DICCIONARIO MÉDICO
Streptobacillus moniliformis
Streptobacillus moniliformis es una bacteria gramnegativa que vive en la nariz y la garganta de las ratas sin hacerles daño. Cuando llega al ser humano, por un mordisco, un arañazo o un alimento contaminado, causa la fiebre por mordedura de rata. Su nombre describe lo que se ve al microscopio: cadenas de bacilos con engrosamientos que recuerdan las cuentas de un collar. Es un microorganismo exigente en el laboratorio, y durante décadas circuló con media docena de nombres distintos. Streptobacillus moniliformis Especie tipo del género Streptobacillus Tipo: bacteria Morfología: bacilo gramnegativo pleomorfo, en cadenas y filamentos con engrosamientos; inmóvil; exigente, crece mejor con dióxido de carbono añadido Transmisión: zoonótica (mordedura o arañazo de roedor), alimentaria e hídrica Reservorio: animal (nasofaringe de la rata) Patogenicidad: primario Enfermedades: fiebre por mordedura de rata, artritis bacteriana, endocarditis infecciosa Es una bacteria de la familia Leptotrichiaceae, dentro del filo Fusobacteriota, un grupo poco estudiado que no guarda parentesco cercano con las enterobacterias pese a compartir con ellas la tinción. Fue la única especie de su género durante casi noventa años. El nombre se lee casi como una descripción: Streptobacillus une el griego streptós (στρεπτός), retorcido o curvado, con el latín bacillus, bastoncillo; moniliformis procede del latín monile, collar, con el sufijo -formis, «con forma de». Un bastoncillo curvado con aspecto de collar. En 1914 el internista alemán Hugo Schottmüller describió el microorganismo en pacientes mordidos por ratas y lo llamó Streptothrix muris ratti, el primero de una larga serie de nombres (Actinomyces muris, Haverhillia multiformis, Asterococcus muris, entre otros) que reflejan lo mucho que costó situarlo. La denominación actual la propusieron en París, en 1925, Constantin Levaditi, Stefan Nicolau y P. Poincloux, a partir de un caso de eritema polimorfo con infección de la sangre, y quedó validada en las Listas Aprobadas de nombres bacterianos de 1980. Al microscopio es muy pleomorfo. Los bacilos miden entre 1 y 5 micras, pero en cultivo forman filamentos que pueden alcanzar 100 o 150 micras, salpicados de dilataciones esféricas, ovaladas o fusiformes: son esas cuentas del collar las que le dieron el apellido. Con la tinción de Gram se comporta como gramnegativo. No tiene flagelos, cápsula ni esporas, y da negativo en las pruebas de oxidasa y catalasa. Crecerlo exige paciencia. Necesita medios enriquecidos con suero, sangre o líquido ascítico (en torno a un 20 %) y una atmósfera con dióxido de carbono, y sus colonias, pequeñas y grisáceas, tardan varios días en aparecer. En caldo forma unos grumos algodonosos en el fondo del tubo que los microbiólogos anglosajones llaman puffballs. Hay una peculiaridad práctica: el polianetolsulfonato sódico, un anticoagulante que llevan muchos frascos comerciales de cultivo de sangre, inhibe su crecimiento incluso a concentraciones muy bajas. Puede perder la pared celular, de forma espontánea o cuando se expone a antibióticos que actúan sobre ella, y convertirse en forma L. Esas variantes sin pared crecen en colonias con aspecto de huevo frito, casi idénticas a las de Mycoplasma, y ese parecido, sumado a un genoma muy pobre en guanina y citosina (24 a 26 %), llevó a proponer en su día que se clasificara junto a los micoplasmas. El análisis genético lo descartó. Su genoma completo, secuenciado en 2009 a partir de la cepa tipo, tiene un solo cromosoma de algo más de 1,66 millones de pares de bases y un pequeño plásmido. Forma parte de la flora normal de la nasofaringe de la rata, sobre todo de la rata salvaje, donde la proporción de portadores se ha estimado entre la mitad y la totalidad de los animales. En las ratas de laboratorio fue muy frecuente hasta que las colonias pasaron a criarse por cesárea y en condiciones de barrera; hoy aparece poco en ese entorno, y muchos de los casos humanos recientes se relacionan con ratas domésticas. Se ha aislado también en ratones, jerbos, cobayas y ardillas, y en carnívoros que cazan roedores, como gatos, perros, hurones o comadrejas, que probablemente lo adquieren de sus presas. La vía habitual es la mordedura o el arañazo, y se calcula que alrededor del 10 % de las mordeduras de rata acaban transmitiéndolo. No siempre hace falta herida: se han descrito contagios por contacto con secreciones del animal e incluso tras besarlo. La otra puerta de entrada es digestiva. Beber agua o leche sin pasteurizar, o comer alimentos contaminados con excrementos u orina de rata, produce la llamada fiebre de Haverhill, que debe su nombre al brote de 1926 en esa localidad de Massachusetts; el otro gran brote conocido ocurrió en el condado inglés de Essex en 1983. No se transmite de persona a persona. Es el agente de la forma estreptobacilar de la fiebre por mordedura de rata, la más frecuente en Europa y América, y de su variante de origen alimentario, la fiebre de Haverhill. La infección pasa a la sangre (bacteriemia) y tiene una afinidad llamativa por las articulaciones, donde puede causar artritis bacteriana; entre sus localizaciones más graves figura la endocarditis infecciosa. En España el primer caso publicado de infección de la sangre por esta bacteria data de 2003. Los roedores que lo portan suelen estar sanos. Los ratones son la excepción: sufren brotes de infección generalizada y poliartritis que en algunas colonias han llegado a matar a casi todos los animales. En 2014 se describió Streptobacillus hongkongensis, aislado en pacientes con absceso periamigdalino y artritis séptica, y desde entonces se han añadido otras especies halladas en roedores y otros animales, como S. notomytis, identificada también en una persona en Japón en 2018. El género ha dejado de ser, por tanto, de una sola especie. La fiebre por mordedura de rata tiene además un segundo causante sin relación taxonómica con este: Spirillum minus, una bacteria espiral con dos o tres vueltas que nunca se ha conseguido cultivar en medios artificiales. Predomina en Asia y produce la forma espirilar de la enfermedad, conocida en Japón como sodoku (de las palabras japonesas para rata y veneno). Con forma de collar. Viene del latín monile y alude a los engrosamientos que salpican sus filamentos como cuentas ensartadas. Sí. Un arañazo basta, y también el contacto estrecho con las secreciones de una rata. Por vía digestiva, el agua, la leche sin pasteurizar o los alimentos contaminados con excrementos de roedor originan la fiebre de Haverhill, en la que no interviene ninguna herida. Hay casos descritos en personas que no recordaban haber tocado nunca una rata. Solo el prefijo. Streptococcus agrupa cocos grampositivos, redondeados, que pertenecen a un filo bacteriano distinto; Streptobacillus es un bacilo gramnegativo emparentado con las fusobacterias. Porque su reservorio natural son animales, sobre todo ratas, y el ser humano se infecta de forma accidental a partir de ellos. Es un ejemplo clásico de zoonosis transmitida por roedores, y su frecuencia parece haber aumentado a medida que la rata se ha popularizado como animal de compañía. Para situar Streptobacillus moniliformis entre otros conceptos cercanos, puede consultar:Qué es Streptobacillus moniliformis
Cómo se identifica en el laboratorio
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Especies del género y confusiones frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Qué quiere decir moniliformis?
¿Puede contagiarse sin que haya una mordedura?
¿Tiene algo que ver con los estreptococos?
¿Por qué es una zoonosis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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