DICCIONARIO MÉDICO
L-dopa
La L-dopa es la forma abreviada de escribir la levodopa (L-3,4-dihidroxifenilalanina), el aminoácido aromático que el organismo convierte en dopamina. La letra L no es un capricho tipográfico: señala la configuración espacial de la molécula, y de las dos posibles solo esa tiene actividad en el cuerpo humano. Su código en la clasificación ATC es N04BA01. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Detrás de tres nombres hay una sola sustancia. La denominación común internacional es levodopa; la forma química abreviada es L-dopa; y, cuando se habla del compuesto tal como el propio cuerpo lo fabrica, se emplea simplemente DOPA. La molécula es idéntica en los tres casos. Lo que cambia es el contexto: la etiqueta farmacéutica, la notación de laboratorio y el metabolito endógeno de la ruta que fabrica las catecolaminas. La terminación -dopa es un acrónimo. Procede del nombre alemán original, Dioxyphenylalanin, con el que el bioquímico Markus Guggenheim bautizó la sustancia en 1913, y que hoy se escribe dihidroxifenilalanina. En el organismo, esta molécula es el paso intermedio entre el aminoácido tirosina y la dopamina. Su interés terapéutico nace de un detalle de transporte: la dopamina no cruza la barrera que aísla el cerebro de la sangre, y la L-dopa sí. Por eso el tratamiento repone el precursor y deja que el cerebro complete el último paso. El desarrollo de esa idea corresponde a la entrada de la levodopa. Esa L identifica al isómero levógiro. Como muchas moléculas biológicas, la dihidroxifenilalanina existe en dos versiones que son imágenes especulares una de otra, la L y la D, del mismo modo que la mano izquierda y la derecha no se superponen. El prefijo procede del latín laevus, "izquierdo", en alusión a la dirección en que la sustancia desvía el plano de la luz polarizada. Solo el L funciona. La enzima que convierte el compuesto en dopamina reconoce en exclusiva la forma levógira, así que la D queda al margen del metabolismo humano y no se emplea con fines terapéuticos. Escribir "L-dopa" y no un genérico "dopa" es la manera de dejar constancia de esa selectividad, que resulta especialmente pertinente en el terreno farmacéutico. Quien quiera profundizar en la naturaleza de estas parejas de moléculas puede consultar la entrada de enantiómero. La historia de la molécula es larga y con varios protagonistas. La forma mezclada (D y L a partes iguales) la había sintetizado el bioquímico polaco Casimir Funk en 1911. Dos años después, Guggenheim aisló el enantiómero puro a partir de semillas de haba (Vicia faba), una legumbre que, junto con el frijol terciopelo (Mucuna pruriens), figura entre las fuentes naturales más ricas del compuesto. Durante décadas se la tuvo por un aminoácido sin utilidad práctica. El giro llegó a mediados del siglo XX. Arvid Carlsson demostró que la dopamina era un neurotransmisor por derecho propio y no un mero eslabón intermedio, un hallazgo que le valdría el Nobel de Medicina en el año 2000. Poco después, Oleh Hornykiewicz comprobó que el cerebro de los pacientes con enfermedad de Parkinson estaba prácticamente vacío de dopamina en una zona concreta, la sustancia negra y sus conexiones. En 1961, junto con Walther Birkmayer, ensayó las primeras inyecciones. El tratamiento oral eficaz llegó en 1967 de la mano de George Cotzias, que administró el compuesto de forma progresiva y bien tolerada. La aprobación como medicamento se produjo en 1970. Sí. Designan la misma molécula. "Levodopa" es el nombre farmacológico oficial y "L-dopa" su abreviatura química habitual en textos científicos. Existe como posibilidad química, porque es la imagen especular de la L-dopa, pero no tiene recorrido clínico. El organismo no dispone de la maquinaria enzimática para aprovechar la forma D, de modo que toda la actividad recae en el isómero levógiro. Cuando en bioquímica se menciona "DOPA" sin más, se sobreentiende que se habla del L. Porque cada nombre pertenece a un ámbito. En farmacología se usa la denominación común internacional, levodopa, que es la que aparece en los envases y las fichas técnicas. En química se prefiere la notación L-dopa, que hace explícita la configuración espacial. Y en fisiología se habla de DOPA para referirse al metabolito que el propio cuerpo produce como paso previo a la dopamina. Si desea ampliar información sobre la molécula y su entorno, puede consultar:Qué es la L-dopa
Por qué la letra L
Del haba a la enfermedad de Parkinson
Preguntas frecuentes
¿L-dopa y levodopa son lo mismo?
¿Existe también una D-dopa?
¿Por qué la misma sustancia recibe nombres distintos?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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