DICCIONARIO MÉDICO
Hemangioendotelioma
El hemangioendotelioma es una neoplasia vascular poco frecuente, originada en las células del endotelio que tapiza los vasos sanguíneos. La Organización Mundial de la Salud lo clasifica como un tumor de malignidad intermedia: su comportamiento biológico se sitúa entre el del hemangioma benigno y el del angiosarcoma francamente maligno. Puede afectar a hígado, pulmones, hueso y tejidos blandos, entre otros órganos. Se trata de un grupo heterogéneo de tumores vasculares que comparten un rasgo común: proceden de células endoteliales, pero no alcanzan la agresividad franca del angiosarcoma. La propia denominación lo dice todo, si se descompone pieza a pieza. Del griego αἷμα (haima, «sangre»), ἀγγεῖον (angeion, «vaso»), el prefijo endo- («interior») y θηλή (thēlḗ, raíz que da lugar a -telio, en referencia al revestimiento celular de las cavidades internas). El sufijo -oma completa la voz indicando una masa o tumor. Literalmente, pues, un tumor del revestimiento interno de los vasos sanguíneos. La categoría de «malignidad intermedia» merece explicación. No significa que el tumor sea benigno a medias, sino que su capacidad de recidiva local es notable, mientras que la diseminación a distancia varía enormemente según el subtipo histológico. Algunos hemangioendoteliomas permanecen indolentes durante años; otros se comportan de forma próxima al angiosarcoma. Franz Enzinger y Sharon Weiss, en 1982, formalizaron esta posición intermedia al describir el hemangioendotelioma epitelioide como una entidad propia, distinta tanto de los hemangiomas como de los angiosarcomas convencionales. Hemangioendotelioma epitelioide. Es el subtipo más estudiado y el que concentra la mayor parte de la literatura. Sus células neoplásicas tienen morfología epitelioide (poligonales, con citoplasma abundante y eosinófilo) y se disponen en cordones cortos inmersos en un estroma mixohialino. A nivel molecular, la mayoría presentan una translocación específica que genera el gen de fusión WWTR1-CAMTA1, identificada como firma genética del tumor. Un subgrupo menor porta la fusión YAP1-TFE3. La incidencia global se estima en 0,4 casos por millón de personas-año; el pico de aparición se sitúa entre la cuarta y la quinta década de la vida, con ligero predominio en mujeres. Hemangioendotelioma kaposiforme. Aparece sobre todo en lactantes y niños pequeños. Es la neoplasia vascular asociada de forma exclusiva al fenómeno de Kasabach-Merritt, una coagulopatía de consumo potencialmente grave caracterizada por trombocitopenia profunda y anemia microangiopática. Existen además variantes menos frecuentes: el retiforme, descrito en 1994 con patrón vascular ramificado que recuerda a la rete testis; el compuesto, que combina componentes histológicos benignos y malignos en la misma lesión; y el pseudomiogénico, de comportamiento habitualmente indolente y con expresión inmunohistoquímica de citoqueratinas que puede confundirlo con un carcinoma en la primera valoración. La confusión terminológica es frecuente. Un hemangioma es, en sentido estricto, una proliferación vascular benigna, autolimitada y sin potencial metastásico. El angiosarcoma ocupa el extremo opuesto: se trata de un sarcoma de alto grado con elevada tasa de diseminación. El hemangioendotelioma se interpone entre ambos, con capacidad de invasión local y, en algunos subtipos, potencial de metástasis (hasta un 20-30 % en el epitelioide clásico, y considerablemente mayor en las variantes con atipia marcada). La clave está en la histología. En el hemangioendotelioma, las células endoteliales neoplásicas muestran atipia moderada y actividad mitótica baja o intermedia, rasgos que lo separan del angiosarcoma, donde la atipia es severa y las mitosis abundantes. Marcadores inmunohistoquímicos como CD31 y CD34 confirman el origen endotelial, mientras que la expresión de CAMTA1 apunta específicamente al subtipo epitelioide. De la combinación de cuatro raíces griegas: αἷμα («sangre»), ἀγγεῖον («vaso»), endo- («interior»), y la raíz de -telio, que designa el revestimiento celular de los vasos. Con el sufijo -oma, el término describe un tumor del endotelio vascular sanguíneo. La voz se consolidó a lo largo del siglo XX, pero fue la descripción de Enzinger y Weiss en 1982 la que delimitó la entidad con precisión nosológica. Sí, en la mayoría de sus subtipos. Se clasifica como neoplasia de malignidad intermedia, lo cual implica que tiene potencial de recidiva local y, según el subtipo, capacidad de producir metástasis. No es un tumor benigno como el hemangioma, con el que a veces se confunde por la similitud del nombre. No. A pesar de compartir raíz etimológica, son entidades muy distintas. El hemangioma es una proliferación benigna y autolimitada de vasos sanguíneos. El hemangioendotelioma es una neoplasia con comportamiento maligno de grado variable. La distinción tiene implicaciones directas sobre el seguimiento y el pronóstico. Una coagulopatía de consumo grave, con trombocitopenia y anemia hemolítica, asociada de forma exclusiva al hemangioendotelioma kaposiforme y al angioma en penacho (tufted angioma). Se describió por primera vez en 1940. No se produce en los hemangiomas infantiles comunes, a pesar de un error de asociación que perduró durante décadas en la literatura pediátrica. Si desea profundizar en conceptos asociados al hemangioendotelioma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el hemangioendotelioma
Subtipos histológicos reconocidos
Diferenciación con el hemangioma y el angiosarcoma
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre hemangioendotelioma?
¿El hemangioendotelioma es un cáncer?
¿Es lo mismo que un hemangioma?
¿Qué es el fenómeno de Kasabach-Merritt?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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