DICCIONARIO MÉDICO

Espondilitis tuberculosa

La espondilitis tuberculosa es la infección de los cuerpos vertebrales causada por Mycobacterium tuberculosis. Constituye la localización ósea más frecuente de la tuberculosis, con aproximadamente el 40-50 % de todos los casos de tuberculosis osteoarticular. Se conoce también como mal de Pott, en referencia al cirujano británico que la describió en el siglo XVIII.

Qué es la espondilitis tuberculosa

Es una forma de tuberculosis extrapulmonar en la que el bacilo de Koch alcanza la vértebra por vía hematógena, generalmente durante la fase de bacteriemia que acompaña a la primoinfección. Puede manifestarse semanas después de la infección inicial, pero lo más habitual es que aparezca años o incluso décadas más tarde, por reactivación de bacilos que habían permanecido en estado latente dentro del tejido óseo.

La columna torácica inferior (segmentos T8-T12) es la localización más frecuente, seguida de la columna lumbar. La región cervical y el sacro se afectan con menor frecuencia. El bacilo se asienta inicialmente en el ángulo anterosuperior del cuerpo vertebral, donde la vascularización es más abundante, y desde allí se extiende al disco intervertebral contiguo y al cuerpo vertebral adyacente, configurando la espondilodiscitis característica.

Percivall Pott y la descripción de 1779

Sir Percivall Pott, cirujano del St. Bartholomew's Hospital de Londres, publicó en 1779 sus observaciones sobre pacientes con cifosis angular, abscesos paravertebrales y parálisis de las extremidades inferiores. Identificó la tríada clásica que durante siglos llevó su nombre: cifosis, abscesos fríos y paraplejía.

Pott no conoció la causa de la enfermedad (Robert Koch no descubrió el bacilo hasta 1882), pero su descripción clínica fue tan precisa que el epónimo se mantuvo vigente durante más de dos siglos. Restos arqueológicos con lesiones compatibles se han encontrado en momias egipcias del Neolítico y en esqueletos de la Edad del Hierro, lo que sugiere que la enfermedad ha acompañado a la humanidad desde mucho antes de que existiera constancia escrita de ella.

Mecanismo de destrucción vertebral

Las espondilitis piógenas destruyen el hueso con rapidez; la tuberculosis vertebral, en cambio, progresa de forma lenta e insidiosa. La respuesta granulomatosa propia de la tuberculosis (granulomas caseificantes con células gigantes de Langhans) destruye gradualmente el hueso esponjoso del cuerpo vertebral. El colapso de una o varias vértebras en forma de cuña genera la deformidad cifótica angular que Pott describió.

Los abscesos fríos (sin signos inflamatorios agudos en la superficie) pueden disecarse a lo largo de los planos fasciales y aparecen a distancia del foco vertebral. En la columna torácica, migran hacia el mediastino posterior; en la columna lumbar, descienden por el músculo psoas hasta la región inguinal. La compresión de la médula espinal o de las raíces nerviosas puede producirse por el propio absceso, por fragmentos óseos desplazados o por tejido de granulación.

Contexto epidemiológico

La tuberculosis vertebral permanece como un problema relevante en países con alta incidencia de tuberculosis. En regiones como el sudeste asiático, el África subsahariana y partes de América Latina, sigue siendo una de las causas principales de espondilodiscitis. En Europa occidental, su incidencia se ha reducido, pero no ha desaparecido: se observa sobre todo en población inmigrante procedente de áreas endémicas y en pacientes inmunodeprimidos. La coinfección con el virus de la inmunodeficiencia humana ha modificado el perfil epidemiológico en las últimas décadas.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "mal de Pott"?

De Sir Percivall Pott (1714-1788), cirujano londinense que en 1779 publicó la primera descripción sistemática de la enfermedad, aunque desconocía su causa infecciosa. Koch identificó el bacilo responsable un siglo después, en 1882.

¿Es lo mismo espondilitis tuberculosa que espondilodiscitis tuberculosa?

En la práctica, ambos términos se usan de forma intercambiable. Estrictamente, la espondilitis afecta al cuerpo vertebral y la espondilodiscitis incluye también la afectación del disco. Como la tuberculosis vertebral casi siempre compromete ambas estructuras en el momento en que se detecta, la distinción tiene un interés más anatomopatológico que clínico.

¿La tuberculosis vertebral se contagia?

No de forma directa. La tuberculosis vertebral es una forma extrapulmonar y, en general, no es contagiosa por sí misma. El contagio de la tuberculosis se produce por vía respiratoria, a partir de pacientes con tuberculosis pulmonar activa. Una persona con tuberculosis exclusivamente vertebral, sin afectación pulmonar concomitante, no transmite la infección.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Tuberculosis.
  2. Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Espondilitis infecciosa.
  3. Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Espondilodiscitis tuberculosa. Mal de Pott.
  4. Real Academia Nacional de Medicina. Espondilitis. Diccionario de términos médicos.

Consulte también la información clínica sobre infecciones vertebrales

Si busca información sobre formas de presentación, vías de infección y abordaje de las infecciones de la columna vertebral, puede consultar la ficha completa de infecciones vertebrales elaborada por el Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la espondilitis tuberculosa, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Espondilitis: inflamación vertebral de causa infecciosa o inflamatoria crónica.
  • Tuberculosis: enfermedad infecciosa causada por Mycobacterium tuberculosis.
  • Mycobacterium: género de bacterias acidorresistentes responsables de la tuberculosis y la lepra.
  • Cifosis: curvatura anómala de la columna vertebral en el plano sagital.
  • Osteomielitis: infección del hueso y de la médula ósea.
  • Discitis: inflamación del disco intervertebral.

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