DICCIONARIO MÉDICO
Peptostreptococcus
Peptostreptococcus es un género de bacterias con forma de coco, grampositivas, que solo crecen en ausencia de oxígeno. Forman parte de la flora habitual de la boca, el intestino y la vagina de las personas sanas, y aparecen con frecuencia en infecciones mixtas, sobre todo en abscesos, cuando salen del lugar donde viven. Su nombre significa algo así como "estreptococo que digiere" y recuerda una época en la que se le creía pariente de los estreptococos. No lo es. Peptostreptococcus Peptoestreptococo Tipo: bacteria (género) Morfología: cocos grampositivos en parejas o cadenas cortas, anaerobios estrictos, sin esporas Transmisión: endógena, a partir de la propia microbiota Reservorio: humano (boca, intestino, vagina) Patogenicidad: oportunista Enfermedades: absceso abdominal, absceso pulmonar, periodontitis Es un género de bacterias anaerobias estrictas: sus células no solo prescinden del oxígeno, sino que no pueden crecer en su presencia. Pertenece a la clase Clostridia y da nombre a la familia Peptostreptococcaceae, que T. Ezaki describió en la segunda edición del Manual Bergey de bacteriología sistemática (2009), y al orden Peptostreptococcales, propuesto en 2023 a partir de datos genómicos. Su especie tipo, la que fija el nombre y el concepto del género, es Peptostreptococcus anaerobius. El nombre es un compuesto erudito. Une el verbo griego péptō (πέπτω), cocer o digerir, con Streptococcus, el género de los estreptococos, que a su vez procede de streptós (στρεπτός), flexible, y kókkos (κόκκος), grano. Queda así un "estreptococo digestor". La elección encaja con el metabolismo del grupo, porque la mayoría de estos cocos apenas fermentan azúcares y obtienen su energía de los productos de degradación de las proteínas. Lo acuñaron en 1936 A. J. Kluyver y C. B. van Niel, en un ensayo sobre cómo construir una clasificación natural de las bacterias. Para entonces los "estreptococos anaerobios" ya tenían mala fama en obstetricia: en 1930 se había publicado un estudio sobre su frecuencia en la infección puerperal, y en 1933 L. Colebrook y R. Hare los asociaron a la fiebre puerperal. Durante buena parte del siglo XX Peptostreptococcus funcionó como un cajón de sastre. Casi todos los cocos grampositivos anaerobios aislados en clínica se asignaban a alguna de sus especies, y en 1983 un grupo japonés encabezado por T. Ezaki amplió todavía más el género al trasladar a él cuatro especies de Peptococcus. Llegó a tener más de una docena de especies reconocidas. La secuenciación del gen del ARN ribosómico 16S deshizo esa construcción. Los análisis mostraron que la especie tipo estaba lejos, en términos evolutivos, de casi todas sus supuestas hermanas, y el género se desmontó en dos pasos. En 1999 D. A. Murdoch y H. N. Shah separaron a P. magnus como Finegoldia magna y a P. micros como Micromonas micros; ese último nombre resultó inválido (ya lo usaba desde 1960 un género de algas verdes) y en 2006 se sustituyó por Parvimonas micra. Dos años después de la primera escisión, en 2001, Ezaki y sus colaboradores crearon Anaerococcus, Peptoniphilus y Gallicola, y retiraron del género doce especies. Hoy la Lista de Nombres de Procariotas con Posición en la Nomenclatura (LPSN) reconoce siete especies con nombre válido y correcto: P. anaerobius, P. stomatis (descrita en 2006 a partir de la cavidad oral humana), P. russellii (2011), P. canis (2013, aislada de la placa subgingival de perros), P. porci (2021), P. faecalis (2023) y P. equinus (2024). Conviene tenerlo presente al leer bibliografía antigua. Un aislamiento publicado antes de 1999 como "Peptostreptococcus" puede corresponder a cualquiera de los géneros actuales, y por eso los microbiólogos prefieren hablar, en conjunto, de cocos grampositivos