DICCIONARIO MÉDICO
Déficit selectivo de IgM
El déficit selectivo de IgM es una inmunodeficiencia primaria poco frecuente en la que los niveles séricos de inmunoglobulina M (IgM) están disminuidos o ausentes, mientras que la IgG, la IgA y las subclases de IgG se mantienen dentro de valores normales. Aunque se describió hace más de cinco décadas, sigue siendo una entidad poco estudiada y probablemente infradiagnosticada. La IgM es el primer anticuerpo que el sistema inmunitario fabrica cuando se enfrenta a un patógeno nuevo. Su estructura pentamérica —cinco unidades unidas en una sola molécula de gran tamaño— la convierte en el activador más eficiente de la vía clásica del complemento y en una pieza clave de la defensa frente a bacterias encapsuladas como Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Neisseria meningitidis. Cuando falta, esa primera línea de respuesta queda comprometida. El déficit se define por un nivel sérico de IgM inferior a dos desviaciones estándar por debajo de la media para la edad, con IgG e IgA normales y sin otra inmunodeficiencia subyacente que lo explique. La causa genética concreta no se ha identificado en la mayoría de los casos, y los pocos estudios disponibles describen anomalías variables en subpoblaciones de linfocitos B sin un patrón uniforme. En la clasificación de la IUIS se encuadra dentro de las deficiencias predominantemente de anticuerpos. Aproximadamente un 20 % de los afectados permanece asintomático. El resto presenta infecciones recurrentes —respiratorias sobre todo, pero también invasivas (bacteriemias, meningitis)— que llaman la atención por su gravedad o su resistencia al tratamiento habitual. Se ha descrito también una frecuencia aumentada de enfermedades autoinmunes y de manifestaciones alérgicas, en torno al 40 % de los pacientes en las series publicadas. La sospecha surge cuando un hemograma con cuantificación de inmunoglobulinas muestra una IgM baja de forma aislada, y se confirma tras descartar causas secundarias de descenso de IgM y otras inmunodeficiencias primarias. La confusión más frecuente es con el síndrome de hiper-IgM, que en cierto modo es el cuadro opuesto: en el hiper-IgM, la IgM está normal o elevada mientras que la IgG y la IgA están bajas, porque el defecto impide el cambio de clase de las inmunoglobulinas. En el déficit selectivo de IgM, el cambio de clase funciona (IgG e IgA normales) pero la producción o el mantenimiento de la propia IgM son insuficientes. Sí. Su prevalencia exacta se desconoce, pero los estudios disponibles sugieren que es más frecuente de lo que se creía, aunque sigue considerándose una inmunodeficiencia primaria poco habitual. Orphanet la clasifica como enfermedad rara (ORPHA:331235). Sí, son dos formas de nombrar la misma entidad. "Inmunoglobulina M deficitaria" es la denominación académica clásica; "déficit selectivo de IgM" es la formulación que se emplea hoy en la clasificación internacional y en la mayoría de las publicaciones. Son cuadros distintos que conviene no mezclar. En el hiper-IgM, la IgM está alta y la IgG/IgA bajas; en el déficit selectivo de IgM, la IgM es la que está baja y las demás están normales. El mecanismo es diferente y el perfil de infecciones, aunque puede solaparse, no es idéntico. Si desea profundizar en conceptos asociados al déficit selectivo de IgM, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el déficit selectivo de IgM
Cuándo sospechar un déficit selectivo de IgM
Preguntas frecuentes
¿El déficit selectivo de IgM es una enfermedad rara?
¿Es lo mismo "IgM deficitaria" que "déficit selectivo de IgM"?
¿Se puede confundir con el síndrome de hiper-IgM?
Referencias
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