DICCIONARIO MÉDICO
Herniación cerebral
La herniación cerebral es el desplazamiento de una parte del encéfalo desde su compartimento hacia otro contiguo, forzada a través de los tabiques rígidos de la duramadre o de las aberturas del cráneo. Ocurre cuando algo ocupa espacio dentro de la cabeza y eleva la presión en un recinto que no puede dilatarse. El tejido que se desplaza comprime vasos y estructuras vecinas, y de esa compresión derivan sus consecuencias. El término herniación procede del latín hernia, que designaba la salida de una víscera fuera de su cavidad. La palabra ha conservado esa imagen a lo largo de los siglos: un contenido que escapa de su lugar a través de una brecha. Cuando ese contenido es el propio tejido nervioso y la brecha se encuentra dentro del cráneo, hablamos de herniación cerebral. En el adulto, el cráneo es una caja ósea cerrada. Una vez que las fontanelas se sueldan durante la primera infancia, su volumen queda fijo, y en su interior conviven tres ocupantes: el parénquima encefálico, la sangre que circula por él y el líquido cefalorraquídeo. La llamada doctrina de Monro-Kellie resume la aritmética del sistema. Como el volumen total no cambia, el aumento de cualquiera de los tres obliga a los otros dos a retirarse. Ese margen tiene un límite. Al principio, un pequeño incremento se compensa expulsando líquido cefalorraquídeo y reduciendo el volumen de sangre venosa, pero cuando esos recursos se agotan, la presión intracraneal sube con rapidez. El encéfalo, empujado, busca entonces la única salida posible: colarse hacia el compartimento vecino. Ese desplazamiento es la herniación. Dos láminas de duramadre dividen la cavidad craneal en pisos y habitaciones. La hoz del cerebro desciende por la línea media y separa los dos hemisferios; la tienda del cerebelo forma un techo inclinado entre el cerebro y la fosa posterior. Ambas son firmes y apenas ceden. Cuando una masa crece en un compartimento (un tumor, una acumulación de sangre como un hematoma subdural o una zona de edema cerebral), el tejido cercano se ve empujado hacia donde encuentra menos resistencia: por debajo del borde libre de la hoz, a través del orificio de la tienda o hacia el agujero occipital. Al hacerlo, arrastra o aplasta lo que halla a su paso. Arterias, nervios craneales y tronco del encéfalo quedan comprimidos, y buena parte del daño no lo provoca el desplazamiento en sí, sino esa compresión. La clasificación se apoya en la estructura que el tejido atraviesa, no en la causa que la origina. Los patrones más reconocidos son cinco. Más frecuente que ninguna es la herniación subfalcina. La circunvolución del cíngulo, en la cara interna del hemisferio, se cuela por debajo de la hoz del cerebro cuando una masa empuja desde arriba. En la herniación uncal, el uncus (el extremo interno del lóbulo temporal) resbala sobre el borde de la tienda del cerebelo y presiona el mesencéfalo y el tercer par craneal. La variante central, o transtentorial descendente, actúa sobre los dos lados a la vez: el diencéfalo y ambos lóbulos temporales son empujados hacia abajo por el orificio de la tienda, mientras el tronco del encéfalo se desplaza en sentido caudal. Cuando el problema nace por debajo de la tienda, aparece la herniación de las amígdalas cerebelosas: una masa de la fosa posterior empuja las amígdalas del cerebelo hacia el agujero occipital, donde comprimen el bulbo raquídeo. A ellas se suman formas más raras, como la herniación transalar, en la que el tejido cruza el ala mayor del esfenoides, y la ascendente, en la que una masa de la fosa posterior desplaza el cerebelo hacia arriba a través de la tienda. Del latín hernia, el término con que los médicos romanos nombraban la protrusión de una víscera. La misma raíz da nombre a las hernias de la pared del abdomen. Al trasladarse el fenómeno al interior del cráneo, la tradición médica mantuvo la palabra por analogía: también aquí un tejido se sale de su sitio. No. La hipertensión intracraneal es el aumento de presión dentro del cráneo; la herniación es una de sus posibles consecuencias, la que aparece cuando esa presión llega a desplazar tejido de un compartimento a otro. Puede haber presión elevada sin herniación, pero rara vez hay herniación sin una presión previamente alta. Depende del autor, aunque suelen citarse cinco patrones principales: subfalcina, uncal, central, amigdalar y transalar. Los dos primeros son los que con más frecuencia se observan. De manera directa. Como la hoz del cerebro y la tienda del cerebelo son rígidas, marcan los puntos exactos por donde el tejido puede escapar. De ahí que cada tipo de herniación tome su nombre de la estructura anatómica que el encéfalo franquea.Qué es la herniación cerebral
Por qué el encéfalo se desplaza
Tipos de herniación cerebral
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra herniación?
¿Es lo mismo la herniación cerebral que la hipertensión intracraneal?
¿Cuántos tipos se describen?
¿La forma de las divisiones del cráneo influye en el patrón?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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