DICCIONARIO MÉDICO
Orquiectomía por cáncer de testículo
La orquiectomía por cáncer de testículo es la extirpación quirúrgica del testículo afectado junto con el cordón espermático, realizada a través de una incisión en la región inguinal. En la terminología urológica recibe el nombre de orquiectomía inguinal radical y constituye el procedimiento de referencia ante la sospecha de una neoplasia testicular. El término orquiectomía procede del griego ὄρχις (órchis), «testículo», y ἐκτομή (ektomé), «escisión» o «corte». La RAE lo define como la extirpación quirúrgica de uno o de ambos testículos. Cuando se califica como inguinal radical, la denominación precisa dos aspectos a la vez: «inguinal» señala que el acceso se practica en la ingle, no en el escroto; «radical» indica que se retira en bloque el testículo, el epidídimo, las cubiertas testiculares y el cordón espermático hasta su porción más proximal. La pieza obtenida se remite íntegra al servicio de anatomía patológica para su estudio histológico. Existe una variante alternativa denominada orquiectomía simple, en la que el acceso se realiza a través del escroto y solo se extrae el testículo. Esa técnica se emplea en contextos no oncológicos. La diferencia no es menor, porque la elección de la vía de abordaje obedece a un principio anatómico concreto que se explica en el siguiente apartado. El drenaje linfático del testículo no sigue el camino que cabría esperar por su localización escrotal. Los vasos linfáticos testiculares ascienden dentro del cordón espermático, atraviesan el canal inguinal y drenan directamente en los ganglios linfáticos retroperitoneales, situados a la altura del pedículo renal. Es un recorrido largo, reflejo del origen embriológico del testículo: la gónada se forma junto al riñón y desciende al escroto durante el desarrollo fetal, arrastrando consigo su vascularización y su drenaje linfático primitivos. Practicar la intervención desde la ingle permite controlar el cordón espermático en la parte alta del trayecto, antes de que los vasos linfáticos se ramifiquen. De ese modo se evita que la manipulación del testículo altere las vías naturales de drenaje. Si el abordaje fuera escrotal, las células neoplásicas podrían acceder a los linfáticos de la pared escrotal, cuyo destino ganglionar es distinto (inguinal superficial en lugar de retroperitoneal), complicando la evaluación posterior. La literatura médica emplea indistintamente orquiectomía y orquidectomía. Ambas formas son correctas y coexisten en publicaciones especializadas, aunque la primera es la recogida por la RAE y la más frecuente en español. En inglés se alternan orchiectomy y orchidectomy con la misma libertad. Conviene distinguir esta intervención de la orquiectomía subalbugínea, un procedimiento diferente en el que se extrae la pulpa testicular pero se conservan la túnica albugínea y la cubierta escrotal. La subalbugínea no se aplica en el contexto de tumores testiculares, sino en otras situaciones clínicas. Tampoco debe confundirse con la orquiectomía parcial (o cirugía conservadora de testículo), en la que se reseca la masa tumoral intentando preservar parénquima testicular sano. Esta última es poco frecuente y se reserva para circunstancias muy concretas. La castración quirúrgica se practica desde la Antigüedad, pero su aplicación oncológica formal es mucho más reciente. A lo largo del siglo XIX, varios cirujanos documentaron la extirpación testicular ante masas escrotales sospechosas; sin embargo, no existía un consenso sobre la vía de abordaje. Fue la comprensión del drenaje linfático testicular, consolidada a comienzos del siglo XX con los trabajos de anatomía vascular y los primeros estudios de diseminación tumoral, la que estableció la vía inguinal como norma. El procedimiento quedó codificado como estándar urológico a mediados del siglo pasado y no ha cambiado en su concepción desde entonces, aunque sí se han ido incorporando refinamientos técnicos menores. Del griego ὄρχις (órchis), «testículo», y ἐκτομή (ektomé), «escisión». La raíz ὄρχις aparece también en orquitis (inflamación del testículo), orquidopexia (fijación quirúrgica del testículo) y en el propio nombre del género botánico Orchis, cuyas raíces tuberosas recuerdan la forma testicular. Porque el drenaje linfático del testículo discurre dentro del cordón espermático y asciende al retroperitoneo. Abordar desde la ingle permite controlar ese cordón en la parte alta de su trayecto, sin alterar las vías linfáticas naturales. Un abordaje escrotal podría desviar la diseminación celular hacia ganglios que habitualmente no reciben drenaje testicular. No. La radical retira en bloque el testículo, el epidídimo, las cubiertas y el cordón espermático por vía inguinal. La simple extirpa el testículo a través del escroto, sin incluir necesariamente todo el cordón. La elección de una u otra depende del contexto clínico, y el calificativo «radical» alude precisamente a la extensión de la resección y a la vía de acceso. Consulte también la información clínica completa sobre el cáncer de testículo Si busca información sobre tipos tumorales, estadificación y abordaje clínico, puede consultar la página del cáncer de testículo del Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la orquiectomía por cáncer de testículo, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la orquiectomía inguinal radical
Fundamento anatómico de la vía inguinal
Nomenclatura y variantes del procedimiento
Contexto histórico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «orquiectomía»?
¿Por qué se opera por la ingle y no por el escroto?
¿Es lo mismo una orquiectomía radical que una orquiectomía simple?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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