DICCIONARIO MÉDICO
Ectropion
El ectropion es la eversión del borde libre del párpado, que se separa del globo ocular y deja expuesta hacia fuera la superficie conjuntival tarsal. Afecta con mucha mayor frecuencia al párpado inferior. Es la malposición palpebral más común y su prevalencia aumenta con la edad; se estima que alrededor del 4% de las personas mayores de 50 años presenta algún grado de esta malposición. Nosológicamente, el ectropion es una malposición palpebral, es decir, una alteración estática de la posición del borde libre del párpado respecto al globo ocular. En condiciones normales, el margen palpebral inferior descansa en aposición con la superficie del globo, de modo que las pestañas se orientan hacia fuera y el punto lagrimal contacta con la película lagrimal. Cuando ese contacto se pierde y el borde palpebral rota hacia fuera, la conjuntiva tarsal queda al descubierto y adquiere un color rojizo característico por exposición ambiental. El término procede del griego ἐκ (ek), «hacia fuera», y τρέπω (trépō), «girar» o «volver». La construcción, análoga a la que da lugar a entropion, describe literalmente el movimiento de rotación del párpado en sentido contrario al globo ocular. La palabra aparece en la literatura oftalmológica europea desde el siglo XVIII para nombrar esta eversión, con las descripciones más sistemáticas en los tratados quirúrgicos del siglo XIX. La estabilidad del párpado inferior depende de tres estructuras principales: el tarso (la lámina fibrosa que da rigidez al borde palpebral), los tendones cantales medial y lateral (que anclan el tarso al reborde óseo orbitario) y el músculo orbicular preseptal y pretarsal, cuya contracción tónica mantiene el párpado adosado al globo. La fascia cápsulo-palpebral, dependiente del músculo recto inferior, aporta la tensión vertical que orienta correctamente el borde. Cuando cualquiera de esos elementos falla, aparece la eversión. Con la pérdida del contacto entre el margen palpebral y el globo se pierden dos funciones protectoras. La primera es el drenaje lagrimal, ya que el punto lagrimal inferior deja de estar en la película lagrimal y aparece epífora («lagrimeo por rebosamiento»). La segunda es la protección de la superficie ocular: la conjuntiva tarsal queratiniza y la córnea pierde parte de la cobertura durante el parpadeo, lo que puede conducir a irritación crónica, queratinización, úlcera o infección. Ectropion involutivo o senil. Es la forma más frecuente. Se produce por la relajación progresiva de las estructuras que sostienen el párpado inferior: aumento de la laxitud horizontal, distensión de los tendones cantales medial y lateral y desinserción de la fascia cápsulo-palpebral. Aparece en personas mayores, con instalación gradual. Ectropion cicatricial. Se debe al acortamiento vertical de la lamela anterior del párpado (piel y músculo orbicular) por retracción de la piel periocular. Puede aparecer tras quemaduras, traumatismos, enfermedades cutáneas crónicas con cicatrización (por ejemplo, dermatitis de contacto grave o algunas ictiosis) o como secuela de cirugías palpebrales o perioculares excesivamente resectivas. Ectropion paralítico. Resulta de la denervación del músculo orbicular, que pierde su tono habitual. La causa típica es la parálisis del nervio facial, sea idiopática (parálisis de Bell) o secundaria a otras lesiones periféricas o centrales del séptimo par craneal. Con frecuencia se acompaña de lagoftalmos («cierre palpebral incompleto») y agrava la exposición corneal. Ectropion mecánico. Producido por la tracción hacia abajo de una masa palpebral o periocular: tumores del párpado, edemas voluminosos o hematomas expansivos. El propio peso desplaza el borde libre hacia fuera. Ectropion congénito. Muy poco frecuente. Se debe a un déficit vertical de piel presente desde el nacimiento, en el marco de cuadros como el síndrome de blefarofimosis o algunas formas de ictiosis congénita. En la práctica dermatológica y oftalmológica el patrón puro es infrecuente. Lo habitual es encontrar formas mixtas, con un componente involutivo de base sobre el que se superpone una tracción cicatricial o un factor mecánico. Esta distinción tiene relevancia porque el mecanismo dominante orienta la clasificación de la malposición. La distinción más importante es con el entropion, que es la rotación del borde libre en sentido opuesto: hacia dentro, contra el globo ocular. Ambas son malposiciones del margen palpebral, pero los mecanismos y las consecuencias son distintos. En el ectropion la conjuntiva queda expuesta y el punto lagrimal desviado; en el entropion son las pestañas las que contactan con la córnea y provocan lesión mecánica directa. No debe confundirse tampoco con la ptosis palpebral («caída del párpado superior por debajo de su posición normal»), en la que el problema es de altura vertical del párpado, no de rotación del borde. Ni con la blefaritis, que es una inflamación del borde palpebral sin malposición estructural. Del griego ἐκ (ek, «hacia fuera») y τρέπω (trépō, «girar»). Su composición describe el gesto que caracteriza la malposición: el párpado gira hacia fuera. El término contrario, entropion, se construye con la preposición ἐν («hacia dentro») sobre la misma raíz verbal. No. Son malposiciones opuestas. En el ectropion el borde palpebral se voltea hacia fuera y deja la conjuntiva expuesta. En el entropion el borde se voltea hacia dentro y son las pestañas las que rozan contra la córnea. La confusión terminológica es frecuente por la similitud fonética, pero los mecanismos, las consecuencias sobre la superficie ocular y las estrategias terapéuticas de una y otra son diferentes. El párpado inferior, con diferencia. La anatomía del párpado superior, con un tarso más alto y un elevador potente, hace muy raro el ectropion superior. La relajación progresiva de las estructuras de sostén con la edad afecta preferentemente al párpado inferior, lo que explica el predominio de la forma involutiva en personas mayores. La lágrima se produce en la glándula lagrimal principal y las glándulas accesorias, y se drena a la cavidad nasal a través del punto lagrimal inferior, situado en el borde interno del párpado. Cuando el párpado se evierte, el punto lagrimal deja de estar en contacto con la película lagrimal y ese drenaje se interrumpe; la lágrima acumulada rebasa el borde palpebral y desciende por la mejilla. Este fenómeno se llama epífora. Si desea profundizar en conceptos asociados al ectropion, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el ectropion
Anatomía funcional del párpado y mecanismo de la eversión
Formas clínicas
Diferenciación con el entropion y otras malposiciones palpebrales
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra ectropion?
¿Es lo mismo ectropion que entropion?
¿Qué párpado se afecta con más frecuencia?
¿Por qué el ectropion produce lagrimeo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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