DICCIONARIO MÉDICO
Herniación subfalcina
La herniación subfalcina es el tipo más frecuente de herniación cerebral. Se produce cuando la circunvolución del cíngulo, situada en la cara interna del hemisferio, es empujada por debajo de la hoz del cerebro por una masa que crece en un lado. Recibe su nombre de esa lámina de duramadre, llamada falx en latín, bajo la cual se desliza el tejido. El nombre combina el prefijo latino sub (debajo de) y falx, falcis (hoz), el término con que la anatomía clásica bautizó la lámina curva de duramadre que separa los dos hemisferios. Herniación subfalcina significa, casi al pie de la letra, deslizamiento por debajo de la hoz. Esa hoz del cerebro cuelga de la bóveda craneal como una vela vertical y desciende por la fisura que divide ambos hemisferios. No llega hasta el fondo, sino que deja un borde libre por debajo. Ese hueco es la vía por la que el tejido puede escapar hacia el lado contrario cuando la presión de un hemisferio supera a la del otro. La subfalcina es, por tanto, una de las formas que adopta la herniación cerebral. La estructura que se hernia es la circunvolución del cíngulo, un pliegue arqueado que se curva sobre el cuerpo calloso. Al aumentar el volumen de un hemisferio (por un tumor, un hematoma o una zona de inflamación), ese pliegue es el primero en cruzar la línea media por debajo del borde libre de la duramadre que forma la hoz. El desplazamiento no es inocuo. Junto a la circunvolución del cíngulo discurre la arteria cerebral anterior, que riega la cara interna del lóbulo frontal. Cuando el tejido se desliza bajo la hoz, arrastra ese vaso y puede comprimirlo contra el borde rígido. Si la arteria queda estrangulada, la región que dependía de ella se queda sin riego y aparece un infarto en el territorio frontal. Hay una segunda consecuencia mecánica. La presión de un hemisferio sobre el otro puede cerrar el orificio por el que circula el líquido cefalorraquídeo entre los ventrículos, lo que entorpece su drenaje y favorece la acumulación de líquido en el ventrículo del lado opuesto. El cuadro puede no detenerse ahí. Si la masa que lo origina sigue creciendo, la herniación subfalcina suele anteceder a patrones más graves, como la herniación uncal o la central, en los que el tronco del encéfalo entra en juego. Lo característico de la subfalcina es su localización y su dirección. El tejido se mueve en horizontal, de un lado al otro de la línea media, por debajo de una lámina vertical. En la herniación uncal, en cambio, el movimiento es descendente y ocurre a través de la tienda del cerebelo, un tabique horizontal. La subfalcina es además la forma más común de todas, y con frecuencia la primera en manifestarse, porque la hoz del cerebro deja un paso relativamente accesible. Deslizamiento por debajo de la hoz del cerebro. Falx es la palabra latina para hoz, por la forma curva y afilada de esa lámina de duramadre. El prefijo sub indica que el tejido pasa por debajo de su borde libre. Porque la hoz del cerebro deja por debajo un espacio de paso amplio y accesible, y porque casi cualquier masa que aumente el volumen de un hemisferio empuja la circunvolución del cíngulo hacia ese hueco. En la práctica es el primer patrón que aparece cuando un lado del cerebro gana tamaño. La arteria cerebral anterior, que corre pegada a la circunvolución del cíngulo. Su compresión contra la hoz puede dejar sin riego la cara interna del lóbulo frontal. A menudo lo es. Cuando la masa responsable sigue expandiéndose, al desplazamiento horizontal se suma el descenso del tejido a través de la tienda del cerebelo, y el cuadro deriva hacia una herniación uncal o central.Qué es la herniación subfalcina
Qué ocurre cuando el tejido cruza la línea media
En qué se distingue de otras herniaciones
Preguntas frecuentes
¿Qué significa subfalcina?
¿Por qué se considera la más frecuente?
¿Qué arteria puede verse afectada?
¿Es un paso previo a otras herniaciones?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026