DICCIONARIO MÉDICO
Exudado
El exudado es un líquido rico en proteínas y células que sale de los vasos sanguíneos hacia los tejidos circundantes o las cavidades corporales como consecuencia de un proceso inflamatorio. Se distingue del trasudado por su mayor contenido proteico, su aspecto y su origen: mientras el trasudado se forma por alteraciones mecánicas de la presión hidrostática u oncótica, el exudado refleja un daño en la pared vascular que deja pasar componentes que en condiciones normales quedarían retenidos en la circulación. La palabra procede del latín exsūdāre, formado por el prefijo ex- (hacia fuera) y el verbo sūdāre (sudar, transpirar). Su sentido literal, «sudar hacia fuera», describe con notable precisión lo que ocurre en el tejido inflamado: un líquido que escapa de los capilares como si estos rezumaran. La raíz latina perduró sin apenas modificaciones en las lenguas romances y en la terminología médica internacional. En patología, el exudado se define como el líquido extravascular de origen inflamatorio cuyo contenido en proteínas supera los 3 g/dl y que contiene, además, células inflamatorias (sobre todo leucocitos), restos celulares y, con frecuencia, fibrina. Su formación depende del aumento de la permeabilidad de la pared capilar durante la respuesta inflamatoria: las uniones intercelulares del endotelio se abren, y moléculas que normalmente no atraviesan la barrera vascular (proteínas plasmáticas, factores de coagulación) acceden al intersticio. La salida de exudado forma parte de la respuesta aguda de la inflamación. Mediadores químicos liberados en el foco lesional (histamina, bradicinina, prostaglandinas, leucotrienos) provocan la retracción de las células endoteliales y la apertura de poros en la pared capilar. A través de esos poros escapan, primero, agua y electrolitos; después, proteínas de peso molecular creciente, incluido el fibrinógeno, que polimeriza en fibrina al contactar con los tejidos. Simultáneamente, los neutrófilos migran hacia el espacio extravascular siguiendo gradientes quimiotácticos. No todo líquido extravascular es un exudado. Cuando la permeabilidad capilar no está alterada y el líquido se acumula por desequilibrios de presión (insuficiencia cardíaca, hipoalbuminemia), el resultado es un trasudado: pobre en proteínas, escaso en células, de aspecto claro. Según el componente predominante y la fase del proceso inflamatorio, se distinguen varios tipos de exudado: Exudado seroso. Transparente, acuoso, con bajo contenido celular. Aparece en fases iniciales de la inflamación o en infecciones virales; el líquido de las ampollas por quemadura es un ejemplo habitual. Exudado fibrinoso. Rico en fibrinógeno que, al polimerizarse, deposita una película de fibrina sobre la superficie de los tejidos o serosas afectadas. Es característico de la pericarditis fibrinosa y de la pleuritis neumónica. Exudado purulento (pus). Turbio, viscoso, amarillo verdoso. Contiene una gran proporción de neutrófilos (vivos y muertos), microorganismos y productos de degradación tisular. Es el signo más directo de infección bacteriana activa. Exudado hemorrágico. Se diferencia por la presencia abundante de eritrocitos, lo que indica un daño vascular más extenso o una neoplasia subyacente. En 1972, Richard Light propuso unos criterios bioquímicos que siguen siendo la referencia para clasificar los líquidos acumulados en cavidades serosas, especialmente el líquido pleural. Según estos criterios, un líquido se considera exudado si cumple al menos una de tres condiciones: cociente de proteínas líquido/suero superior a 0,5; cociente de lactato deshidrogenasa (LDH) líquido/suero superior a 0,6; o LDH del líquido superior a dos tercios del límite sérico normal. Aunque su sensibilidad ronda el 95 %, la especificidad es algo menor (75-80 %), y alrededor de un 20 % de trasudados pueden clasificarse erróneamente como exudados, sobre todo en pacientes tratados con diuréticos. Conviene no confundir el concepto fisiopatológico con la acepción diagnóstica del término. En microbiología clínica, «exudado» designa la toma de muestra obtenida de una superficie mucosa o de una herida para identificar agentes infecciosos: exudado faríngeo, exudado vaginal, exudado de herida. En estos casos no se valora tanto la composición bioquímica del líquido como los microorganismos que contiene. Del latín exsūdāre, compuesto por ex- (hacia fuera) y sūdāre (sudar). El verbo describía originalmente la transpiración de un líquido a través de una superficie, y pasó a la medicina con un sentido muy próximo al literal. No exactamente. El pus es un tipo concreto de exudado, el purulento, formado sobre todo por neutrófilos muertos y microorganismos. Un exudado puede ser seroso, fibrinoso o hemorrágico sin contener pus en absoluto. Se diseñaron para el derrame pleural y es donde más se han validado. Se han adaptado parcialmente para líquido peritoneal y pericárdico, pero con matices propios de cada cavidad. Los depósitos que se observan en el fondo de ojo en la retinopatía diabética o la retinopatía hipertensiva se denominan «exudados» por tradición, aunque su mecanismo no es idéntico al del exudado inflamatorio clásico. Los exudados duros retinianos son depósitos lipídicos, y los exudados algodonosos corresponden a infartos de la capa de fibras nerviosas.Qué es un exudado y origen del término
Mecanismo de formación
Clasificación según su composición
Diferenciación con el trasudado en la práctica clínica
Exudado como muestra diagnóstica
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede la palabra «exudado»?
¿Es lo mismo exudado que pus?
¿Los criterios de Light se aplican a cualquier líquido corporal?
¿Qué relación tiene el exudado con los «exudados» que se ven en la retina?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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