DICCIONARIO MÉDICO

Entropion

El entropión es una malposición palpebral en la que el borde libre del párpado se invierte hacia el globo ocular, de modo que las pestañas y la piel rozan la superficie de la córnea y la conjuntiva. Afecta con mayor frecuencia al párpado inferior y predomina en personas de edad avanzada, si bien puede aparecer a cualquier edad por causas cicatriciales, infecciosas o congénitas.

Qué es el entropión

El término procede del griego ἐντρόπιον (entropion), formado por ἐν (en, «hacia dentro») y τρέπειν (trepein, «girar, volver»). Literalmente designa aquello que «se vuelve hacia dentro», y en oftalmología se aplica desde el siglo XIX para describir la inversión del margen palpebral en dirección al globo ocular. Ya los textos hipocráticos mencionaban la inversión del párpado como causa de irritación corneal, aunque el vocablo griego que utilizaban no coincidía exactamente con la forma que acabó consolidándose en la nomenclatura moderna.

Cuando el borde del párpado pierde su posición anatómica normal y gira hacia el ojo, las pestañas contactan de forma continua o intermitente con el epitelio corneal y la conjuntiva. Ese roce mecánico genera irritación, lagrimeo reflejo y sensación de cuerpo extraño. Si la situación se prolonga sin corrección, puede producirse queratitis punteada e incluso ulceración corneal, con riesgo para la transparencia de la córnea. El entropión es lo contrario del ectropión, en el que el párpado se evierte hacia fuera.

Mecanismo de la inversión palpebral

Para entender por qué el párpado puede girar hacia dentro conviene recordar que su posición depende de un equilibrio entre varias fuerzas: la lámina tarsal (que aporta rigidez), los retractores del párpado inferior (la fascia capsulopalpebral y el músculo tarsal inferior, que tiran del borde palpebral hacia abajo y hacia atrás), el músculo orbicular (que tiende a enrollar el párpado sobre sí mismo al contraerse) y los ligamentos cantales, que anclan la estructura lateralmente.

En condiciones normales, los retractores contrarrestan la fuerza del orbicular y mantienen el borde palpebral apoyado contra el globo. Cuando alguno de estos componentes falla (el tarso se adelgaza, los retractores se desinsertan, el orbicular se contrae en exceso o una cicatriz acorta la conjuntiva), el margen palpebral pierde apoyo y bascula hacia el ojo. No todos los mecanismos operan a la vez ni en la misma proporción; de ahí que existan varios tipos de entropión con fisiopatología diferente.

Clasificación del entropión

Entropión involutivo (senil). Es la forma más frecuente. Aparece en personas mayores por la combinación de laxitud horizontal del párpado, desinserción de los retractores del párpado inferior y desplazamiento superior del músculo orbicular preseptal, que cabalga sobre el pretarsal. El resultado es un párpado laxo que se enrolla con facilidad al parpadear o al cerrar los ojos con fuerza.

Entropión cicatricial. Se origina cuando una cicatriz en la conjuntiva palpebral acorta la lamela posterior del párpado y tracciona del borde libre hacia el globo. Las causas clásicas incluyen el tracoma (que sigue siendo una de las principales causas de ceguera evitable en regiones endémicas de África y Asia), las quemaduras químicas, el penfigoide cicatricial de las mucosas y ciertas reacciones a fármacos. En este tipo, el tarso suele curvarse y las pestañas pierden su orientación normal de forma permanente.

Entropión espástico. Resulta de un espasmo sostenido del orbicular, habitualmente tras una irritación ocular aguda (un cuerpo extraño, una inflamación conjuntival intensa o el periodo postoperatorio de una cirugía intraocular). Suele ser transitorio y resolverse al cesar el estímulo irritativo, aunque en pacientes de edad avanzada con cierta laxitud palpebral previa puede hacerse persistente.

Existe también un entropión congénito, poco frecuente, que se observa desde el nacimiento por un defecto en el desarrollo de los retractores palpebrales. En la mayoría de los recién nacidos la blandura de las pestañas evita lesiones corneales significativas, y el cuadro tiende a resolverse con el crecimiento.

Diferenciación con la triquiasis y el ectropión

El entropión se confunde con frecuencia con la triquiasis. La diferencia es anatómica: en el entropión todo el margen palpebral está invertido, de modo que tanto la piel como las pestañas contactan con el ojo; en la triquiasis, la posición del párpado es normal, pero algunas pestañas crecen mal dirigidas hacia la córnea. Ambas situaciones producen roce corneal, pero el mecanismo y la corrección son distintos.

Frente al ectropión, la relación es de oposición: uno gira hacia dentro, el otro hacia fuera. No obstante, comparten una raíz causal común en muchos pacientes ancianos, que es la laxitud de los tejidos perioculares asociada al envejecimiento. Un mismo paciente puede tener un párpado con tendencia al entropión y el contralateral al ectropión, dependiendo de qué vector de fuerza predomine en cada lado. El blefaroespasmo puede desencadenar un entropión espástico, pero constituye un trastorno distinto: una contracción involuntaria y repetida del orbicular que no siempre cursa con inversión palpebral.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra entropión?

Del griego ἐντρόπιον, compuesto por ἐν (en, «hacia dentro») y τρέπειν (trepein, «girar»). Significa «lo que se vuelve hacia dentro» y se aplica en medicina para describir la inversión del borde del párpado hacia el ojo.

¿Es lo mismo entropión que triquiasis?

No. En el entropión el párpado entero se invierte, arrastrando consigo las pestañas. En la triquiasis el párpado mantiene su posición correcta, pero algunas pestañas crecen orientadas hacia la córnea. Las consecuencias sobre la superficie ocular se parecen, pero las causas y la corrección son diferentes.

¿El entropión afecta siempre al párpado inferior?

En la práctica clínica, la gran mayoría de los casos involutivos y espásticos se producen en el párpado inferior, porque es el que tiene menos soporte estructural. El párpado superior se ve afectado sobre todo en las formas cicatriciales, como las secundarias al tracoma o al penfigoide de las mucosas.

¿El tracoma sigue causando entropión en la actualidad?

Sí, en zonas endémicas de África subsahariana y del sudeste asiático. La Organización Mundial de la Salud incluye el entropión cicatricial por tracoma entre las principales causas prevenibles de ceguera en el mundo. En Europa y América del Norte los casos son infrecuentes.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Entropión. MedlinePlus, enciclopedia médica.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Entropión y ectropión. Trastornos oftálmicos.
  3. American Academy of Ophthalmology. Entropión. Salud ocular.
  4. Real Academia Española. Entropión. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar conceptos vinculados al entropión, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Ectropión: eversión del párpado hacia fuera, opuesta al entropión, que expone la conjuntiva y provoca lagrimeo por mal drenaje lagrimal.
  • Triquiasis: crecimiento anómalo de pestañas hacia la córnea sin inversión del margen palpebral.
  • Blefaroespasmo: contracción involuntaria del músculo orbicular que obliga al cierre repetido de los párpados.
  • Lagoftalmos: incapacidad de cerrar completamente los párpados, con exposición de la superficie ocular.
  • Tracoma: infección ocular por Chlamydia trachomatis que puede causar cicatrización conjuntival y entropión cicatricial.
  • Párpado: pliegue cutáneo móvil que protege el globo ocular y distribuye la película lagrimal.

Nuestro equipo de Oftalmología

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026