DICCIONARIO MÉDICO
Queratitis lagoftálmica
La queratitis lagoftálmica es una lesión inflamatoria de la córnea provocada por la exposición continuada de la superficie ocular al exterior, como consecuencia de un cierre incompleto de los párpados (lagoftalmos). Constituye la complicación corneal más temida de la parálisis facial y puede evolucionar, si no se detecta a tiempo, hacia la ulceración corneal con riesgo de pérdida de visión. La queratitis lagoftálmica —también denominada queratopatía por exposición o exposure keratopathy en la literatura anglosajona— es el daño corneal que se produce cuando los párpados no consiguen cerrarse por completo y la córnea queda expuesta al aire de forma prolongada. El término combina dos raíces griegas: κέρας (kéras), "cuerno" —por la consistencia dura y transparente de la córnea—, con el sufijo -itis ("inflamación"), y λαγώφθαλμος (lagṓphthalmos), "ojo de liebre", la voz clásica que designa el cierre palpebral incompleto. Es, por tanto, un nombre descriptivo: la inflamación corneal que aparece en el ojo que "mira como una liebre", es decir, que no puede cerrar los párpados. Desde el punto de vista nosológico, la queratitis lagoftálmica no es una entidad primaria sino una complicación secundaria: siempre aparece como consecuencia de un lagoftalmos previo, cualquiera que sea la causa de este (parálisis facial, cicatrices, orbitopatía tiroidea, sedación prolongada en unidades de cuidados intensivos). La lesión corneal es la razón por la que el lagoftalmos, un signo aparentemente menor, tiene importancia clínica real: un ojo que no se cierra es un ojo que puede perder visión. En condiciones normales, cada parpadeo distribuye la película lagrimal de forma uniforme sobre la superficie corneal y renueva la capa protectora que mantiene el epitelio hidratado, nutrido y defendido frente a agresiones externas. Cuando el párpado no cierra —bien por parálisis del nervio facial, bien por un defecto mecánico—, la zona de córnea que queda expuesta, habitualmente el tercio inferior, sufre una desecación progresiva. La película lagrimal se evapora con rapidez, el epitelio corneal pierde su barrera protectora y aparecen erosiones puntiformes que pueden verse con la tinción de fluoresceína en la lámpara de hendidura. Si la situación no se corrige, las erosiones puntiformes confluyen hasta formar una abrasión epitelial franca, sobre la que pueden asentarse bacterias y provocar una queratitis infecciosa sobreañadida. En los estadios más avanzados, la córnea se adelgaza, se ulcera y, en los casos más graves, llega a perforarse. El riesgo de esta progresión se multiplica en dos circunstancias especiales: cuando al lagoftalmos se suma una disminución de la sensibilidad corneal —por afectación simultánea del nervio trigémino, como ocurre en algunos tumores del ángulo pontocerebeloso—, y cuando falta el fenómeno de Bell (la elevación refleja del globo ocular al intentar cerrar los párpados), que normalmente protege la córnea colocándola bajo el párpado superior incluso cuando este no cierra del todo. Conviene distinguir la queratitis lagoftálmica de la queratitis neuroparalítica, porque, aunque ambas producen una lesión corneal similar en apariencia, el mecanismo causal es distinto. En la queratitis lagoftálmica, el problema es mecánico: la córnea se daña porque los párpados no la cubren. En la queratitis neuroparalítica, en cambio, la córnea se daña porque ha perdido su inervación sensitiva —la rama oftálmica del trigémino—, lo que suprime el parpadeo reflejo y priva al epitelio de las señales tróficas que necesita para regenerarse. Un mismo paciente, por ejemplo con un tumor de la base del cráneo, puede presentar ambas formas simultáneamente: lagoftalmos por afectación del facial y anestesia corneal por afectación del trigémino, una combinación especialmente grave. Otra entidad de la que conviene diferenciarla es la xeroftalmia o síndrome de ojo seco, en la que el daño corneal se debe a una producción insuficiente de lágrima o a una composición anómala de la película lagrimal, sin que exista un defecto en el cierre de los párpados. El matiz es relevante porque el abordaje de cada cuadro es distinto. Es un nombre compuesto de dos raíces griegas. "Queratitis" procede de κέρας (kéras), "cuerno" —por la dureza y transparencia de la córnea—, con el sufijo -itis, que indica inflamación. "Lagoftálmica" viene de λαγώφθαλμος (lagṓphthalmos), "ojo de liebre", el término clásico para el cierre incompleto de los párpados, documentado en Galeno en el siglo II d.C. El nombre describe literalmente la inflamación corneal que aparece en el ojo que no puede cerrar los párpados. En la práctica clínica se usan a menudo como sinónimos, y en muchos textos la forma inglesa exposure keratopathy y la castellana "queratitis lagoftálmica" designan el mismo cuadro. Si se quiere ser estricto, "queratopatía por exposición" es un término algo más amplio, porque incluye cualquier daño corneal por exposición —también el que ocurre en pacientes sedados en cuidados intensivos que no tienen un lagoftalmos neurológico propiamente dicho—, mientras que "queratitis lagoftálmica" se reserva para los casos con un lagoftalmos establecido. En la mayoría de los contextos, la diferencia es irrelevante. No. La aparición y la gravedad de la queratitis dependen de varios factores: el grado de abertura residual del párpado, la integridad de la sensibilidad corneal, la presencia o ausencia del fenómeno de Bell, la calidad de la película lagrimal y el tiempo que el ojo permanece expuesto. Un lagoftalmos nocturno leve en una persona con buena producción lagrimal y fenómeno de Bell conservado puede no causar daño corneal significativo. En cambio, un lagoftalmos amplio con anestesia corneal y ausencia de fenómeno de Bell es una urgencia oftalmológica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la queratitis lagoftálmica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la queratitis lagoftálmica
Mecanismo de la lesión corneal
Diferenciación con la queratitis neuroparalítica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "queratitis lagoftálmica"?
¿Es lo mismo queratitis lagoftálmica que queratopatía por exposición?
¿Todas las personas con lagoftalmos desarrollan queratitis?
Referencias
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