DICCIONARIO MÉDICO
L-dopa
L-dopa es la abreviatura de L-3,4-dihidroxifenilalanina, un aminoácido que el organismo utiliza como precursor inmediato de la dopamina. Su denominación común internacional es levodopa. El descubrimiento de que la administración de L-dopa podía revertir los síntomas de la enfermedad de Parkinson constituyó una de las revoluciones terapéuticas más importantes de la neurología del siglo XX. La L-dopa es un aminoácido aromático que se forma en el organismo como paso intermedio de la ruta biosintética de las catecolaminas: la tirosina es hidroxilada por la enzima tirosina hidroxilasa para producir L-dopa, y esta, a su vez, es descarboxilada por la enzima DOPA descarboxilasa para generar dopamina. La dopamina es un neurotransmisor esencial para el control del movimiento, la motivación y el sistema de recompensa, y su déficit en la sustancia negra y los ganglios basales es el mecanismo central de la enfermedad de Parkinson. La denominación "L-dopa" engloba tres informaciones químicas. La L indica que se trata del enantiómero levógiro (la forma tridimensional con actividad biológica), opuesto al D-dopa, que carece de efecto terapéutico. DOPA es el acrónimo de dihidroxifenilalanina, nombre que describe la estructura molecular: una fenilalanina (aminoácido aromático esencial) con dos grupos hidroxilo (-OH) añadidos al anillo bencénico. La denominación común internacional adoptada por la OMS para esta sustancia es levodopa, formada por la contracción de levo- (del latín laevus, "izquierdo") y dopa. La historia de la L-dopa es una de las más interesantes de la farmacología moderna. El compuesto fue aislado por primera vez en 1913 por el bioquímico suizo Markus Guggenheim, quien lo extrajo de las semillas de haba (Vicia faba) en los laboratorios de Hoffmann-La Roche en Basilea. Guggenheim probó el compuesto en sí mismo ingiriendo 2,5 gramos y notó náuseas intensas, pero no le atribuyó ninguna utilidad terapéutica. El hallazgo que cambió la historia llegó casi medio siglo después. En 1960, el neuroquímico austriaco Oleh Hornykiewicz, trabajando en la Universidad de Viena, demostró que el cerebro de los pacientes fallecidos con enfermedad de Parkinson presentaba un déficit drástico de dopamina en la sustancia negra y el estriado. En 1961, junto con el neurólogo Walther Birkmayer, administró L-dopa por vía intravenosa a pacientes parkinsonianos y observó una mejoría notable de la rigidez y la bradicinesia, un resultado que describieron como "milagroso". Sin embargo, las dosis utilizadas eran aún pequeñas y los efectos transitorios. La demostración definitiva de la eficacia de la L-dopa como tratamiento oral a dosis altas fue obra del neurólogo greco-estadounidense George C. Cotzias, quien en 1967 publicó sus resultados con dosis progresivas y sostenidas por vía oral, logrando beneficios mantenidos en pacientes con Parkinson avanzado. El trabajo de Cotzias estableció la L-dopa como la piedra angular de la terapia antiparkinsoniana y abrió la puerta al desarrollo de las combinaciones con inhibidores de la descarboxilasa periférica (carbidopa, benserazida) que permiten reducir las dosis y los efectos adversos periféricos. L-dopa y levodopa son nombres del mismo compuesto: L-dopa es la abreviatura bioquímica y levodopa la DCI (denominación común internacional). Ambos términos se utilizan indistintamente en la literatura, aunque "levodopa" predomina en el contexto clínico y farmacéutico y "L-dopa" en el contexto de investigación básica y bioquímica. La L-dopa no es la misma molécula que la dopamina: la L-dopa es el precursor que se convierte en dopamina una vez en el cerebro. La razón de administrar L-dopa en lugar de dopamina directamente es que la dopamina no puede atravesar la barrera hematoencefálica, mientras que la L-dopa sí, gracias a un sistema de transporte activo para aminoácidos aromáticos. Tampoco debe confundirse la L-dopa con la enfermedad de Parkinson en sí, ni con otros fármacos antiparkinsonianos como los agonistas dopaminérgicos, los inhibidores de la MAO-B o los inhibidores de la COMT, que actúan por mecanismos diferentes. La "L" indica el enantiómero levógiro, la forma tridimensional con actividad biológica. "DOPA" es el acrónimo de dihidroxifenilalanina, el nombre químico del compuesto. El nombre completo es L-3,4-dihidroxifenilalanina, y su denominación común internacional es levodopa. Sí. L-dopa es la abreviatura bioquímica y levodopa es la denominación común internacional (DCI) del mismo compuesto. Ambos términos designan exactamente la misma molécula. Puede consultar la entrada de levodopa para una descripción más amplia del concepto. La L-dopa fue aislada por primera vez en 1913 por el bioquímico suizo Markus Guggenheim a partir de habas. Su aplicación terapéutica en la enfermedad de Parkinson fue establecida por Oleh Hornykiewicz y Walther Birkmayer en 1961 (primeras inyecciones intravenosas) y por George C. Cotzias en 1967 (primer protocolo oral eficaz a dosis altas). Porque la dopamina no puede atravesar la barrera hematoencefálica, la estructura que separa la sangre del tejido cerebral. La L-dopa sí puede atravesarla gracias a un sistema de transporte activo para aminoácidos aromáticos. Una vez en el cerebro, la L-dopa se convierte en dopamina por acción de la enzima DOPA descarboxilasa. Si desea profundizar en conceptos asociados a la L-dopa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la L-dopa
Del laboratorio a la aplicación terapéutica
Diferenciación con conceptos relacionados
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la abreviatura "L-dopa"?
¿Es lo mismo L-dopa que levodopa?
¿Quién descubrió la L-dopa?
¿Por qué se da L-dopa y no dopamina directamente?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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