DICCIONARIO MÉDICO
Pancreatectomía cefálica
La pancreatectomía cefálica es la resección quirúrgica de la cabeza del páncreas. El nombre menciona un solo órgano, pero la operación retira también el duodeno, el tramo final de la vía biliar y la vesícula, porque esas estructuras comparten con la cabeza pancreática vasos y conductos que no admiten separación. Se conoce igualmente como duodenopancreatectomía o cirugía de Whipple. Pertenece al grupo de las resecciones pancreáticas regladas, es decir, aquellas que siguen la anatomía segmentaria de la glándula en lugar del contorno de la lesión. El adjetivo cefálico, que llega al castellano desde el griego κεφαλή (kephalḗ, «cabeza») a través del latín científico, delimita aquí el territorio de la exéresis: la porción derecha del páncreas, encajada en la curva del duodeno. Ese territorio no se reduce a la cabeza propiamente dicha. Incluye el proceso uncinado, una prolongación en forma de gancho que nace del borde inferior y se desliza por detrás de los vasos mesentéricos superiores, y llega hasta el cuello, la porción estrecha que cabalga por delante de esos mismos vasos y marca el límite convencional entre la mitad derecha y la izquierda de la glándula. La línea de sección quirúrgica se traza habitualmente ahí. La cabeza del páncreas y el duodeno no son vecinos casuales. Están irrigados por un mismo sistema de arcadas arteriales, las pancreatoduodenales, formadas por ramas de la arteria gastroduodenal por arriba y de la mesentérica superior por abajo, que se anastomosan entre sí y discurren en el surco que separa la glándula de la pared duodenal. Separar quirúrgicamente ambos órganos supondría dejar al duodeno sin riego. A esa dependencia vascular se suma otra de tipo ductal. El colédoco, en su tramo terminal, atraviesa el espesor de la cabeza pancreática y confluye con el conducto pancreático principal en la ampolla de Vater, que desemboca en el duodeno; y las ramas que lo nutren proceden de la arcada pancreatoduodenal posterior. Ese punto de confluencia de cuatro estructuras (cabeza del páncreas, colédoco distal, ampolla y pared duodenal) es lo que en cirugía se denomina región periampular. Los tumores originados en cualquiera de ellas se comportan de manera parecida y se abordan con la misma resección. Conviven cuatro nombres para la misma intervención: pancreatectomía cefálica, duodenopancreatectomía, pancreatoduodenectomía y cirugía de Whipple. Los tres primeros describen la anatomía; el cuarto es un epónimo. La forma «pancreatectomía cefálica» tiene la particularidad de nombrar únicamente el páncreas, cuando la pieza extirpada comprende además el duodeno y la vía biliar terminal: es una denominación exacta en cuanto al segmento pancreático resecado e incompleta en cuanto al alcance real de la operación. Las variantes que empiezan por duodeno- o terminan en -duodenectomía corrigen esa omisión. El origen del epónimo, los intentos previos de Codivilla y Kausch y la modificación con conservación pilórica se tratan en la entrada dedicada a la cirugía de Whipple. Frente a la pancreatectomía distal, que trabaja a la izquierda de los vasos mesentéricos y deja intactos duodeno y vía biliar, la resección cefálica obliga a reconstruir después el tránsito digestivo y biliar mediante nuevas uniones con el intestino. Esa fase reconstructiva es la que marca la diferencia de complejidad entre ambas. Tampoco debe confundirse con la pancreatectomía central, que reseca el cuello y el inicio del cuerpo conservando cabeza y cola, ni con la pancreatectomía total, que retira la glándula entera. Una resección cefálica deja parénquima pancreático funcionante: cuerpo y cola permanecen en su sitio y siguen produciendo insulina y enzimas digestivas. Por la porción del páncreas que se extirpa. La anatomía describe la glándula con cabeza, proceso uncinado, cuello, cuerpo y cola, un símil corporal que se aplica también a otros órganos alargados. Cefálico significa «relativo a la cabeza» (del griego κεφαλή, kephalḗ), de modo que el adjetivo apunta a ese segmento de la glándula y no a ninguna estructura craneal del paciente. Sí. Se trata de la misma intervención designada con dos registros distintos: uno anatómico y otro eponímico. En la literatura quirúrgica formal predomina «pancreatoduodenectomía»; en la conversación clínica cotidiana, el apellido del cirujano estadounidense que la estandarizó en 1935. La irrigación lo impide en la práctica habitual, porque las arcadas pancreatoduodenales nutren a la vez la glándula y la pared del intestino. Existen técnicas descritas de resección cefálica con conservación duodenal, empleadas en un abanico muy estrecho de situaciones y en centros con experiencia específica, pero la operación estándar incluye el duodeno.Qué es la pancreatectomía cefálica
Fundamento anatómico: por qué la resección arrastra a otros órganos
Denominaciones del procedimiento
Diferenciación con otras resecciones pancreáticas
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «cefálica»?
¿Es lo mismo que la cirugía de Whipple?
¿Se puede extirpar solo la cabeza del páncreas y dejar el duodeno?
Referencias
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