DICCIONARIO MÉDICO

Bowenoide papulosis

Papulosis bowenoide es una dermatosis de transmisión sexual causada por genotipos de alto riesgo del virus del papiloma humano, sobre todo el VPH-16. Se manifiesta como pápulas en la región anogenital de adultos jóvenes y, aunque histológicamente muestra un patrón de carcinoma epidermoide in situ, su comportamiento clínico es benigno en la gran mayoría de los casos.

Qué es la papulosis bowenoide

Se trata de una entidad dermatológica que ocupa un lugar peculiar en la patología cutánea: bajo el microscopio parece un cáncer incipiente, pero clínicamente se comporta como una lesión de bajo riesgo. El nombre combina papulosis, del latín papula ("pequeña elevación cutánea"), con el adjetivo bowenoide, derivado del dermatólogo John Templeton Bowen (1857-1940), que en 1912 describió la dermatosis precancerosa que lleva su nombre. El sufijo griego -oide (de εἶδος, eîdos, "forma") indica semejanza: una papulosis que recuerda histológicamente a la enfermedad de Bowen sin ser exactamente ella.

La entidad fue individualizada como tal en la década de 1970, cuando varios grupos describieron pápulas genitales en pacientes jóvenes cuya biopsia mostraba atipia de espesor completo (un hallazgo que, fuera de este contexto, habría hecho pensar en un carcinoma in situ) pero que no progresaban hacia la invasión. Aquella discordancia entre la imagen microscópica y el curso clínico llamó la atención de los dermatólogos de la época, acostumbrados a que la atipia bowenoide significase premalignidad real.

VPH de alto riesgo y mecanismo de la lesión

El agente causal es el virus del papiloma humano, concretamente genotipos clasificados como de alto riesgo oncogénico. El VPH-16 se identifica en la mayor parte de las biopsias, seguido a distancia por los tipos 18, 31, 33 y 35. Con menor frecuencia se han documentado casos asociados a genotipos atípicos como el VPH-42, algo que la revista Actas Dermo-Sifiliográficas recogió en un caso de localización periungueal (una variante infrecuente que amplía el espectro topográfico de la enfermedad más allá del área genital).

Una vez dentro de la célula, el virus integra fragmentos de su ADN en el genoma del queratinocito y altera proteínas reguladoras del ciclo celular, lo que provoca proliferación descontrolada y pérdida de la maduración ordenada del epitelio. El resultado histológico es una displasia de espesor completo con queratinocitos atípicos, mitosis en estratos altos y desorganización arquitectural. Sin embargo, la membrana basal permanece íntegra: no hay invasión dérmica.

Presentación clínica y epidemiología

Las lesiones son pápulas de 2 a 10 milímetros, planas o ligeramente elevadas, de color que varía entre marrón, violáceo y del tono de la piel circundante. Aparecen en la región anogenital: en varones sobre el cuerpo del pene, el prepucio o el surco balanoprepucial; en mujeres sobre la vulva y la zona perianal. La enfermedad afecta predominantemente a adultos jóvenes sexualmente activos, con un pico entre los 20 y los 40 años. Las series publicadas estiman una incidencia de 1 a 5 casos por 100.000 habitantes.

Lo que distingue a estas pápulas de otras lesiones anogenitales es, precisamente, su aspecto engañosamente anodino frente a una histología que alarma. Muchas son asintomáticas y el paciente consulta por motivos estéticos o porque las confunde con verrugas vulgares.

Diferenciación con el condiloma acuminado y la enfermedad de Bowen genital

El condiloma acuminado (verruga genital clásica) está causado por genotipos de bajo riesgo del VPH, habitualmente el 6 y el 11. Su aspecto verrugoso, exofítico, con proyecciones digitiformes, difiere de las pápulas planas de la papulosis bowenoide. La histología también es distinta: el condiloma muestra coilocitosis sin atipia de espesor completo.

