DICCIONARIO MÉDICO
L5
L5 es la abreviatura anatómica de la quinta y última vértebra lumbar, la que posee el cuerpo vertebral más voluminoso de toda la columna. Ocupa la base de la región lumbar, entre la cuarta vértebra lumbar (L4) por encima y el sacro (S1) por debajo. Ahí se forma la charnela lumbosacra, el punto donde la columna móvil transfiere el peso del tronco a la pelvis y las piernas. La vértebra L5 es el segmento óseo situado en la posición más baja de la columna lumbar y, por tanto, el último eslabón móvil de la columna vertebral antes de la estructura rígida del sacro. Su cuerpo es el de mayor tamaño de toda la columna: más ancho en sentido transversal que alto y algo más alto por delante que por detrás. Esa forma de cuña no es un capricho anatómico, sino la pieza que cierra la curvatura de lordosis lumbar por su extremo inferior. Sus pedículos son los más gruesos de la región (pasan de unos 9 mm en L1 a unos 18 mm en L5) y sus apófisis transversas, robustas, nacen muy cerca del cuerpo, un rasgo que distingue a L5 de las lumbares que tiene por encima. La nomenclatura sigue el sistema descrito en la entrada de L1: la letra L señala la región lumbar (del latín «lumbus», lomo) y el número 5 indica que es la quinta y última de esa región. Conviene retener un matiz: L5 es una vértebra de transición. Comparte con las lumbares superiores el cuerpo voluminoso y la ausencia de carillas para las costillas, pero incorpora adaptaciones propias de su encuentro con el sacro, como unas carillas articulares inferiores más separadas y orientadas hacia delante para encajar con las de S1. Sobre L5 se concentra la mayor carga mecánica de toda la columna. El peso de la cabeza, el tronco y las extremidades superiores converge en esta vértebra antes de pasar al sacro y, desde ahí, a las articulaciones sacroilíacas y la pelvis. Ese trabajo de bisagra convierte al segmento L5-S1, la articulación lumbosacra, en la unión intervertebral más exigida del cuerpo, sobre todo al estar de pie, al caminar, al levantar peso y al flexionar el tronco. El disco intervertebral L5-S1 es también el más cargado de la columna. Junto con el disco L4-L5 acumula la inmensa mayoría de las hernias discales lumbares: se calcula que alrededor del 95 % de estas hernias se localizan en los niveles L4-L5 y L5-S1. En la cara anterior de esta articulación se forma el ángulo lumbosacro, también llamado promontorio, un punto de referencia que los obstetras y los anatomistas usan para marcar el borde de entrada a la pelvis menor. Buena parte de la patología más frecuente de la columna se juega en esta vértebra. La espondilolistesis, el desplazamiento de una vértebra hacia delante sobre la que tiene debajo, afecta con mayor frecuencia al nivel L5-S1. Detrás de muchos de esos deslizamientos hay una espondilólisis: una fractura por fatiga del istmo vertebral (la porción de hueso que une las carillas articulares, conocida como «pars interarticularis»). Se concentra en L5, donde ocurre entre el 85 % y el 95 % de las veces, y es habitual en adolescentes y adultos jóvenes que someten la zona lumbar a hiperextensiones repetidas, como en la gimnasia, el fútbol americano o el críquet. Aparte de la vértebra, existe el nervio espinal L5, que emerge entre L5 y S1 y tiene un peso clínico notable. Gobierna la dorsiflexión del pie, el gesto de levantar la punta al caminar, y recoge la sensibilidad de la cara externa de la pierna y el dorso del pie. Cuando una hernia L4-L5 comprime su raíz, aparece el cuadro clásico de ciática con «pie caído», es decir, la dificultad para elevar la punta del pie. Es uno de los signos que más orientan hacia una lesión discal lumbar. Hay además una variante del propio hueso que merece mención: la sacralización de L5, en la que la quinta lumbar se fusiona total o parcialmente con el sacro y pierde movilidad. Su reverso es la lumbarización de S1, cuando la primera vértebra sacra se independiza y actúa como una sexta lumbar. Ambas se agrupan bajo el nombre de anomalías de transición lumbosacra y no son un mero detalle académico: alteran la numeración de las vértebras en las imágenes, algo que el cirujano necesita tener claro antes de operar para no equivocar el nivel. Como ocurre con L1, conviene no confundir la vértebra L5 con el nervio espinal L5: una es la pieza ósea, el otro es la raíz que sale del canal entre L5 y S1. La vértebra L4, inmediatamente por encima, forma con L5 el segundo nivel más castigado por las hernias. Y el sacro, por debajo, es ya una estructura rígida de cinco vértebras soldadas que se articula con L5 a través de la charnela lumbosacra. El paso de lo móvil a lo fijo ocurre justo aquí. L5 designa la quinta vértebra lumbar, la última vértebra móvil de la columna. Cuando en una resonancia se lee «hernia discal L4-L5» o «espondilolistesis L5-S1», el número señala el nivel exacto donde se sitúa el hallazgo. Porque es la última estación antes de la pelvis. Todo el peso del tronco, la cabeza y los brazos desciende por la columna y se acumula en L5 justo antes de repartirse hacia el sacro y las caderas. El tamaño de los cuerpos vertebrales aumenta de arriba abajo precisamente por esa carga creciente, y L5 está en el extremo de esa progresión. Es una fractura por fatiga del istmo vertebral, la franja de hueso que conecta las carillas articulares superior e inferior. En la columna lumbar aparece sobre todo en L5, que concentra entre el 85 % y el 95 % de los casos, y se asocia a deportes con hiperextensión lumbar repetida. Si la fisura afecta a los dos lados del arco, la vértebra puede resbalar hacia delante y dar lugar a una espondilolistesis. No. En muchas personas es un hallazgo casual en una radiografía pedida por otro motivo y nunca ha dado síntomas. Que duela o no depende de factores como la actividad física y la estabilidad del segmento. La raíz que suele comprimirse es la del nervio L5, encargada de la sensibilidad de la cara externa de la pierna y el dorso del pie y de los músculos que levantan la punta del pie. Su compresión puede irradiar dolor por el lateral de la pierna y, en los casos más intensos, debilitar la dorsiflexión hasta provocar el llamado «pie caído». Si desea profundizar en conceptos asociados a la vértebra L5 y la región lumbosacra, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la vértebra L5
Importancia biomecánica: la bisagra entre columna y pelvis
Relevancia clínica de L5
Diferenciación con conceptos relacionados
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «L5» en un informe médico?
¿Por qué L5 soporta más carga que el resto de la columna?
¿Qué es la espondilólisis de L5?
¿La espondilólisis de L5 siempre produce dolor?
¿Qué nervio se afecta cuando hay una hernia discal en L4-L5?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026