anaerobios. Los cocos grampositivos anaerobios forman parte de la flora normal de todas las superficies mucocutáneas del cuerpo. Viven en la boca, en la porción baja del tubo digestivo y en la vagina como comensales, integrados en la microbiota sin causar daño. Cuando producen enfermedad lo hacen a partir de esa flora propia, al fallar la barrera de la mucosa que los contiene. Casi nunca actúan solos. Se aíslan junto a Bacteroides, Escherichia coli o estreptococos, en infecciones polimicrobianas que tienden a formar colecciones de pus; los tejidos mal irrigados o necróticos, con poco oxígeno, les ofrecen el ambiente que necesitan. El Manual MSD agrupa sus infecciones en bucales, respiratorias, osteoarticulares, de partes blandas e intraabdominales. En esas categorías entran cuadros como la periodontitis, el absceso pulmonar, la osteomielitis o el absceso abdominal. También se encuentran, con las fusobacterias, en la sinusitis crónica, la otitis media crónica y la mastoiditis. El parecido con los estreptococos se limita a la forma y a la tinción. Streptococcus pertenece a la clase Bacilli y al orden Lactobacillales, mientras que Peptostreptococcus está en Clostridia, una rama distinta del mismo filo. La confusión tiene cierta lógica práctica: los manuales de microbiología estudian juntos a los cocos anaerobios de ambos géneros, y algunos estreptococos de ese grupo, como Streptococcus intermedius, resisten bastante bien el oxígeno. Con Peptococcus la historia es otra. En 1971 ambos géneros se agruparon, junto con Ruminococcus, en la familia Peptococcaceae, pero Peptostreptococcus tiene hoy familia propia y el único peptococo que aparece de vez en cuando en el laboratorio clínico es Peptococcus niger, un coco anaerobio pigmentado. Más llamativo resulta el vecindario actual. La familia Peptostreptococcaceae, que lleva el nombre del género, alberga también a Clostridioides, el género de Clostridioides difficile. Estreptococo que digiere. Combina el griego péptō, cocer o digerir, con el nombre del género Streptococcus. No. Comparten la forma de coco y el color que toman con la tinción de Gram, pero pertenecen a clases bacterianas diferentes. Durante décadas estos cocos se agruparon por su aspecto al microscopio, y el parentesco que sugiere el nombre no lo respaldaron los estudios genéticos. Porque esos nombres estuvieron vigentes hasta finales de los años noventa. En 1999 P. magnus pasó a llamarse Finegoldia magna, y P. micros recibió primero el nombre de Micromonas micros y, desde 2006, el de Parvimonas micra. Otras especies se trasladaron en 2001 a Anaerococcus y Peptoniphilus. Los libros y artículos anteriores a esas fechas usan todavía la denominación antigua, de modo que un mismo microorganismo puede aparecer con dos nombres según la época del texto. En los textos clásicos, por cierto, P. magnus figuraba como el coco grampositivo anaerobio aislado con más frecuencia en muestras clínicas. Como nombre científico, Peptostreptococcus, siempre con mayúscula inicial y en cursiva cuando el texto lo permite. En la literatura médica en castellano se emplea también la forma adaptada "peptoestreptococo", con minúscula y sin cursiva, para referirse a estas bacterias de manera informal. Para situar Peptostreptococcus entre las bacterias anaerobias, puede consultar:Qué es Peptostreptococcus
Evolución de la clasificación
Dónde vive y cómo llega a causar infección
Diferencias con Streptococcus y Peptococcus
Preguntas frecuentes
¿Qué significa el nombre Peptostreptococcus?
¿Un peptoestreptococo es un tipo de estreptococo?
¿Por qué algunos textos hablan de Peptostreptococcus magnus o Peptostreptococcus micros?
¿Cómo se escribe en español?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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