromatización. Cuando el tumor genera testosterona en exceso, el tejido periférico (sobre todo el adiposo) aromatiza una parte importante de esa producción a estradiol, y la relación estrógenos/andrógenos en plasma se desplaza hacia el lado femenino. El resultado clínico es la ginecomastia, presente en alrededor del 30 % de los casos en el varón adulto. Sí, aunque es muy infrecuente. En la mujer se localiza en el ovario, donde existen también células de Leydig en el hilio gonadal, y suele aparecer en la posmenopausia. La presentación clínica es virilizante (hirsutismo, voz grave, alopecia frontal), reflejo de la producción tumoral de andrógenos. El tumor ovárico de Leydig forma parte, junto con otras variantes, del amplio grupo de los tumores estromales gonadales reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Si desea profundizar en conceptos asociados al tumor de células de Leydig, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el tumor de células de Leydig
Origen celular, histología y producción hormonal
Formas de presentación clínica
Cristales de Reinke y el aporte de la histología clásica
Diferenciación con otros tumores testiculares
Preguntas frecuentes
¿De quién recibe el nombre el tumor de células de Leydig?
¿Es lo mismo el tumor de células de Leydig que el cáncer de testículo?
¿Qué son los cristales de Reinke y para qué sirven?
¿Por qué puede producir ginecomastia?
¿Puede aparecer en mujeres?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026