DICCIONARIO MÉDICO

Osteogénesis imperfecta

La osteogénesis imperfecta es un trastorno genético del tejido conectivo que altera la producción o la calidad del colágeno tipo I, principal proteína de la matriz ósea. Su rasgo definitorio es la fragilidad del hueso, que se fractura con traumatismos mínimos o, en las formas más graves, sin causa aparente.

Qué es la osteogénesis imperfecta

Se trata de un grupo heterogéneo de enfermedades hereditarias, no de una entidad única, que comparte como denominador común un defecto cuantitativo o cualitativo del colágeno tipo I. El nombre combina osteogénesis (formación del hueso) con el adjetivo latino imperfecta, defectuosa: literalmente, una formación ósea que no llega a completarse con normalidad.

La primera descripción clínica reconocida se remonta a 1788, cuando el médico sueco Olof Jacob Ekman documentó varios casos de fragilidad ósea hereditaria en su tesis doctoral. El nombre actual del trastorno, sin embargo, se debe al anatomista neerlandés Willem Vrolik, que lo acuñó en la década de 1840 al describir una forma grave y de aparición prenatal.

Origen genético y mecanismo

Alrededor del 90% de los casos se debe a mutaciones heterocigotas en los genes COL1A1 o COL1A2, que codifican las cadenas alfa del colágeno tipo I, con un patrón de herencia autosómico dominante o, en ocasiones, por mutación de novo. El defecto puede reducir la cantidad de colágeno producido o alterar su estructura molecular; esto último suele traducirse en formas más graves de la enfermedad.

Desde 2006 se han identificado mutaciones en otros genes (entre ellos CRTAP, FKBP10, PPIB, SERPINF1, SERPINH1, SP7, WNT1 y TMEM38B) asociadas a formas de herencia autosómica recesiva, generalmente más graves que las dominantes clásicas. El gen IFITM5, por su parte, se asocia a una forma dominante particular, con calcificación de las membranas interóseas del antebrazo, que constituye el tipo V de la clasificación clásica.

Clasificación

La clasificación de referencia sigue siendo la que propusieron Sillence y su equipo en 1979, basada en criterios clínicos y radiológicos. El tipo I es la forma más frecuente y leve, con esclerótica azulada y un número limitado de fracturas. El tipo II es la forma letal en el periodo perinatal. El tipo III, la forma no letal más grave, cursa con deformidad progresiva y esclerótica de color normal. El tipo IV presenta gravedad intermedia, también con esclerótica normal.

El Grupo de Nosología de la Sociedad Internacional de Displasias Esqueléticas ha recomendado mantener la clasificación de Sillence como referencia clínica, al margen de su correlación exacta con el gen implicado en cada caso. Junto a ella conviven hoy clasificaciones más amplias, de base molecular, que agrupan la enfermedad en torno a cinco grupos sindrómicos según el gen afectado y el mecanismo bioquímico alterado.

Diferenciación con otras enfermedades óseas

Conviene no confundir la osteogénesis imperfecta con la osteoporosis. Esta última es una pérdida de densidad ósea generalmente adquirida y ligada a la edad, mientras que la osteogénesis imperfecta es congénita y obedece a un defecto estructural del colágeno presente desde el nacimiento (aunque, para añadir algo de confusión terminológica, el propio término "osteoporosis" fue acuñado en 1833 por Lobstein, el mismo autor que describió con detalle casos de fragilidad ósea hereditaria unos años antes).

Tampoco debe equipararse a otras displasias esqueléticas como la acondroplasia, que afecta al cartílago de crecimiento y no al colágeno óseo, y cuyo patrón de afectación (talla baja desproporcionada) es completamente distinto. Y, aunque comparte raíz en el nombre, no debe confundirse con la osteogénesis propiamente dicha, que designa el proceso fisiológico de formación ósea y no una enfermedad.

Preguntas frecuentes

¿Con qué frecuencia aparece la osteogénesis imperfecta?

Se estima que afecta a entre 1 de cada 15.000 y 1 de cada 20.000 recién nacidos, aunque las cifras varían algo según el estudio y la población analizada.

¿Es siempre hereditaria?

No siempre. La mayoría de los casos se transmiten de un progenitor afectado, pero una proporción relevante corresponde a mutaciones de novo, sin antecedentes familiares previos.

¿Por qué algunos pacientes tienen la esclerótica azulada y otros no?

El color de la esclerótica depende del grosor y la composición del colágeno que la forma. En el tipo I, el más leve, este tejido es más fino de lo normal y deja entrever el pigmento subyacente; en los tipos III y IV la esclerótica suele tener un aspecto normal, pese a la mayor gravedad ósea del cuadro.

¿Quién identificó por primera vez esta enfermedad?

En 1788, el médico sueco Olof Jacob Ekman la documentó por primera vez en una tesis doctoral sobre osteomalacia que incluía varios casos familiares de fragilidad ósea. El nombre con el que se conoce hoy llegaría más de cincuenta años después.

¿Todas las formas de osteogénesis imperfecta son igual de graves?

No. El espectro clínico abarca desde formas muy leves, compatibles con una vida prácticamente normal, hasta formas letales en el periodo perinatal. La clasificación en tipos responde precisamente a esa variabilidad.

Referencias

  1. Valadares ER, Carneiro TB, Santos PM, Oliveira AC, Zabel B. What is new in genetics and osteogenesis imperfecta classification? J Pediatr (Rio J). 2014;90(6):536-541
  2. National Library of Medicine. Osteogenesis Imperfecta. MeSH Descriptor Data
  3. El Mhabrech H, et al. Osteogenesis Imperfecta Type II: The Lethal Newborn Form Diagnosed in the Postnatal Period
  4. Mathur PS. Osteogenesis imperfecta. Indian J Pediatr. 1958
  5. Varo N. Marcadores de remodelado óseo, monitorizar el cambiante hueso. Adv Lab Med

Entradas relacionadas

  • Osteogénesis. Proceso fisiológico de formación del hueso que da nombre a esta enfermedad, sin ser la misma cosa.
  • Colágeno. Proteína cuya alteración estructural o cuantitativa está en el origen de la osteogénesis imperfecta.
  • Esclerótica. Capa ocular cuyo color ayuda a distinguir los distintos tipos de la enfermedad.
  • Acondroplasia. Otra displasia esquelética hereditaria, de mecanismo y presentación muy distintos.
  • Fractura. Consecuencia directa de la fragilidad ósea característica de este trastorno.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026