DICCIONARIO MÉDICO

Espondilosis cervical

La espondilosis cervical es la degeneración crónica de los discos intervertebrales y las articulaciones facetarias del segmento cervical de la columna (vértebras C3 a C7). Estudios radiológicos poblacionales la detectan en más del 85 % de las personas mayores de 60 años, aunque la mayoría no presenta molestias atribuibles al hallazgo.

Qué es la espondilosis cervical

Se trata de la forma cervical de la espondilosis, es decir, del desgaste acumulado de las estructuras vertebrales del cuello. El término combina la raíz griega σπόνδυλος (spóndylos, "vértebra") con el sufijo -osis (proceso no inflamatorio) y el adjetivo cervical, del latín cervīcālis, derivado de cervīx ("cuello, nuca"). A menudo aparece en informes radiológicos como "cambios espondilósicos cervicales" o, con menor precisión, como "cervicoartrosis" o incluso "osteoartritis cervical".

La columna cervical tiene algunas particularidades anatómicas que condicionan la expresión clínica de estos cambios degenerativos. En primer lugar, el canal espinal cervical aloja la porción más craneal de la médula espinal, de modo que cualquier estrechamiento puede comprometer tractos motores y sensitivos que inervan las cuatro extremidades. Las vértebras cervicales medias y bajas poseen, además, las llamadas articulaciones uncovertebrales (articulaciones de Luschka), exclusivas de este segmento y especialmente propensas a la formación de osteofitos que invaden los agujeros de conjunción.

El disco cervical y su degeneración

Los discos cervicales son más delgados que los lumbares, con un núcleo pulposo proporcionalmente menor y un anillo fibroso que, en la región posterior, se adelgaza de forma natural. Con la edad, la pérdida de agua del núcleo reduce la altura del espacio intervertebral y altera la distribución de cargas. En el segmento cervical este proceso tiene consecuencias que van más allá del dolor local, porque el estrechamiento del espacio discal modifica la geometría de los agujeros de conjunción por donde salen las raíces nerviosas y la de las articulaciones uncovertebrales.

El cuerpo vertebral reacciona formando osteofitos marginales, crestas óseas que pueden crecer hacia el canal espinal (osteofitos posteriores) o hacia los agujeros de conjunción (osteofitos laterales). Al mismo tiempo, el ligamento amarillo tiende a engrosarse. La suma de estos factores puede reducir el diámetro anteroposterior del canal por debajo de 11 mm, umbral a partir del cual la compresión medular se vuelve probable.

Mielopatía y radiculopatía cervical espondilótica

Cuando la espondilosis comprime la médula cervical se habla de mielopatía cervical espondilótica, la causa más frecuente de disfunción medular en mayores de 50 años según el Manual MSD. La marcha se vuelve torpe, las manos pierden destreza para tareas finas (abotonarse, escribir) y pueden aparecer reflejos patológicos como el signo de Babinski o de Hoffmann. Es una situación clínica distinta de la radiculopatía cervical, en la que la compresión afecta a una raíz nerviosa concreta y produce dolor, debilidad o parestesias limitados al territorio de esa raíz (un brazo, un grupo muscular específico).

Ambas complicaciones pueden coexistir. La combinación de mielopatía y radiculopatía cervicales en un mismo paciente no es rara cuando la degeneración afecta a varios niveles vertebrales, sobre todo C5-C6 y C6-C7, que son los segmentos de mayor movilidad en flexoextensión.

Diferenciación con la cervicoartrosis y la espondilitis cervical

En la práctica habitual, cervicoartrosis y espondilosis cervical se emplean a menudo de forma intercambiable, pero no son exactamente lo mismo. La cervicoartrosis se refiere en sentido estricto a la artrosis de las articulaciones cervicales (facetarias y uncovertebrales), mientras que la espondilosis cervical abarca también la degeneración del disco, los cambios en los cuerpos vertebrales y la hipertrofia ligamentaria.

La espondilitis cervical tiene un origen radicalmente distinto: implica un proceso inflamatorio. En la espondilitis anquilosante, la inflamación de base autoinmune afecta las articulaciones vertebrales y puede acabar fusionándolas; el perfil del paciente (varón joven, HLA-B27 positivo) y la naturaleza del proceso son completamente distintos de la degeneración crónica del adulto mayor.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el término espondilosis cervical?

Combina dos raíces: σπόνδυλος (spóndylos), "vértebra" en griego, con el sufijo -osis (proceso degenerativo), y cervīcālis, del latín cervīx ("nuca, cuello"). El resultado literal sería "proceso degenerativo de las vértebras del cuello". La voz cervīx comparte un origen remoto con el griego κέρας (kéras, "cuerno"), probablemente porque el cuello permitía la flexión de la cabeza como la base de un cuerno.

¿Es lo mismo espondilosis cervical que artrosis cervical?

No del todo. La artrosis cervical designa específicamente el desgaste del cartílago de las articulaciones, mientras que la espondilosis cervical incluye también la degeneración del disco, los osteofitos en los cuerpos vertebrales y el engrosamiento de los ligamentos. Cuando un médico habla de "artrosis cervical" suele referirse al mismo cuadro clínico global, pero técnicamente la espondilosis es un concepto más amplio.

¿A partir de qué edad aparece la espondilosis cervical?

Los primeros signos radiológicos pueden detectarse a partir de los 40 años. A los 60, más del 85 % de la población general presenta algún grado de degeneración cervical visible en las imágenes. Factores como las ocupaciones con movimientos repetitivos del cuello, las lesiones cervicales previas y el tabaquismo pueden adelantar la aparición y acelerar la progresión.

¿Puede la espondilosis cervical afectar a los brazos y las piernas?

Sí, cuando los osteofitos o los discos protruidos comprimen la médula espinal (mielopatía) o las raíces nerviosas (radiculopatía). La compresión de una raíz cervical suele manifestarse como dolor, hormigueo o debilidad en un brazo. La compresión medular puede afectar también a la marcha y a la coordinación de las piernas, porque los tractos nerviosos que bajan hacia las extremidades inferiores pasan por la médula cervical.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Espondilosis cervical. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. Mayo Clinic en español. Espondilosis cervical: síntomas y causas.
  3. Manual MSD, versión para público general. Espondilosis cervical.
  4. Real Academia Española. Espondilosis. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.

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Si desea profundizar en conceptos asociados a la espondilosis cervical, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

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