DICCIONARIO MÉDICO
Latido de fusión
El latido de fusión es un latido cardíaco cuyo complejo QRS en el electrocardiograma resulta de la activación simultánea del ventrículo por dos frentes de despolarización distintos: uno procedente de la vía de conducción normal y otro originado en un foco ectópico. El trazado resultante es un híbrido que combina rasgos de ambos orígenes, y su presencia en un registro electrocardiográfico tiene un valor diagnóstico notable. En condiciones normales, cada latido comienza en el nodo sinusal, desciende por el nodo auriculoventricular y el haz de His, y despolariza los ventrículos de forma rápida y uniforme a través de las fibras de Purkinje. El complejo QRS que eso genera en el electrocardiograma es estrecho y de morfología predecible. Pero cuando un foco ectópico —auricular, de la unión o ventricular— emite un estímulo casi al mismo tiempo que llega el impulso sinusal, los ventrículos se despolarizan desde dos puntos a la vez. Las dos ondas de activación avanzan en direcciones distintas y se encuentran en algún punto del miocardio. El resultado es un complejo QRS que no se parece del todo al sinusal ni del todo al ectópico: es, literalmente, una fusión de ambos. El término «fusión» procede del latín fusio, -ōnis, derivado de fundĕre, «fundir, derramar, mezclar». En electrofisiología cardíaca se adoptó a mediados del siglo XX para describir este fenómeno de mezcla eléctrica, y la metáfora es exacta: dos señales distintas se funden en un solo complejo. En la literatura anglosajona es habitual encontrarlo como fusion beat. Para que se produzca una fusión es necesario un requisito previo: que el impulso sinusal y el impulso ectópico lleguen al miocardio ventricular en un intervalo de tiempo muy estrecho. Si el ectópico se adelanta demasiado, despolariza todo el ventrículo antes de que llegue el impulso normal, y el resultado es un latido puramente ectópico. Si llega demasiado tarde, el impulso sinusal ya ha completado la despolarización y el ectópico se encuentra tejido en período refractario, sin efecto visible. Solo cuando ambos coinciden dentro de esa ventana temporal se genera el QRS híbrido. La morfología del complejo de fusión depende de cuánto ventrículo despolariza cada frente. Si el impulso sinusal activa la mayor parte del miocardio y el ectópico apenas contribuye, el QRS se parecerá mucho al normal; si es al revés, se parecerá más al ectópico. Y entre esos dos extremos existe un espectro continuo de formas intermedias. Es lo que los cardiólogos describen como grado variable de fusión. Extrasístoles ventriculares. Cuando una contracción ventricular prematura coincide con un impulso sinusal que está descendiendo por el sistema de conducción, el latido resultante puede ser una fusión. Es relativamente frecuente en pacientes con extrasistolia ventricular abundante y no suele tener implicaciones clínicas por sí solo, pero confirma que el latido anómalo se origina en el ventrículo. Taquicardia ventricular. Aquí es donde el latido de fusión adquiere su mayor relevancia diagnóstica. En 1978, Wellens y colaboradores establecieron que la presencia de latidos de fusión o de captura durante una taquicardia de QRS ancho constituye uno de los criterios que permiten confirmar que se trata de una taquicardia ventricular y no de una taquicardia supraventricular con conducción aberrante. El razonamiento es sencillo: si durante la taquicardia aparece un complejo cuya morfología es intermedia entre la del QRS de la taquicardia y la del QRS sinusal, eso demuestra que aurículas y ventrículos están funcionando de forma independiente —lo que se denomina disociación auriculoventricular— y confirma el origen ventricular de la arritmia. Portadores de marcapasos artificiales. En los pacientes con un marcapasos implantado, pueden producirse fusiones entre el latido estimulado por el dispositivo y un latido intrínseco del paciente que llega casi al mismo tiempo. Estos latidos de fusión no indican un mal funcionamiento del marcapasos; de hecho, pueden interpretarse como una señal de que el ritmo propio del paciente compite con el del dispositivo, algo que los electrofisiólogos valoran al ajustar la programación. Los tres conceptos aparecen juntos con frecuencia en los textos de electrocardiografía y conviene distinguirlos. El latido de captura se produce cuando, durante una taquicardia ventricular, un impulso sinusal aislado consigue despolarizar los ventrículos completamente por la vía normal, generando un QRS estrecho idéntico al sinusal en medio de una cadena de QRS anchos. No hay mezcla: la vía normal «captura» el ventrículo entero. La fusión, en cambio, es la mezcla parcial: ambos frentes de despolarización contribuyen al QRS. Y la pseudofusión es un artefacto electrocardiográfico que se observa sobre todo en portadores de marcapasos: la espícula del dispositivo se inscribe sobre un QRS intrínseco ya iniciado, de modo que parece una fusión pero no lo es, porque el estímulo del marcapasos llega tarde y no modifica la despolarización ventricular. Porque su complejo QRS resulta de la fusión —la mezcla— de dos frentes de despolarización que activan el ventrículo simultáneamente. El término proviene del latín fusio, «acción de fundir o mezclar», y se usa en electrofisiología desde mediados del siglo XX. El latido de fusión en sí mismo no es una arritmia ni una anomalía. Es un fenómeno electrocardiográfico que refleja la coincidencia temporal de dos estímulos. Su importancia reside en lo que permite diagnosticar: por ejemplo, la presencia de fusiones durante una taquicardia de QRS ancho es un dato clave para confirmar que esa taquicardia es ventricular. No. En la captura, el impulso sinusal despolariza todo el ventrículo por la vía normal y genera un QRS estrecho completo. En la fusión, el ventrículo se despolariza parcialmente por la vía normal y parcialmente por un foco ectópico, y el QRS resultante es un híbrido. Ambos fenómenos indican disociación auriculoventricular, pero el grado de «conquista» ventricular por el impulso sinusal es distinto. Sí, aunque no es lo más habitual. En personas con extrasístoles ventriculares frecuentes, alguna de esas extrasístoles puede coincidir con un latido sinusal y producir una fusión aislada que aparece en el trazado de un electrocardiograma estándar o de un registro Holter de 24 horas. Si desea profundizar en conceptos asociados al latido de fusión, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el latido de fusión
El mecanismo eléctrico del latido de fusión
Contextos clínicos donde aparece el latido de fusión
Diferenciación con la captura y la pseudofusión
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «de fusión» este latido?
¿El latido de fusión es peligroso?
¿Es lo mismo fusión que captura?
¿Puede verse un latido de fusión en un electrocardiograma rutinario?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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