DICCIONARIO MÉDICO

Antimigrañoso

Antimigrañoso es el adjetivo que designa cualquier fármaco, medida o estrategia cuyo objetivo es prevenir, interrumpir o aliviar las crisis de migraña. Se aplica tanto a los agentes que actúan durante la crisis aguda como a los que se utilizan de forma continuada para reducir la frecuencia de los episodios.

Qué significa antimigrañoso

El término se forma con el prefijo griego ἀντί (antí), "contra", y "migrañoso", derivado de migraña (del griego ἡμικρανία, "media cabeza"). Literalmente, "lo que se opone a la migraña". Se usa tanto como adjetivo ("fármaco antimigrañoso", "estrategia antimigrañosa") como sustantivo ("un antimigrañoso").

No existe un único mecanismo antimigrañoso. La migraña es una enfermedad con una fisiopatología compleja —el sistema trigeminovascular, la depresión cortical propagada, el péptido CGRP, los canales iónicos, los receptores serotoninérgicos— y, en consecuencia, los agentes antimigrañosos actúan sobre dianas moleculares muy diversas. Por eso la categoría "antimigrañoso" no equivale a una familia farmacológica homogénea, como sí lo son los "antibióticos" o los "anticoagulantes": bajo el paraguas de "antimigrañoso" conviven moléculas que proceden de la farmacología del dolor, de la neurología vascular, de la endocrinología y, más recientemente, de la inmunología.

Del cornezuelo a las dianas moleculares: evolución del concepto

La historia de los antimigrañosos es, en buena medida, la historia de cómo ha ido cambiando la comprensión del mecanismo de la migraña. Los primeros agentes empleados de forma específica contra la crisis migrañosa derivaban de los alcaloides del cornezuelo del centeno (Claviceps purpurea), un hongo parásito de los cereales conocido desde la Antigüedad por sus efectos vasoconstrictores. La utilización de estos derivados en el siglo XX se apoyaba en la teoría vascular de la migraña, que atribuía el dolor a una vasodilatación de rebote de las arterias craneales.

Cuando la investigación identificó el papel de los receptores serotoninérgicos en la crisis migrañosa, surgió una generación de moléculas diseñadas para actuar selectivamente sobre esos receptores. Y más recientemente, el descubrimiento del papel central del CGRP (péptido relacionado con el gen de la calcitonina) en la activación del sistema trigeminovascular ha dado lugar a una nueva clase de agentes dirigidos específicamente contra este péptido o su receptor. En paralelo, se han empleado fármacos procedentes de otros campos —la epilepsia, la depresión, la hipertensión— que, por mecanismos no siempre del todo comprendidos, reducen la frecuencia de las crisis cuando se administran de forma continuada.

El principio clasificatorio: crisis aguda y prevención

La farmacología antimigrañosa se organiza en torno a una distinción fundamental: el abordaje de la crisis aguda (interrumpir un episodio que ya ha comenzado) y la prevención (reducir la frecuencia, la intensidad o la duración de los episodios futuros). Los agentes agudos buscan revertir la activación trigeminovascular y la inflamación neurógena meníngea una vez que ya se han puesto en marcha. Los agentes preventivos actúan sobre el umbral de excitabilidad cortical, la modulación serotoninérgica o la señalización del CGRP para dificultar que la cascada se inicie.

Esta dicotomía tiene una implicación clínica relevante que se desarrolla en la ficha de cefaleas: el uso excesivo de agentes agudos puede generar, paradójicamente, una cefalea por abuso de analgésicos que perpetúa el dolor en lugar de aliviarlo, razón por la cual la prevención adquiere un papel central en los pacientes con crisis frecuentes.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra «antimigrañoso»?

Del griego ἀντί (antí), "contra", y migrañoso, de migraña (ἡμικρανία, "media cabeza"). Significa literalmente "lo que actúa contra la migraña".

¿Es lo mismo «antimigrañoso» que «analgésico»?

No exactamente. Los analgésicos alivian el dolor en general, mientras que un antimigrañoso puede actuar sobre mecanismos específicos de la migraña —el sistema trigeminovascular, el CGRP, los receptores serotoninérgicos— que no son comunes a otros tipos de dolor. Algunos analgésicos se utilizan en la crisis de migraña, pero no todos los antimigrañosos son analgésicos en el sentido convencional.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Migraña. MedlinePlus en español.
  2. Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS). Migraña. National Institutes of Health.
  3. Sociedad Española de Neurología (SEN). La migraña es la sexta enfermedad más prevalente del mundo. Nota de prensa.
  4. Real Academia Española. Migraña. Diccionario de la lengua española.

Consulte también la información clínica completa sobre las cefaleas

Si busca información sobre los fármacos y las estrategias antimigrañosas disponibles, puede consultar la ficha completa de cefaleas elaborada por el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra.

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