DICCIONARIO MÉDICO
Blefaroespasmo
El blefaroespasmo es la contracción involuntaria, repetitiva y a menudo bilateral de los músculos que rodean el párpado. Se clasifica dentro de las distonías focales y, en sus formas graves, puede llegar a impedir la apertura de los ojos. Afecta con mayor frecuencia a mujeres y su incidencia aumenta a partir de la quinta década de la vida. El término une el griego βλέφαρον (blépharon, "párpado") y σπασμός (spasmós, "contracción, espasmo"). Designa un trastorno del movimiento, no una enfermedad inflamatoria ni una infección palpebral. La distinción importa porque su mecanismo reside en el sistema nervioso central, concretamente en alteraciones funcionales de los circuitos de los ganglios basales que regulan el parpadeo y el cierre del músculo orbicular de los ojos. En la mayoría de los casos no se identifica una lesión estructural cerebral que lo explique, razón por la que la forma más frecuente se conoce como blefaroespasmo esencial benigno. El adjetivo "benigno" es engañoso: la enfermedad no amenaza la vida, pero puede resultar gravemente incapacitante. Hay pacientes que no consiguen conducir, leer ni mantener los ojos abiertos el tiempo suficiente para las actividades cotidianas. Cuando el espasmo no se limita a los párpados sino que se extiende a la musculatura de la mitad inferior de la cara (mandíbula, lengua, faringe), el cuadro recibe el nombre de síndrome de Meige, descrito por el neurólogo francés Henri Meige en 1910. Se trata de la combinación de blefaroespasmo con distonía oromandibular. Que un paciente con blefaroespasmo aislado evolucione hacia un síndrome de Meige es posible pero no inevitable; la progresión varía de un caso a otro. La mioquimia palpebral (el "tic del ojo" que casi todo el mundo ha experimentado alguna vez) no es lo mismo que el blefaroespasmo. Hay diferencias claras. La mioquimia afecta a un solo párpado, suele limitarse a un fascículo del músculo orbicular, dura días o semanas y se resuelve sola. El blefaroespasmo es bilateral, abarca todo el músculo, persiste de forma crónica y tiende a empeorar con el tiempo. La confusión entre ambos cuadros es habitual en la consulta y conviene resolverla pronto, porque el pronóstico y el manejo son distintos. Las fasciculaciones palpebrales aisladas tampoco deben equipararse al blefaroespasmo. Son contracciones breves de fibras musculares individuales que el paciente nota pero que apenas se perciben desde fuera. Fatiga, cafeína, estrés, privación de sueño: los desencadenantes habituales desaparecen y la fasciculación con ellos. De βλέφαρον (blépharon, "párpado") y σπασμός (spasmós, "contracción"). En algunos textos aparece la variante "blefarospasmo", sin la vocal de enlace. Ambas grafías son aceptables. No. Lo que la mayoría de la gente llama "tic del ojo" es una mioquimia palpebral, una contracción fina, unilateral y autolimitada. El blefaroespasmo es un trastorno neurológico crónico, bilateral y progresivo que pertenece al grupo de las distonías focales. Sí. Es más frecuente en mujeres, con una proporción aproximada de 3 a 1 según las series publicadas. La edad de inicio más habitual se sitúa entre los 50 y los 70 años. Se han descrito agrupaciones familiares que sugieren una predisposición genética, pero la mayoría de los casos son esporádicos. Tener un familiar afectado no implica que se vaya a desarrollar necesariamente el trastorno. Otras entradas del Diccionario médico relacionadas con el blefaroespasmo:Qué es el blefaroespasmo
Blefaroespasmo y síndrome de Meige
Diferenciación con la mioquimia palpebral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra blefaroespasmo?
¿Es lo mismo que el tic del ojo?
¿Afecta más a un sexo que a otro?
¿Es hereditario?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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