DICCIONARIO MÉDICO
Impresión basilar
La impresión basilar es una anomalía de la unión entre el cráneo y la columna cervical en la que el borde del agujero magno se eleva y la apófisis odontoides del axis asciende hacia el interior del cráneo. Puede pasar inadvertida o comprimir las estructuras nerviosas de la zona. En la impresión basilar, el suelo de la fosa posterior (la parte del cráneo que aloja el tronco encefálico y el cerebelo) se invagina hacia arriba. Con él asciende la punta de la apófisis odontoides, el diente óseo del axis sobre el que gira la cabeza, que llega a introducirse por el agujero magno. El espacio disponible para el bulbo raquídeo y la médula se estrecha. El nombre combina impresión, en el sentido de hundimiento o marca hacia dentro, con basilar, relativo a la base del cráneo. La imagen es la de una base craneal empujada hacia el interior por la columna, como si el cráneo se encajara sobre ella. El cuello, visto desde fuera, parece más corto. Los términos impresión basilar e invaginación basilar se emplean muchas veces como equivalentes, y describen el mismo desplazamiento del odontoides hacia el cráneo. Cuando se distinguen, suele reservarse impresión basilar para las formas leves o adquiridas, e invaginación basilar para la malformación congénita más marcada. Conviene no confundirla con la platibasia, que es un aplanamiento del ángulo de la base del cráneo. La platibasia por sí sola no produce molestias y con frecuencia acompaña a la impresión basilar, pero no son lo mismo: una describe la forma de la base, la otra el ascenso del odontoides. La forma primaria es congénita. Aparece con el desarrollo del esqueleto y suele asociarse a otras anomalías de la región, como la fusión del atlas al hueso occipital, la asimilación del atlas o la malformación de Chiari. También se observa en trastornos óseos hereditarios como la osteogénesis imperfecta. La forma secundaria, o adquirida, surge cuando el hueso de la base se reblandece y cede bajo el peso del cráneo. Se da en enfermedades que debilitan el tejido óseo, entre ellas la enfermedad de Paget, el hiperparatiroidismo o el raquitismo. Para reconocer la impresión basilar se recurre a las pruebas de imagen del cráneo y la columna cervical. Sobre la radiografía lateral, la resonancia o la tomografía se trazan varias líneas de referencia, como las de Chamberlain y McRae, y se comprueba si la punta del odontoides las sobrepasa. Ese cruce es lo que define la anomalía. En el siglo XIX, Rudolf Virchow describió en detalle estas alteraciones óseas y fijó el nombre de impresión basilar. Porque la base del cráneo, lo basilar, queda como impresa hacia dentro, empujada por la columna. La apófisis odontoides asciende y se introduce en el espacio que ocupa el bulbo raquídeo. Casi siempre se usan como sinónimos. Algunos autores reservan invaginación basilar para la forma congénita y más grave, e impresión basilar para las adquiridas o leves, aunque la distinción no es uniforme. No. Buena parte de los casos permanece en silencio toda la vida. Solo cuando el estrechamiento comprime el tronco encefálico o la médula aparecen alteraciones neurológicas. La platibasia y la impresión basilar no son lo mismo. La primera es un aplanamiento de la base del cráneo, casi siempre sin consecuencias; la segunda es el ascenso del odontoides hacia el agujero magno. Suelen coincidir, pero conviene separarlas.Qué es la impresión basilar
Impresión basilar e invaginación basilar
Formas primaria y secundaria
Cómo se identifica
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama impresión basilar?
¿Es lo mismo que la invaginación basilar?
¿La impresión basilar produce siempre molestias?
¿Es lo mismo que la platibasia?
Referencias
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