DICCIONARIO MÉDICO
Jaqueca
Jaqueca es la denominación castellana de origen árabe para la migraña, la cefalea primaria recurrente que se caracteriza por un dolor pulsátil y predominantemente unilateral. Como sinónimo estricto, designa exactamente la misma entidad clínica que "migraña"; la diferencia entre ambos términos es exclusivamente lingüística e histórica, no médica. La jaqueca es un sinónimo pleno de migraña. Se trata de la misma enfermedad neurológica —una cefalea primaria episódica o crónica, con dolor de intensidad moderada a grave y carácter pulsátil, que tiende a afectar a un solo lado de la cabeza— designada con una palabra distinta. No existe ninguna diferencia clínica, fisiopatológica ni nosológica entre lo que un paciente llama "jaqueca" y lo que el neurólogo registra como "migraña". La coexistencia de los dos nombres se explica porque proceden de lenguas diferentes y llegaron al español por caminos distintos. "Jaqueca" viene del árabe andalusí šaqīqa (شقيقة), que a su vez deriva del árabe clásico šaqīqa, literalmente "mitad" o "media parte", en referencia al dolor que se siente en la mitad del cráneo. La palabra entró en el castellano medieval a través de la convivencia lingüística de al-Ándalus, y la primera documentación escrita en español que registra Dicciomed data de 1521. La RAE la define hoy como "dolor de cabeza recurrente e intenso, con hipersensibilidad a los estímulos externos, generalmente localizado en un lado de la cabeza y a veces acompañado de náuseas y vómitos". "Migraña", por su parte, llega por el latín tardío hemicrania, que calca el griego ἡμικρανίον (hēmikraníon): ἡμι- (hēmi-), "medio", y κρανίον (kraníon), "cráneo". Es decir, ambas palabras —la árabe y la griega— dicen exactamente lo mismo: "media cabeza". Resulta notable que el español sea la única lengua románica importante que conserva el arabismo como término popular de uso vivo. El francés dice migraine, el italiano emicrania, el portugués enxaqueca (que sí conserva la raíz árabe, aunque con menor frecuencia de uso que enxaqueca); pero solo en español conviven con naturalidad ambas formas: la culta y la patrimonial. Al paciente que acude a la consulta del neurólogo le llaman la atención los distintos nombres que se emplean para lo que él percibe como un solo problema. Cefalalgia y cefalea (del griego κεφαλή, kephalḗ, "cabeza") son los términos más amplios: designan cualquier dolor de cabeza, sea cual sea su causa. Migraña y jaqueca, en cambio, son específicos: nombran un tipo concreto de cefalea primaria, con mecanismo neurovascular propio y criterios diagnósticos definidos por la Clasificación Internacional de Cefaleas (ICHD-3). Y hemicránea reaparece en la práctica clínica con un sentido más restringido: la hemicrania continua o la hemicrania paroxística son entidades distintas de la migraña, con criterios propios, aunque el parentesco etimológico siga siendo evidente. Esta superposición de nombres refleja las capas históricas de la medicina: la herencia galénica griega, la transmisión árabe medieval que preservó y enriqueció el saber clásico, y la terminología moderna que intenta poner orden en una nomenclatura acumulada durante dos milenios. Que un arabismo designara una de las dolencias más comunes de la humanidad no es casual. La medicina árabe medieval heredó de Galeno la noción de hemicrania y la reelaboró con observaciones propias, muy detalladas, sobre las crisis de dolor unilateral. Avicena, en el Canon de medicina (siglo XI), ya distinguía tipos de dolor de cabeza según su localización y su carácter paroxístico, y empleaba la raíz šaqq ("dividir, hender") para el dolor que parte la cabeza en dos. Cuando esos textos se tradujeron al castellano en la Escuela de Traductores de Toledo y en otros centros de transmisión del saber, la voz šaqīqa se asentó en el léxico médico romance como xaqueca, luego jaqueca. Durante siglos, "jaqueca" fue el término habitual en español, tanto en la lengua culta como en la popular. La voz "migraña" se incorporó más tarde, por influencia del francés migraine, y fue ganando terreno en el registro científico. Hoy, en la consulta y en los artículos especializados, "migraña" es claramente mayoritaria; en el habla cotidiana, "jaqueca" sigue viva y es perfectamente comprensible, aunque su uso va disminuyendo entre las generaciones más jóvenes. La confusión más habitual se da entre la jaqueca (migraña) y la cefalea tensional, que es la causa más frecuente de dolor de cabeza en la población general. La cefalea tensional produce un dolor bilateral, opresivo (no pulsátil), de intensidad leve a moderada, que no se agrava con la actividad física habitual y que rara vez se acompaña de fotofobia o fonofobia intensas. La migraña, en cambio, tiende a ser unilateral, pulsátil, de intensidad moderada a grave, se intensifica con el movimiento y suele ir acompañada de náuseas, fotofobia y fonofobia. Dicho esto, algunos neurólogos sostienen que las formas leves de migraña se solapan con la cefalea tensional hasta el punto de cuestionar si esta última constituye realmente una entidad independiente. Tampoco debe confundirse la jaqueca con la cefalea en acúmulos (cefalea en racimos o cluster headache), que es mucho menos frecuente, afecta predominantemente a varones, produce un dolor periocular extremadamente intenso y se presenta en salvas —ráfagas de crisis diarias o casi diarias durante semanas o meses, separadas por periodos libres—. Ni con la jaqueca ocular, que designa un fenómeno visual transitorio con o sin cefalea acompañante y que se aborda en su propia entrada de este diccionario. Del árabe andalusí šaqīqa (شقيقة), derivado de la raíz šaqq, "dividir, hender". Significa literalmente "mitad" o "media parte", aludiendo al dolor que se localiza en la mitad del cráneo. Entró en el castellano medieval a través de al-Ándalus y se documenta por escrito en español desde 1521. Sí. Son dos nombres para la misma enfermedad. "Jaqueca" procede del árabe y "migraña" del griego ἡμικρανίον a través del latín y del francés. Las dos palabras significan lo mismo: "media cabeza". No hay diferencia clínica de ningún tipo entre ellas. Porque el español heredó el arabismo šaqīqa gracias a la convivencia lingüística de al-Ándalus, algo que no ocurrió en el mismo grado en francés o italiano. El portugués enxaqueca también conserva la raíz árabe, pero su uso compite con enxaqueca. En español, ambas voces —la patrimonial árabe y la culta de origen griego— conviven con naturalidad. Es una cefalea primaria, lo que significa que no está causada por otra enfermedad subyacente. Puede ser moderada o grave, y en su forma crónica llega a ser altamente incapacitante. La OMS la clasifica entre las enfermedades con mayor carga de discapacidad, y la Sociedad Española de Neurología estima que afecta a más de cinco millones de personas en España. Consulte también la información clínica completa sobre las cefaleas Si busca información sobre las formas de la migraña, su abordaje y su manejo, puede consultar la ficha completa de cefaleas elaborada por el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la jaqueca, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la jaqueca
Tres nombres, una misma entidad
La jaqueca en el español y en la historia clínica
Diferenciación con la cefalea tensional y otras cefaleas primarias
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra «jaqueca»?
¿Es lo mismo jaqueca que migraña?
¿Por qué en español se usan dos palabras y en otras lenguas solo una?
¿Es la jaqueca una cefalea grave?
Referencias
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