DICCIONARIO MÉDICO
Neumonía por aspiración
La neumonía por aspiración es una infección bacteriana del parénquima pulmonar que se desarrolla tras la broncoaspiración de secreciones orofaríngeas colonizadas por bacterias. Se diferencia de la neumonitis por aspiración —una inflamación química estéril causada por ácido gástrico— tanto en su mecanismo como en su abordaje. La neumonía por aspiración es una forma de neumonía en la que la infección pulmonar no se adquiere por inhalación de un microorganismo ambiental (como en la neumonía comunitaria típica), sino por el paso de bacterias desde la orofaringe hasta el pulmón arrastradas por material aspirado: saliva, restos alimentarios o secreciones. El adjetivo "aspirativa" la distingue de las neumonías por vía inhalatoria o hematógena. El término "neumonía" procede del griego πνευμονία (pneumonía), derivado de πνεύμων (pneúmōn), "pulmón". A su vez, πνεύμων comparte raíz con πνεῦμα (pneûma), "soplo" o "aliento", lo que vincula el nombre del órgano con la respiración misma. La forma castellana con n- inicial (en lugar de la pn- etimológica) se documenta ya en textos médicos del siglo XVI, y la RAE la recoge como la grafía preferida. "Aspiración", del latín aspiratio, completa la denominación: es una neumonía cuya causa es haber aspirado contenido contaminado. La cavidad oral alberga una microbiota compleja con centenares de especies bacterianas. En condiciones normales, los mecanismos protectores de la vía aérea —reflejo de deglución, cierre de la epiglotis, tos, aclaramiento mucociliar— impiden que esas bacterias alcancen el pulmón. Cuando esos mecanismos fallan y se produce una broncoaspiración de cierto volumen, la flora orofaríngea inocula directamente el parénquima pulmonar. Los patógenos implicados dependen del contexto. En la neumonía aspirativa adquirida fuera del hospital predominan estreptococos y anaerobios de la boca —especialmente en pacientes con enfermedad periodontal, cuya carga bacteriana oral es mucho mayor—. En el ámbito hospitalario y en pacientes ventilados mecánicamente, los bacilos gramnegativos y el estafilococo resistente ganan protagonismo. Un detalle anatómico relevante: las zonas del pulmón que más se afectan son los llamados segmentos declives, aquellos que quedan en posición inferior por efecto de la gravedad; en el paciente en decúbito supino, esto corresponde al segmento posterior del lóbulo superior derecho y a los lóbulos inferiores. La confusión entre neumonía por aspiración y neumonitis por aspiración es frecuente en la literatura divulgativa, pero se trata de dos entidades distintas en mecanismo, en temporalidad y en implicaciones. La neumonitis se produce cuando lo aspirado es contenido gástrico ácido (pH inferior a 2,5): el ácido quema la mucosa bronquial y provoca una inflamación química intensa, estéril en su origen, que aparece en minutos u horas tras la aspiración. Es lo que describió Curtis Mendelson en 1946 al observar las complicaciones pulmonares de las embarazadas que vomitaban durante la anestesia obstétrica, y que hoy se conoce como síndrome de Mendelson. La neumonía aspirativa, en cambio, es un proceso infeccioso más lento: las bacterias aspiradas necesitan tiempo para multiplicarse en el tejido pulmonar, y los signos de infección (fiebre, infiltrados radiológicos, leucocitosis) suelen aparecer entre 24 y 72 horas después de la aspiración. En la práctica, ambos mecanismos pueden solaparse —una neumonitis química inicial puede sobreinfectarse con bacterias en los días siguientes—, lo que complica la distinción clínica. El concepto más amplio de neumonitis incluye además formas no relacionadas con la aspiración, como la neumonitis por hipersensibilidad o la neumonitis rádica. Del griego πνευμονία (pneumonía), derivado de πνεύμων (pneúmōn), "pulmón", que a su vez se relaciona con πνεῦμα (pneûma), "soplo" o "aliento". La grafía castellana con n- inicial se impuso históricamente sobre la pn- etimológica y es la aceptada por la RAE. No. No se transmite de persona a persona. La infección la causan bacterias que ya habitan en la boca y la faringe del propio paciente y que acceden al pulmón por aspiración. Son conceptos que pueden solaparse pero no son sinónimos. La bronconeumonía describe un patrón anatomopatológico (afectación parcheada de bronquios y alvéolos), mientras que "neumonía por aspiración" nombra un mecanismo causal (la infección se origina por aspiración de contenido orofaríngeo). Una neumonía aspirativa puede presentarse como bronconeumonía, pero también como una neumonía lobar. Porque la enfermedad periodontal y la mala higiene aumentan enormemente la carga bacteriana de la saliva. Cuando un paciente con disfagia aspira esas secreciones, el inóculo bacteriano que llega al pulmón es mucho mayor, y con él la probabilidad de que se establezca una infección. Si desea profundizar en conceptos asociados a la neumonía por aspiración, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la neumonía por aspiración
Patogenia: de la boca al pulmón
Diferenciación con la neumonitis por aspiración
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término neumonía?
¿La neumonía por aspiración es contagiosa?
¿Es lo mismo neumonía por aspiración que bronconeumonía?
¿Por qué la higiene oral influye en el riesgo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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