DICCIONARIO MÉDICO
Staphylococcus saprophyticus
Staphylococcus saprophyticus es una especie de estafilococo coagulasa negativo que habita la zona genital y perineal y que causa infecciones urinarias, sobre todo en mujeres jóvenes. Ocupa un lugar propio dentro de su grupo: es una de las pocas especies coagulasa negativas capaces de enfermar por sí mismas a personas sanas, sin necesidad de un catéter ni de otro material implantado. Como causa de cistitis solo la supera Escherichia coli. Staphylococcus saprophyticus Estafilococo saprofítico Tipo: bacteria Morfología: coco grampositivo en racimos, aerobio facultativo, catalasa positivo, coagulasa negativo y resistente a la novobiocina Transmisión: contacto directo, desde la propia flora genital y perineal Reservorio: humano (periné, recto, uretra y cuello uterino) Patogenicidad: primario Enfermedades: cistitis, pielonefritis Comparte género con Staphylococcus aureus y Staphylococcus epidermidis, pero su nombre cuenta una historia distinta. Saprophyticus une dos raíces griegas, saprós (podrido) y phytón (planta), y significa «saprofito», que crece sobre materia en descomposición. El epíteto lo propuso en 1940 el bacteriólogo R. W. Fairbrother, al estudiar la coagulasa como criterio para clasificar los estafilococos; la especie no adoptó su forma binomial definitiva hasta 1951, de la mano de Constance Shaw, J. M. Stitt y S. T. Cowan. En 1975, el mismo trabajo en el que se describió Staphylococcus haemolyticus volvió a delimitarla con criterios más precisos. La etimología resultó ser un poco engañosa. La bacteria no vive especialmente sobre tejidos muertos ni materia orgánica en descomposición; su hábitat real está en la piel y las mucosas de la zona genital y perineal, tanto de personas como de algunos animales. El nombre quedó fijado antes de que se conociera bien su ecología. Al microscopio no se distingue de sus parientes: coco grampositivo, agrupado en racimos, inmóvil y catalasa positivo. Como S. epidermidis, es coagulasa negativo, así que esa prueba no sirve aquí para diferenciarlo. La que sí funciona es la resistencia a un antibiótico llamado novobiocina: S. saprophyticus crece igual con o sin él en la placa, mientras que los estafilococos coagulasa negativos habituales en muestras humanas, entre ellos S. epidermidis, son sensibles. Hay otras especies resistentes (S. cohnii o S. xylosus, por ejemplo), pero rara vez aparecen en muestras clínicas. Durante décadas, esa sola prueba bastó para orientar la especie cuando aparecía un estafilococo coagulasa negativo en una muestra de orina. Hoy muchos laboratorios la han sustituido por la espectrometría de masas, que identifica la bacteria a partir de su perfil de proteínas. No coloniza sobre todo la piel general, como el resto del género, sino la zona genital: el periné, el recto, la uretra y el cuello uterino. Desde ahí, y favorecida por la actividad sexual, asciende hasta la vejiga. La uretra femenina, más corta que la masculina y muy próxima a esa flora, explica buena parte de su preferencia por el sexo femenino. Dos rasgos moleculares sostienen esa capacidad de ascenso. Por un lado, produce ureasa, una enzima que descompone la urea de la orina y facilita su persistencia en la vejiga. Por otro, fabrica proteínas de superficie, entre ellas la llamada UafA, que le permiten adherirse con fuerza a las células que revisten el epitelio urinario y resistir así el arrastre mecánico de la micción. Su terreno casi exclusivo es la infección urinaria no complicada. Es la segunda causa de cistitis en mujeres jóvenes sexualmente activas, justo detrás de Escherichia coli. Comparte con Staphylococcus lugdunensis una rareza dentro de su grupo: no necesita un catéter ni un dispositivo médico para provocar enfermedad en una persona por lo demás sana. Con menos frecuencia, la infección asciende por el uréter y alcanza el riñón en forma de pielonefritis. También se ha descrito, de forma ocasional, como causa de uretritis, epididimitis y prostatitis en el varón, aunque estos cuadros son mucho menos habituales que en la mujer. Estafilococo saprofito, es decir, que crece sobre materia en descomposición, del griego saprós (podrido) y phytón (planta). Lo propuso Fairbrother en 1940, aunque hoy se sabe que su hábitat real es la flora genital, no los tejidos muertos. Por la cercanía entre su reservorio natural (el periné y la zona genital) y una uretra corta, además del papel que juega la actividad sexual reciente en favorecer su ascenso hacia la vejiga. En el varón, con una uretra más larga, la infección por esta especie es rara. No del todo. Al ser coagulasa negativo como S. epidermidis, esa prueba no lo distingue. La clave clásica está en la novobiocina, a la que es resistente. Lo habitual es que no. Muchos estafilococos coagulasa negativos que aparecen en un urocultivo son simples contaminantes de la piel, arrastrados durante la recogida de la muestra, y pertenecen a otras especies. Solo una parte de esos aislamientos corresponde a esta.Qué es Staphylococcus saprophyticus
Cómo se identifica el microorganismo
Dónde vive y cómo se transmite
Qué enfermedades produce
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Staphylococcus saprophyticus?
¿Por qué afecta sobre todo a mujeres jóvenes?
¿Se detecta igual que otros estafilococos en el laboratorio?
¿Cualquier estafilococo en la orina es Staphylococcus saprophyticus?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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