DICCIONARIO MÉDICO
Bowenoide papulosis
La papulosis bowenoide es una dermatosis de transmisión sexual causada por el virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo oncogénico, sobre todo el serotipo 16. Las lesiones asientan en la región anogenital de adultos jóvenes y, pese a mostrar al microscopio un patrón de carcinoma in situ, su comportamiento clínico es habitualmente benigno. Se trata de una proliferación queratinocítica inducida por la infección genital por VPH, que se manifiesta como pápulas planas o ligeramente elevadas en la piel del área anogenital. La histología de estas lesiones reproduce el patrón bowenoide: atipia de los queratinocitos que abarca todo el espesor del epitelio, con mitosis atípicas y pérdida de la maduración escalonada normal. A pesar de esa imagen histológica alarmante, la mayoría de los casos no progresa hacia un carcinoma invasor y algunos incluso regresan de forma espontánea. El nombre lo acuñaron Alfred Kopf y Ronald Bart en 1977, al observar que ciertas pápulas genitales mostraban una histología indistinguible de la enfermedad de Bowen pero se comportaban de forma mucho menos agresiva. Un año después, Thomas Wade, el propio Kopf y A. Bernard Ackerman publicaron en la revista Cancer la serie de referencia que consolidó la papulosis bowenoide como entidad clínica independiente. La papulosis bowenoide está vinculada de modo preferente al VPH-16, un serotipo clasificado como de alto riesgo oncogénico por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer. En menor medida se detectan los serotipos 18, 31, 33 y otros del grupo de alto riesgo. El virus infecta los queratinocitos basales a través de microabrasiones en el epitelio, integra su ADN en el genoma celular y altera los mecanismos de control del ciclo celular mediante la acción de las oncoproteínas E6 y E7. El resultado es una proliferación con displasia de espesor completo. Conviene subrayar que la presencia de un VPH de alto riesgo no equivale automáticamente a malignidad. En la papulosis bowenoide, factores del huésped (estado inmunitario, carga vírica, tiempo de persistencia de la infección) modulan la evolución. La transformación maligna se ha documentado en casos aislados, pero constituye la excepción. La entidad afecta sobre todo a adultos jóvenes sexualmente activos, con un pico de incidencia entre los 20 y los 40 años. Ambos sexos se ven afectados. En varones, las pápulas aparecen preferentemente en el cuerpo del pene, el prepucio y la zona perianal; en mujeres, en la vulva, los labios y la región perianal. El tamaño habitual oscila entre 2 y 10 milímetros de diámetro. Las pápulas pueden ser del color de la piel, eritematosas o hiperpigmentadas, y su superficie es lisa o ligeramente aterciopelada. A veces confluyen formando placas. Según series anglosajonas, la incidencia se sitúa en el rango de 1-5 por 100.000 habitantes, aunque es probable que la entidad esté infradiagnosticada por su semejanza con el condiloma acuminado y su curso asintomático en muchos pacientes. La confusión más frecuente se produce con el condiloma acuminado, también de origen vírico. Los condilomas están asociados a serotipos de VPH de bajo riesgo (6 y 11 sobre todo), presentan un aspecto verrugoso exofítico e histológicamente carecen del patrón bowenoide de atipia de espesor completo. La papulosis bowenoide, por el contrario, produce pápulas planas o apenas elevadas y su histología remeda un carcinoma in situ. Frente a la enfermedad de Bowen propiamente dicha, la separación se basa en el perfil clínico-epidemiológico más que en la histología, que es superponible. La enfermedad de Bowen aparece en pacientes de mayor edad, suele asentar en piel expuesta al sol como lesión solitaria, tiene mayor riesgo acumulado de progresión a carcinoma invasor y no se relaciona con transmisión sexual en la mayoría de los casos. La papulosis bowenoide, en cambio, es multifocal, propia de personas jóvenes y de transmisión venérea. «Papulosis» alude al tipo de lesión elemental (la pápula, del latín papula, «grano» o «ampolla pequeña»). «Bowenoide» remite a John Templeton Bowen (1857-1940) e indica que la histología se asemeja a la de la enfermedad de Bowen. El término fue introducido por Kopf y Bart en 1977 y consolidado por Wade, Kopf y Ackerman en una publicación de 1978 en la revista Cancer. Sí. El VPH se transmite por contacto directo piel con piel durante las relaciones sexuales. Las parejas de pacientes con papulosis bowenoide deben ser informadas del riesgo de transmisión del virus, ya que el VPH-16 se ha asociado también a displasia cervical y a neoplasia intraepitelial en otras localizaciones. La transformación maligna se ha descrito, pero es infrecuente. La inmensa mayoría de las lesiones se mantienen estables o involucionan solas, especialmente en personas inmunocompetentes jóvenes. Los casos publicados de progresión corresponden en su mayor parte a pacientes con inmunodepresión o a lesiones de larga evolución sin seguimiento. No. Las verrugas genitales (condilomas acuminados) están producidas por serotipos de VPH de bajo riesgo y tienen un aspecto verrugoso exofítico. La papulosis bowenoide se asocia a VPH de alto riesgo y se presenta como pápulas planas o placas, con una histología de atipia de espesor completo que no se observa en el condiloma. Para profundizar en conceptos vinculados a la papulosis bowenoide, puede consultar:Qué es la papulosis bowenoide
Papel del virus del papiloma humano
Epidemiología y localizaciones
Diferenciación con entidades afines
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «papulosis bowenoide»?
¿La papulosis bowenoide es una enfermedad de transmisión sexual?
¿Puede una papulosis bowenoide convertirse en cáncer?
¿Es lo mismo papulosis bowenoide que verruga genital?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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