DICCIONARIO MÉDICO
Intolerancia a la glucosa
La intolerancia a la glucosa es un estado metabólico en el que la glucemia se eleva de forma excesiva después de la ingesta de glucosa, superando el rango normal pero sin alcanzar los umbrales que definen la diabetes mellitus. Constituye, junto con la glucemia basal alterada, una de las dos modalidades de prediabetes y refleja una resistencia a la insulina en los tejidos periféricos que dificulta la captación de glucosa tras las comidas. La intolerancia a la glucosa —abreviada habitualmente como ITG— es una categoría diagnóstica que identifica a las personas cuya glucemia, tras una carga estandarizada de glucosa (la prueba de sobrecarga oral de glucosa), se sitúa en una franja intermedia: por encima del valor que se considera normal pero por debajo del que define la diabetes mellitus. A diferencia de la glucemia basal alterada (GBA), que se detecta en ayunas, la intolerancia a la glucosa se manifiesta específicamente después de la ingesta, lo que la convierte en un indicador de la capacidad del organismo para manejar la glucosa que entra en la sangre tras una comida. La expresión "intolerancia a la glucosa" es descriptiva: combina el término intolerancia (del latín intolerantia, "incapacidad de soportar o de manejar adecuadamente") con el nombre del monosacárido cuyo metabolismo está alterado. En este contexto, "intolerancia" no tiene el mismo sentido que en las intolerancias alimentarias (como la intolerancia a la lactosa, que implica un déficit enzimático digestivo): aquí no se trata de que el organismo no pueda digerir la glucosa, sino de que no puede retirarla de la sangre con la eficacia necesaria después de absorberla. El mecanismo subyacente es, en la mayoría de los casos, la resistencia a la insulina: los tejidos periféricos —fundamentalmente el músculo y el tejido adiposo— responden con dificultad a la señal de la insulina, lo que ralentiza la captación de glucosa y prolonga la elevación postprandial de la glucemia. El concepto de tolerancia a la glucosa fue formulado en el siglo XX como una forma de evaluar cuantitativamente la capacidad del organismo para normalizar la glucemia después de recibir una carga conocida de glucosa. La prueba de sobrecarga oral de glucosa, en la que se mide la glucemia a intervalos tras la ingesta de una cantidad estandarizada de glucosa, permitió clasificar a las personas en tres categorías: tolerancia normal, intolerancia a la glucosa (franja intermedia) y diabetes mellitus. Esta clasificación tripartita sigue siendo la base de la categorización diagnóstica actual. La prediabetes tiene dos componentes que pueden presentarse de forma aislada o combinada, y que reflejan alteraciones en momentos fisiológicos distintos: La glucemia basal alterada (GBA) se detecta en ayunas. Refleja una producción hepática de glucosa inadecuadamente elevada durante la noche y las horas de ayuno, que la insulina no consigue suprimir por completo. El mecanismo dominante es la resistencia a la insulina en el hígado. La intolerancia a la glucosa (ITG) se detecta después de la ingesta. Refleja la incapacidad de los tejidos periféricos (músculo, tejido adiposo) para captar la glucosa absorbida con suficiente rapidez. El mecanismo dominante es la resistencia a la insulina en los tejidos periféricos, a la que a menudo se suma un defecto en la primera fase de secreción de insulina por las células beta del páncreas. Esta distinción tiene valor conceptual: una persona puede tener GBA sin ITG, ITG sin GBA, o ambas. Cuando ambas coexisten, el riesgo de progresar a la diabetes tipo 2 es mayor que cuando se presenta una sola de ellas. Intolerancia a la glucosa e intolerancia a la lactosa. A pesar de compartir la palabra "intolerancia", son mecanismos completamente diferentes. La intolerancia a la lactosa es un déficit enzimático digestivo: el organismo carece de la enzima lactasa y no puede digerir la lactosa. La intolerancia a la glucosa no implica un problema de digestión ni de absorción: la glucosa se digiere y se absorbe perfectamente; el problema está en la respuesta metabólica a esa glucosa una vez que llega a la sangre. Intolerancia a la glucosa y prediabetes. La intolerancia a la glucosa es uno de los dos componentes de la prediabetes, no un sinónimo. La prediabetes es el término paraguas; la ITG es la modalidad que se define por la respuesta anómala a la sobrecarga de glucosa. Intolerancia a la glucosa y tolerancia a la glucosa. Son conceptos opuestos. La tolerancia a la glucosa es la capacidad normal del organismo para manejar una carga de glucosa y devolver la glucemia al rango normal en un tiempo adecuado. La intolerancia a la glucosa indica que esa capacidad está reducida. No significa lo mismo que en las intolerancias alimentarias. Aquí, "intolerancia" se usa en el sentido de "incapacidad del organismo para manejar adecuadamente" la glucosa que llega a la sangre después de comer. El problema no está en la digestión ni en la absorción intestinal de la glucosa, sino en la respuesta de los tejidos a la señal de la insulina que debería promover su captación. Mediante la prueba de sobrecarga oral de glucosa, en la que se mide la glucemia un tiempo determinado después de ingerir una cantidad estandarizada de glucosa. Si la glucemia resultante se sitúa en la franja intermedia entre el rango normal y el umbral de diabetes, se diagnostica intolerancia a la glucosa. La información detallada sobre la prueba y sus valores corresponde a las fichas de pruebas diagnósticas. No necesariamente. La intolerancia a la glucosa indica un riesgo elevado de progresar a la diabetes tipo 2, pero no es una progresión inevitable. Una proporción significativa de personas con ITG puede volver al estado de tolerancia normal si se modifican los factores que alimentan la resistencia a la insulina. Otra proporción, sin embargo, progresará a la diabetes a pesar de las intervenciones, dependiendo de factores genéticos y de la reserva funcional de las células beta del páncreas. Si desea profundizar en conceptos asociados a la intolerancia a la glucosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la intolerancia a la glucosa
Intolerancia a la glucosa y glucemia basal alterada: dos ventanas distintas
Diferenciación con conceptos relacionados
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "intolerancia" en este contexto?
¿Cómo se detecta la intolerancia a la glucosa?
¿La intolerancia a la glucosa siempre progresa a diabetes?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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