DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Bowen
La enfermedad de Bowen es un carcinoma in situ del epitelio escamoso de la piel. Las células atípicas ocupan todo el espesor de la epidermis pero no atraviesan la membrana basal, lo que la mantiene en la categoría de neoplasia preinvasiva. Aparece con mayor frecuencia en zonas fotoexpuestas de personas mayores de 60 años y es algo más habitual en mujeres. John T. Bowen, dermatólogo del Massachusetts General Hospital en Boston, comunicó en 1912 dos pacientes con lesiones cutáneas crónicas cuya histología no encajaba en ninguna categoría conocida. Lo que describió era una displasia epidérmica de espesor completo: queratinocitos atípicos, pérdida de la maduración ordenada y mitosis anómalas, todo ello confinado a la epidermis. El nombre de Bowen se impuso rápidamente en la literatura, aunque hoy la tendencia en nomenclatura internacional es sustituir el epónimo por «carcinoma epidermoide in situ», denominación que describe la naturaleza del proceso sin depender de un nombre propio. Clínicamente, la lesión se presenta como una placa eritematosa de bordes bien definidos, con descamación superficial o costras finas. Su crecimiento es centrífugo y lento, a veces de años. Un rasgo que confunde es su parecido con la psoriasis, la dermatitis numular o una micosis cutánea, lo que puede retrasar el reconocimiento. Las formas extragenitales, las más frecuentes, guardan relación estrecha con la exposición solar acumulada. Cara, cuero cabelludo, dorso de las manos y piernas (especialmente en mujeres) son las localizaciones habituales. La inmunosupresión prolongada, sobre todo en receptores de trasplante de órgano sólido, multiplica el riesgo de desarrollar la enfermedad. Desde el punto de vista histórico, la exposición crónica al arsénico inorgánico ocupó un lugar destacado entre los factores etiológicos. En regiones donde el agua de pozo contenía arsénico, o en trabajadores expuestos a compuestos arsenicales, se documentaron agrupaciones de casos. Hoy esa asociación es infrecuente en la práctica clínica occidental, pero sigue siendo relevante en determinadas zonas de Asia y Sudamérica. Cuando la enfermedad de Bowen aparece en la región genital, el factor predominante deja de ser la radiación ultravioleta y pasa a ser la infección por el virus del papiloma humano (VPH), en particular los genotipos 16 y 18. En el glande, esa misma lesión recibe un nombre distinto, eritroplasia de Queyrat, por razones puramente históricas. La queratosis actínica comparte con la enfermedad de Bowen la etiología solar y puede asentar en las mismas zonas de la piel. Lo que las separa es la extensión del daño dentro de la epidermis. En la queratosis actínica, la atipia celular afecta solo a los estratos basales o a una parte del espesor epidérmico; es, por así decirlo, una displasia parcial. En la enfermedad de Bowen, los queratinocitos atípicos ocupan la epidermis entera, de la capa basal a la granulosa. Ese salto de extensión es lo que la convierte en un carcinoma in situ sensu stricto y la sitúa un escalón por encima de la queratosis actínica en la secuencia de progresión hacia el carcinoma epidermoide invasivo. Un dermatólogo estadounidense vinculado al Massachusetts General Hospital de Boston. Publicó la descripción original de la enfermedad en 1912, en un artículo donde analizaba dos casos de lesiones cutáneas crónicas con una histología que no correspondía a ninguna dermatosis conocida en su época. Sí, pero con baja frecuencia. Las estimaciones sitúan el riesgo de progresión a carcinoma epidermoide invasivo en torno al 3 % para las lesiones cutáneas extragenitales. En las formas genitales la cifra es algo mayor, en torno al 5 al 10 %. La tendencia actual en dermatopatología favorece la nomenclatura descriptiva frente a los epónimos. Llamarla «carcinoma epidermoide in situ» informa al clínico de su naturaleza (carcinoma), su histología (epidermoide) y su estadio (in situ) sin necesidad de recordar quién la describió. El epónimo pervive en la práctica diaria y la mayoría de los dermatólogos lo reconocen, pero los informes anatomopatológicos cada vez lo emplean menos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Bowen, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Bowen
Localización y factores de riesgo
Diferenciación con la queratosis actínica
Preguntas frecuentes
¿Quién fue John T. Bowen?
¿Puede convertirse en un cáncer invasivo?
¿Por qué se está dejando de usar el nombre «enfermedad de Bowen»?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026