DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Millard-Gubler
El síndrome de Millard-Gubler es un síndrome alterno del troncoencéfalo, producido por una lesión unilateral en la parte ventral y baja de la protuberancia, que combina afectación de nervios craneales del lado de la lesión con hemiplejia del lado contrario del cuerpo. Es uno de los cuadros clásicos que ilustran cómo una lesión pontina puede producir signos cruzados entre la cara y las extremidades. Recibe su nombre de los dos médicos franceses que lo describieron en el siglo XIX. El síndrome de Millard-Gubler pertenece al grupo de los síndromes alternos o cruzados del troncoencéfalo: cuadros en los que una lesión situada a un solo lado del tronco cerebral afecta, por un lado, a nervios craneales que salen de ese mismo lado y, por otro, a la vía motora que desciende hacia el cuerpo, todavía sin cruzar en ese nivel. El resultado es una combinación característica: parálisis facial del lado de la lesión y hemiplejia del lado opuesto. También se le conoce como síndrome facio-abducens-hemipléjico o síndrome pontino ventral. El nombre honra a Auguste Louis Jules Millard (1830-1915) y a Adolphe-Marie Gubler (1821-1879), dos médicos franceses que, de forma independiente, relacionaron por primera vez esta combinación de signos con una lesión concreta de la protuberancia. Millard fue el primero en plantear la idea. En 1855 presentó ante la Société anatomique de Paris un caso en el que la parálisis facial directa, del mismo lado de la lesión, se acompañaba de hemiplejia del lado contrario, y propuso que esa combinación era signo de una hemorragia pontina. Gubler, farmacólogo y clínico formado con Armand Trousseau, publicó al año siguiente, en 1856, un trabajo más extenso en el que interpretaba el mismo patrón como prueba de que las fibras del nervio facial se decusan, es decir, cruzan la línea media, dentro de la protuberancia. Buena parte de la bibliografía médica actual, sin embargo, sitúa la descripción conjunta y definitiva del cuadro en 1858, año en el que se recogió una serie de cinco casos con lesiones de distinto tipo. Hay un matiz que rara vez se explica y que conviene aclarar: ni Millard ni Gubler describieron en sus trabajos originales la afectación del sexto par craneal. Su síndrome, tal como lo plantearon, era solo parálisis facial directa más hemiplejia cruzada. La versión que hoy se enseña en la mayoría de los manuales, con parálisis facial y del sexto par asociadas, es una ampliación posterior que se ha impuesto en la práctica por la proximidad anatómica de ambos fascículos, no una fiel reproducción de la descripción decimonónica. Otro rastro de Gubler que ha sobrevivido en la anatomía clínica es la llamada línea de Gubler, el nivel superficial de origen del nervio trigémino en la protuberancia: una lesión situada por debajo de esa línea es la que produce la parálisis que lleva su nombre. La lesión se sitúa en la porción ventral y caudal de la protuberancia, la llamada base pontina, y afecta a tres elementos que discurren muy próximos entre sí en ese punto: los fascículos del nervio facial, que abandonan el tronco encefálico en ese nivel; con frecuencia, aunque no siempre, los fascículos del nervio abducens, de localización más medial; y las fibras de la vía corticoespinal, que en la protuberancia todavía viajan sin haber cruzado la línea media, cosa que ocurrirá más abajo, en el bulbo raquídeo. De ahí el patrón cruzado: la afectación de los fascículos del facial y del abducens produce parálisis facial periférica y limitación para desviar el ojo hacia fuera del lado de la lesión, con diplopia y esotropia cuando el sexto par está afectado; la afectación de la vía corticoespinal, todavía no decusada, produce hemiplejia del lado contrario, el que corresponderá tras el cruce bulbar. El patrón siempre es cruzado. La causa más frecuente es un infarto por oclusión de una rama circunferencial corta de la arteria basilar, aunque también se han descrito casos por tumores pontinos, hemorragia o placas de desmielinización. El síndrome de Millard-Gubler no es un fenómeno aislado, sino uno de varios síndromes alternos que la neurología clásica del siglo XIX describió a distintas alturas del tronco encefálico, cada uno con su propia combinación de pares craneales y vías largas. En el mesencéfalo, el síndrome de Weber combina parálisis del tercer par con hemiplejia contralateral. En la protuberancia, algo más dorsal que el territorio de Millard-Gubler, se sitúa el síndrome de Raymond-Foville, que añade parálisis de la mirada horizontal por afectación de estructuras tegmentales que Millard-Gubler, al ser un síndrome puramente ventral, respeta. Existe todavía un tercer cuadro con el que conviene no confundirlo: el síndrome de Brissaud-Sicard, en el que la lesión irrita en lugar de destruir el núcleo facial, y el signo del lado de la lesión no es parálisis sino espasmo hemifacial, asociado igualmente a hemiparesia contraria. La distinción es, en el fondo, la misma que separa un nervio dañado de un nervio irritado. Conviene despejar una posible confusión que no tiene nada que ver con la neurología. La técnica de Millard, un procedimiento quirúrgico de referencia para la reparación del labio leporino, no guarda relación alguna con este síndrome. Se debe a Ralph Millard (1919-2011), cirujano plástico estadounidense que la presentó en 1955, un siglo después y sin parentesco con Auguste Millard. Coincide el apellido; no coincide ni la persona ni el campo de la medicina. Porque los signos no aparecen todos en el mismo lado del cuerpo. La afectación de los nervios craneales se manifiesta en el lado de la lesión, mientras que la debilidad de brazo y pierna aparece en el lado contrario. Ese cruce es la seña de identidad de las lesiones troncoencefálicas y lo que permite localizarlas con precisión. No necesariamente. Es una estructura medial y puede quedar respetada según la extensión exacta de la lesión. De hecho, la descripción original de Millard y Gubler no la incluía. Como entidad aislada y completa, no. La mayoría de los infartos pontinos ventrales producen combinaciones parciales o mixtas de signos, y la forma "de libro de texto" descrita aquí se documenta sobre todo en series de casos aislados. Nada. Se debe al cirujano plástico Ralph Millard, que presentó su técnica en 1955, sin parentesco ni relación profesional con Auguste Millard ni con Gubler.Qué es el síndrome de Millard-Gubler
El origen del nombre: dos publicaciones independientes
Mecanismo: qué estructuras se afectan
Un cuadro dentro de una familia más amplia
Diferenciación con la técnica de Millard
Preguntas frecuentes
¿Por qué se habla de un síndrome "alterno" o "cruzado"?
¿Siempre está afectado el sexto par craneal?
¿Es un síndrome frecuente?
¿Tiene algo que ver con la técnica de Millard para el labio leporino?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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