DICCIONARIO MÉDICO
Status migrañoso
El status migrañoso —también denominado estado migrañoso o status migrainosus— es una complicación de la migraña en la que una crisis de cefalea migrañosa incapacitante se prolonga de forma continua durante más de 72 horas. La Clasificación Internacional de Cefaleas (ICHD-3) lo codifica como complicación de la migraña (código 1.4.1), no como un subtipo independiente. En una crisis de migraña convencional, el dolor dura entre 4 y 72 horas. Cuando esa franja temporal se sobrepasa y la cefalea persiste más allá de las 72 horas, manteniendo las características migrañosas del paciente —pulsátil, unilateral o no, con fotofobia, fonofobia y náuseas—, se habla de status migrañoso. La ICHD-3 acepta que el dolor puede presentar remisiones transitorias de hasta 12 horas, debidas al sueño o al efecto de algún fármaco, sin que por ello deje de considerarse un status. La palabra "status" procede del latín status, participio pasado de stāre, "permanecer, estar de pie". En el lenguaje médico se emplea para designar un estado patológico que se perpetúa sin resolverse: el modelo originario es el status epilepticus (crisis epiléptica que no cesa), acuñado en el siglo XIX. Por analogía, la neurología ha generado el status migrainosus para la migraña que no remite y el status asthmaticus para la crisis asmática refractaria. En los tres casos, el "status" implica que la crisis ha rebasado su duración fisiológica esperable y ha entrado en un territorio donde el organismo no logra interrumpir el proceso por sí solo. La ICHD-3 clasifica el status migrañoso dentro del epígrafe 1.4, "Complicaciones de la migraña", junto con el aura persistente sin infarto, el infarto migrañoso y la crisis epiléptica desencadenada por migraña (migralepsia). Es una distinción importante: el status migrañoso no es un tipo de migraña —como lo son la migraña con aura o la migraña sin aura—, sino una complicación que puede sobrevenir en cualquiera de las formas de migraña. Para que se establezca el diagnóstico, la ICHD-3 exige que el paciente tenga un diagnóstico previo de migraña (con o sin aura) y que la crisis actual sea típica de las que ya ha experimentado antes, con la salvedad de su duración y gravedad excepcionales. No debe confundirse con la migraña crónica, que es una entidad diferente: la migraña crónica se define por una frecuencia elevada de crisis (cefalea ≥15 días al mes durante más de tres meses, con características migrañosas ≥8 de esos días), pero cada crisis individual respeta la duración habitual de 4-72 horas. El status migrañoso, en cambio, es un episodio agudo único que se prolonga más allá de lo esperable. Un paciente con migraña episódica puede sufrir un status migrañoso; un paciente con migraña crónica también puede sufrirlo, pero son entidades nosológicamente distintas. Ante una cefalea que dura más de 72 horas, el clínico debe plantearse si realmente se trata de un status migrañoso o de una cefalea secundaria de larga duración que lo imita. Las cefaleas secundarias que pueden simular un status incluyen, entre otras, la cefalea por abuso de analgésicos —en la que el consumo frecuente de fármacos genera un efecto rebote que perpetúa el dolor—, las cefaleas asociadas a alteraciones del líquido cefalorraquídeo (hipotensión o hipertensión intracraneal) y las cefaleas de origen infeccioso o inflamatorio. La cefalea por abuso de analgésicos, en particular, es una trampa frecuente: un paciente con migraña que incrementa el consumo de fármacos para intentar romper una crisis larga puede estar, paradójicamente, alimentando el dolor que intenta extinguir. También hay que distinguir el status migrañoso de la cefalea diaria persistente de novo, una entidad rara en la que una cefalea continua se instaura desde el inicio sin antecedentes de migraña y no remite. En el status migrañoso, por definición, existe un antecedente claro de migraña episódica y la crisis actual comparte las características de las crisis previas. Del latín médico status migrainosus. Status, de stāre ("permanecer"), designa un estado patológico que se perpetúa sin resolverse. El modelo es el status epilepticus, acuñado en el siglo XIX para la crisis epiléptica que no cesa. La neurología extendió la fórmula a la migraña y al asma (status asthmaticus) con la misma lógica: la crisis ha rebasado su duración esperable. No. El status migrañoso es un episodio agudo único que dura más de 72 horas. La migraña crónica es un patrón de frecuencia elevada (≥15 días de cefalea al mes durante más de tres meses). Son entidades nosológicamente distintas en la ICHD-3, aunque un paciente con migraña crónica puede sufrir también un status migrañoso. La ICHD-3 lo considera una complicación de la migraña y, por la intensidad del dolor, la deshidratación por náuseas y vómitos prolongados y la necesidad de descartar cefaleas secundarias graves, suele requerir valoración en un servicio de urgencias. Consulte también la información clínica completa sobre las cefaleas Si busca información sobre el abordaje del status migrañoso y otras complicaciones de la migraña, puede consultar la ficha completa de cefaleas elaborada por el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al status migrañoso, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el status migrañoso
Posición nosológica: complicación, no subtipo
Diferenciación con otras cefaleas prolongadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «status migrañoso»?
¿Es lo mismo status migrañoso que migraña crónica?
¿Es una emergencia?
Referencias
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