Con la enfermedad de Bowen genital la confusión resulta más comprensible, porque ambas comparten el patrón histológico bowenoide. La diferencia radica en el perfil del paciente y el pronóstico. La enfermedad de Bowen genital afecta a personas de mayor edad, cursa como placa solitaria eritematosa de crecimiento lento y presenta un riesgo de progresión a carcinoma invasor del 3-5 %, que asciende al 10 % cuando la localización es mucosa (eritroplasia de Queyrat). La papulosis bowenoide, en cambio, aparece en jóvenes, suele ser multifocal y progresa en menos del 3 % de los casos.

Pronóstico y evolución natural

La transformación maligna es infrecuente. Las series más amplias sitúan el riesgo de invasión por debajo del 2-3 %, concentrado en pacientes inmunodeprimidos o de edad avanzada. En personas jóvenes inmunocompetentes se han descrito regresiones espontáneas, parciales o completas, de las lesiones. No es raro tampoco que persistan de forma estable durante años sin progresar.

La vigilancia de las parejas sexuales forma parte de las recomendaciones habituales, dado que el VPH-16 es también el genotipo más frecuentemente implicado en la neoplasia intraepitelial cervical de alto grado.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre papulosis bowenoide?

De la combinación de papulosis (del latín papula, "elevación cutánea pequeña") y bowenoide, adjetivo formado sobre el apellido del dermatólogo John T. Bowen y el sufijo griego -oide ("con aspecto de"). Describe, por tanto, una erupción papulosa cuya histología se parece a la de la enfermedad de Bowen.

¿Es lo mismo que una verruga genital?

No. Las verrugas genitales (condilomas acuminados) están causadas por genotipos de bajo riesgo del VPH (sobre todo el 6 y el 11), tienen aspecto verrugoso exofítico y su histología no muestra atipia de espesor completo. La papulosis bowenoide, provocada por genotipos de alto riesgo como el 16, se presenta como pápulas planas y su biopsia muestra un patrón de carcinoma in situ que no corresponde al del condiloma.

¿Puede convertirse en cáncer?

Estrictamente, sí, pero el riesgo es bajo. Las cifras publicadas se sitúan por debajo del 3 %, y los casos de progresión se concentran en personas con inmunodepresión o en pacientes de edad avanzada. En jóvenes sanos algunas lesiones llegan a desaparecer por sí solas.

¿Por qué la histología parece grave si el pronóstico es bueno?

Esa discordancia fue precisamente lo que llamó la atención de los dermatólogos que individualizaron la entidad en los años setenta. La explicación no está del todo cerrada, pero se atribuye a factores del huésped (respuesta inmunitaria local, estado inmunológico general) que contienen la progresión pese a la atipia celular visible al microscopio. En pacientes con inmunidad comprometida esa contención puede fallar, lo que explica que sea en ese grupo donde se concentran los escasos casos de evolución a carcinoma invasor.

Referencias

  1. Camayo TV, Zaouak A. Bowenoid Papulosis. StatPearls, 2025.
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Infección por papilomavirus humano (HPV).
  3. Allegue F, Fachal C, González-Vilas D, Zulaica A. Papulosis bowenoide lineal. Actas Dermo-Sifiliográficas. 2020;111(1).
  4. Organización Mundial de la Salud. Cáncer de cuello uterino: datos y cifras.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la papulosis bowenoide, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Bowenoide: adjetivo histológico que describe atipia queratinocítica de espesor completo sin invasión dérmica.
  • Enfermedad de Bowen: carcinoma epidermoide in situ cutáneo, entidad clínica que comparte patrón histológico pero difiere en perfil clínico.
  • Papiloma: tumor benigno de origen epitelial asociado al virus del papiloma humano.
  • Displasia: alteración de la maduración celular, concepto central en la histología de esta entidad.
  • Displasia cervical: neoplasia intraepitelial del cuello uterino, también asociada a VPH de alto riesgo.
  • Queratosis actínica: lesión precancerosa cutánea por daño solar, que puede presentar un subtipo bowenoide.
  • Carcinoma: neoplasia maligna epitelial, estadio al que excepcionalmente puede progresar la papulosis bowenoide.

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