DICCIONARIO MÉDICO
Angioma
Un angioma es una lesión vascular benigna constituida por una acumulación anómala de vasos sanguíneos o linfáticos. Puede estar presente desde el nacimiento o aparecer a lo largo de la vida, y se localiza con mayor frecuencia en la piel, aunque también puede asentar en órganos internos. La clasificación internacional vigente ha sustituido en gran medida este término genérico por denominaciones más precisas. El angioma se define como una proliferación benigna o una anomalía del desarrollo de los vasos sanguíneos o linfáticos que da lugar a una masa o mancha visible, con frecuencia de coloración rojiza, violácea o azulada. Su naturaleza exacta ha sido objeto de debate durante décadas: algunos angiomas representan verdaderas neoplasias con proliferación activa de células endoteliales (los hemangiomas, en sentido estricto), mientras que otros son malformaciones congénitas en las que los vasos presentan una arquitectura anómala pero sin proliferación celular autónoma. Procede del griego ἀγγεῖον (angeîon, "vaso sanguíneo") y el sufijo -ωμα (-ōma, "tumor"). La voz se documenta por primera vez en francés, como angiome, en 1869. En español, Gregorio Marañón la recoge en 1943 en su Manual de Diagnóstico Etiológico, obra que introdujo buena parte del vocabulario médico moderno en lengua castellana. La Real Academia Nacional de Medicina señala que, en la práctica clínica, "angioma" se ha usado con frecuencia como sinónimo de "hemangioma", un empleo que la propia Academia considera impreciso. Hasta los años ochenta del siglo XX, el término "angioma" englobaba sin distinción lesiones de naturaleza muy distinta: desde hemangiomas infantiles de rápido crecimiento hasta malformaciones venosas estáticas presentes desde el nacimiento. En 1982, los cirujanos John B. Mulliken y Julie Glowacki propusieron separar las anomalías vasculares en dos grandes categorías basándose en su biología celular: los tumores vasculares (con proliferación endotelial activa) y las malformaciones vasculares (con recambio celular normal pero arquitectura anómala). Fue un cambio de perspectiva radical. La International Society for the Study of Vascular Anomalies (ISSVA) adoptó esta distinción en su congreso de Roma de 1996 y acordó abandonar formalmente los términos "angioma" y "marca de nacimiento" por considerarlos demasiado ambiguos. Las sucesivas actualizaciones de la clasificación (2014, 2018, 2025) han mantenido la división bipartita y han incorporado datos genéticos moleculares. Sin embargo, "angioma" persiste en el lenguaje clínico cotidiano, en los códigos CIE y en la comunicación con los pacientes, lo que explica que siga figurando en los diccionarios médicos. Según la terminología tradicional, se distinguen varios tipos de angioma en función del calibre y la morfología de los vasos implicados. El angioma cavernoso designa una lesión formada por espacios vasculares grandes y dilatados, revestidos de endotelio aplanado; en la clasificación actual, la mayoría de estas lesiones se reclasifican como malformaciones venosas o, en el sistema nervioso central, como malformaciones cavernosas cerebrales. El angioma racemoso recibe su nombre del aspecto en racimo que forman los vasos afectados y corresponde en general a las malformaciones arteriovenosas. El angioma cirsoideo, a su vez, se caracteriza por vasos arteriales tortuosos y dilatados que recuerdan a las varices (del griego κιρσός, kirsós, "variz"); la superposición con el angioma racemoso es notable y algunos textos los consideran equivalentes. El angioma venoso se refiere a una anomalía del desarrollo venoso, casi siempre hallazgo incidental en estudios de neuroimagen. Quedan además los angiomas capilares superficiales, entre los que se encuentran el angioma en cereza o senil (frecuente a partir de la cuarta década) y el angioma aracniforme o araña vascular, que se asocia al embarazo y a la hepatopatía crónica. El hemangioma, en su acepción moderna, es un tumor vascular benigno con proliferación endotelial activa. El hemangioma infantil, el tipo más frecuente, aparece en las primeras semanas de vida, crece rápidamente durante meses y suele involucionar de forma espontánea antes de los diez años. Una malformación vascular, en cambio, está presente desde el nacimiento, crece proporcionalmente con el paciente y no involuciona por sí sola. Cuando se emplea "angioma" sin más precisión, resulta imposible saber a cuál de las dos categorías se refiere el interlocutor. Esa ambigüedad ha llevado a la ISSVA y a la mayoría de las sociedades científicas de dermatología y cirugía vascular a recomendar que se abandone el término en favor de denominaciones específicas. En la práctica, con todo, "angioma" sigue siendo la palabra que la mayoría de los pacientes utilizan cuando consultan sobre una lesión vascular cutánea. Del griego ἀγγεῖον (angeîon, "vaso") y -ωμα (-ōma, "tumor"). Se documentó en francés en 1869 como angiome. En español, Gregorio Marañón la incorporó en 1943 en su Manual de Diagnóstico Etiológico. No exactamente. "Angioma" es un término genérico que engloba cualquier lesión benigna de vasos sanguíneos o linfáticos. "Hemangioma", en la nomenclatura actual, designa específicamente un tumor vascular benigno con proliferación endotelial, como el hemangioma infantil. Muchas lesiones que se llamaban "angioma cavernoso" o "angioma venoso" se clasifican hoy como malformaciones vasculares, no como hemangiomas. La inmensa mayoría, no. Son lesiones benignas que no se transforman en tumores malignos. Los angiomas cutáneos pequeños (como el angioma en cereza) carecen de relevancia clínica más allá de la estética. Las excepciones se dan cuando la lesión compromete estructuras vitales por su localización o su tamaño, situaciones que requieren valoración especializada. Porque agrupa bajo un mismo nombre entidades biológicamente distintas. La ISSVA decidió en 1996 sustituirlo por una clasificación basada en la biología celular: tumores vasculares (con proliferación activa) frente a malformaciones vasculares (sin proliferación). Esa distinción tiene implicaciones directas en el seguimiento y la evolución de cada lesión. Si desea profundizar en los distintos tipos de angioma y en conceptos vasculares asociados, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un angioma
De Mulliken y Glowacki a la clasificación ISSVA
Tipos recogidos en la nomenclatura clásica
Diferenciación con el hemangioma y las malformaciones vasculares
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra angioma?
¿Es lo mismo un angioma que un hemangioma?
¿Los angiomas son peligrosos?
¿Por qué se ha dejado de usar el término "angioma" en la clasificación oficial?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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