DICCIONARIO MÉDICO
Intolerancia a la lactosa
La intolerancia a la lactosa es la dificultad para digerir la lactosa, el azúcar de la leche, por falta o escasez de la enzima que la desdobla. Es la más frecuente de las intolerancias alimentarias de causa enzimática. Ese azúcar, la lactosa, es un disacárido: está formado por dos piezas, glucosa y galactosa. Para absorberla, el intestino tiene que separarla primero en esas dos unidades, y de ese corte se encarga la lactasa, una enzima situada en el borde de las células del intestino delgado. Cuando la lactasa falta o trabaja por debajo de lo necesario, parte de la lactosa llega sin digerir al intestino grueso. Allí atrae agua y sirve de alimento a las bacterias del colon, que la fermentan y producen gas. De ese proceso nacen las molestias que asociamos con esta intolerancia. La causa de fondo, el déficit del enzima, se trata por separado en la entrada deficiencia de lactasa. No todas responden al mismo origen. La forma primaria, o del adulto, es la más común: la producción de lactasa, alta durante la lactancia, va decayendo de manera natural a partir de la infancia por un programa genético. Muchas personas empiezan a notarla entre la niñez y la juventud. La forma secundaria aparece cuando una lesión del intestino reduce de forma transitoria la lactasa: una gastroenteritis, una enfermedad celíaca o una enfermedad inflamatoria pueden provocarla, y suele mejorar al resolverse la causa. Quedan dos variantes poco habituales. La congénita, muy rara, se debe a un fallo del gen de la lactasa y hace que el recién nacido no produzca la enzima desde el primer día. La del desarrollo se ve en algunos prematuros y tiende a corregirse en poco tiempo. Aquí hay un dato de biología evolutiva que resulta llamativo. La mayoría de los mamíferos deja de producir lactasa tras el destete, porque en la naturaleza ningún adulto vuelve a tomar leche. Los seres humanos seguían ese mismo patrón hasta que, hace unos miles de años, la ganadería cambió las reglas. En las poblaciones que adoptaron el consumo de leche apareció y se extendió una variante genética que mantiene activa la lactasa durante toda la vida, un rasgo llamado persistencia de la lactasa. Por eso la frecuencia de la intolerancia varía tanto de unas regiones a otras del mundo: es alta donde la tradición láctea fue escasa y baja donde llevó siglos arraigada. Lo raro, en términos de nuestra especie, no es dejar de tolerar la leche, sino seguir tolerándola de adulto. Conviene separar las dos cosas, porque se confunden a menudo. La intolerancia a la lactosa es un problema digestivo: el organismo no descompone bien un azúcar, y el sistema inmunitario no interviene. La alergia a la leche, en cambio, es una reacción inmunitaria dirigida contra las proteínas lácteas, no contra la lactosa. La diferencia tiene efectos muy visibles. Quien es intolerante suele tolerar una pequeña cantidad de lactosa, porque le queda algo de enzima, mientras que en la alergia una dosis mínima de proteína puede bastar para desencadenar la reacción. Distinto mecanismo, distinto culpable, distinto comportamiento. No. Una es digestiva y afecta a un azúcar, la lactosa; la otra es inmunitaria y va contra las proteínas de la leche. Comparten el hecho de que la leche siente mal, pero el mecanismo no tiene nada que ver. Están unidos pero no son idénticos. El déficit de lactasa es la causa, la falta de enzima; la intolerancia es el cuadro de molestias que se deriva de esa falta. Puede haber cierto grado de déficit sin que la persona note síntomas. Un azúcar doble, presente en la leche de los mamíferos, que resulta de la unión de glucosa y galactosa. Su nombre procede del latín lac, lactis, leche. Porque la capacidad de digerir leche en la edad adulta depende de una variante genética que se extendió sobre todo en los pueblos con larga tradición ganadera. Donde esa herencia es menos común, la intolerancia aparece con más frecuencia.Qué es la intolerancia a la lactosa
Tipos de intolerancia a la lactosa
Por qué de adultos toleramos peor la leche
No es lo mismo que la alergia a la leche
Preguntas frecuentes
¿La intolerancia a la lactosa es lo mismo que la alergia a la leche?
¿Es lo mismo que el déficit de lactasa?
¿Qué es exactamente la lactosa?
¿Por qué es más frecuente en unas poblaciones que en otras?
Referencias
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