DICCIONARIO MÉDICO
Espondilartrosis
La espondilartrosis es la artrosis de las articulaciones de la columna vertebral. Consiste en el desgaste progresivo del cartílago que recubre las carillas articulares de las vértebras, un proceso ligado al envejecimiento y a la sobrecarga mecánica acumulada. Es una de las causas más frecuentes de dolor crónico de espalda en personas mayores de 50 años. El nombre combina el griego σπόνδυλος (spóndylos, «vértebra»), ἄρθρον (árthron, «articulación») y el sufijo -osis, que indica proceso degenerativo o condición crónica no inflamatoria, mientras que -itis señala inflamación. El sufijo ya establece la separación con la espondilartritis, que es un grupo de enfermedades de base inflamatoria e inmunológica. Las articulaciones más afectadas son las facetarias (también llamadas cigapofisarias o interapofisarias), pequeñas articulaciones sinoviales situadas en la parte posterior del arco vertebral que guían y limitan el movimiento entre vértebras contiguas. Cuando el cartílago de estas carillas se adelgaza y se fragmenta, el hueso subcondral reacciona con esclerosis y formación de excrecencias óseas (osteofitos). El disco intervertebral adyacente también puede deteriorarse de forma simultánea (discopatía degenerativa), y es habitual que ambos procesos coexistan y se refuercen mutuamente. La columna lumbar y la columna cervical son los segmentos donde la espondilartrosis se manifiesta con más frecuencia, porque soportan mayor carga mecánica y mayor rango de movimiento. La región dorsal se afecta menos y, cuando lo hace, suele ser asintomática. Un dato que conviene tener presente: los hallazgos radiológicos de espondilartrosis son extraordinariamente frecuentes a partir de la quinta década de la vida (se estiman en hasta dos tercios de la población mayor de 50 años), pero solo una parte de esas personas experimenta dolor clínicamente relevante. La correlación entre la imagen y la clínica es, en la artrosis vertebral, bastante imperfecta. La edad es el factor más determinante, pero no el único. La obesidad, la actividad física con sobrecarga repetida sobre la columna, las alteraciones posturales, los antecedentes de traumatismos vertebrales y cierta predisposición genética contribuyen a acelerar el proceso. Las deformidades previas de la columna (escoliosis, hiperlordosis) redistribuyen las cargas sobre las facetas y pueden favorecer la aparición precoz de artrosis en segmentos concretos. En la práctica clínica, los términos espondilosis y espondilartrosis se usan a veces de forma indistinta, aunque técnicamente no son idénticos. La espondilosis es un concepto más amplio que engloba todos los cambios degenerativos del segmento vertebral: pérdida de altura del disco, osteofitosis marginal, esclerosis de los platillos vertebrales. La espondilartrosis se refiere específicamente al componente articular facetario de ese proceso degenerativo. La confusión es comprensible, porque ambos mecanismos suelen coexistir en el mismo paciente y muchas veces resulta difícil separarlos en la imagen radiológica. Del griego σπόνδυλος (spóndylos, «vértebra»), ἄρθρον (árthron, «articulación») y -osis («condición degenerativa»). Es, literalmente, la «artrosis de las articulaciones vertebrales». No. La espondilartrosis es degenerativa: cartílago que se desgasta con los años. La espondilartritis es inflamatoria: el sistema inmunitario ataca estructuras de la columna, generalmente en personas jóvenes. El dolor de la artrosis vertebral empeora con el movimiento y cede con el reposo; el de la espondilartritis mejora con la actividad y se intensifica tras la inactividad prolongada. No necesariamente. Muchas personas presentan signos radiológicos de espondilartrosis sin experimentar dolor apreciable. La relación entre lo que se ve en la imagen y lo que siente el paciente es, en este campo, mucho más débil de lo que se suele asumir. Son procesos distintos pero relacionados. La degeneración del disco y la artrosis facetaria forman parte del envejecimiento del segmento vertebral. Cuando el disco pierde altura, las facetas soportan más carga; cuando las facetas se desgastan, la distribución de fuerzas sobre el disco se altera. Una hernia discal puede coexistir con espondilartrosis en el mismo nivel, aunque cada una tiene su propio mecanismo de producción de dolor. Si desea profundizar en conceptos asociados a la espondilartrosis, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la espondilartrosis
Localización y factores asociados
Relación con la espondilosis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra espondilartrosis?
¿Es lo mismo espondilartrosis que espondilartritis?
¿Tener artrosis en la radiografía significa que la espalda va a doler?
¿Tiene relación con la hernia discal?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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