DICCIONARIO MÉDICO
Defecación
La defecación es el acto fisiológico mediante el cual el organismo expulsa las heces del recto al exterior a través del ano. Constituye la fase terminal del proceso digestivo y requiere la coordinación entre el sistema nervioso autónomo, la musculatura del suelo pélvico y los esfínteres anales. Su frecuencia varía entre tres deposiciones al día y tres a la semana, rango que se acepta como normal en la población adulta. Desde el punto de vista médico, la defecación designa la evacuación controlada del contenido fecal almacenado en el recto. La palabra procede del latín defaecatio, derivada de de- (separación, retirada) y faex, faecis (residuo, sedimento, poso). El sentido original en la lengua latina era genérico: separar los posos o impurezas de un líquido. De hecho, durante siglos defaecare se empleó en farmacia y enología para describir la filtración o clarificación de sustancias, y solo más tarde se restringió al significado fisiológico actual. El término aparece ya en textos médicos del siglo XVII, pero su uso sistemático en fisiología digestiva se consolidó a finales del XIX, cuando los trabajos de Goltz y Ewald (1896) y de Bayliss y Starling (1899) describieron los reflejos espinales que gobiernan el vaciamiento rectal. Esos experimentos, realizados inicialmente en perros descerebrados, demostraron que la defecación puede ocurrir de forma puramente refleja, aunque en el ser humano está sometida a un control cortical voluntario que añade una capa de regulación consciente. Cuando el contenido fecal progresa desde el colon sigmoide hasta la ampolla rectal, la distensión de la pared activa mecanorreceptores de estiramiento situados en la capa muscular y en la submucosa. Esa señal viaja por fibras aferentes del nervio pélvico (S2-S4) hasta el centro sacro de la defecación y, desde allí, a la corteza cerebral, donde se percibe como urgencia defecatoria. Se distinguen dos arcos reflejos. El intrínseco, mediado por el plexo mientérico del propio recto, genera contracciones peristálticas locales y relajación del esfínter anal interno (músculo liso, involuntario). Es un mecanismo relativamente débil si actúa solo. El reflejo parasimpático, en cambio, amplifica enormemente la respuesta: las fibras eferentes del nervio pélvico intensifican el peristaltismo del colon descendente y sigmoide, refuerzan la contracción rectal y completan la relajación del esfínter interno. Queda todavía un mecanismo voluntario. El esfínter anal externo, formado por músculo estriado e inervado por el nervio pudendo, permanece contraído por defecto gracias a un tono basal continuo. Solo cuando la persona decide defecar, la corteza motora ordena su relajación. Simultáneamente, la contracción de la prensa abdominal (rectos del abdomen, oblicuos) y el descenso del diafragma elevan la presión intraabdominal, lo que contribuye a la expulsión. El músculo puborrectal se relaja también, abriendo el ángulo anorrectal desde aproximadamente 90 grados en reposo hasta unos 130-140 grados durante la evacuación. El material que llega al ciego tras la digestión gástrica e intestinal tiene una consistencia líquida. A lo largo de las aproximadamente 36 horas que tarda en recorrer el intestino grueso, la mucosa colónica reabsorbe la mayor parte del agua y de los electrolitos restantes. La microbiota residente fermenta la fibra no digerible, produciendo ácidos grasos de cadena corta (butirato, propionato, acetato) y gas. Todo ese proceso convierte el quilo líquido en un bolo semisólido que se almacena principalmente en el colon descendente y en el sigmoide. No se trata de un avance continuo. El colon presenta movimientos segmentarios (de mezcla) y movimientos en masa, estos últimos mucho menos frecuentes. Los movimientos en masa desplazan cantidades considerables de heces hacia el recto, y suelen desencadenarse tras las comidas (reflejo gastrocólico), sobre todo con el desayuno. Es el motivo por el que muchas personas sienten la necesidad de evacuar poco después de la primera ingesta del día. En el uso clínico, deposición y defecación se emplean a menudo como sinónimos, pero con un matiz. Defecación hace referencia al proceso fisiológico completo (reflejo, coordinación neuromuscular, evacuación), mientras que deposición designa más bien el resultado tangible: la cantidad de materia fecal expulsada en un solo acto. Un paciente puede realizar una única defecación que produzca varias deposiciones si el vaciado es fraccionado, aunque en la práctica cotidiana esta distinción se desdibuja. Conviene no confundir tampoco defecación con tenesmo, que es la sensación persistente de necesidad de evacuar pese a que el recto ya esté vacío. El tenesmo no culmina en defecación eficaz y suele ser indicativo de un proceso inflamatorio o irritativo en el recto o el sigma. Del latín defaecatio, formada por el prefijo de- (separación) y faex, faecis (poso, sedimento). Originalmente describía la separación de impurezas en líquidos, y su uso fisiológico se consolidó en la medicina del siglo XIX. No existe una cifra única. El rango aceptado en adultos sanos oscila entre tres deposiciones al día y tres a la semana. Valores fuera de ese margen, mantenidos en el tiempo, pueden orientar hacia un trastorno funcional, pero un cambio brusco del hábito intestinal habitual del paciente tiene, por lo general, más valor clínico que la cifra absoluta. Estrictamente, no. Defecación designa el proceso fisiológico, y deposición se refiere a la materia expulsada en cada acto. En la comunicación médica habitual, sin embargo, los dos términos se usan como intercambiables sin que ello genere ambigüedad. Cuando se inhibe el reflejo defecatorio de manera habitual, las heces permanecen más tiempo en el colon, pierden agua adicional y se endurecen. Eso puede conducir a un estreñimiento crónico funcional. Con el tiempo, la distensión mantenida del recto reduce la sensibilidad de los mecanorreceptores, lo que obliga a acumular un volumen fecal mayor para percibir la urgencia. El círculo se retroalimenta y puede requerir intervención. Si desea profundizar en conceptos asociados a la defecación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la defecación
El reflejo defecatorio y su control neurológico
Tiempo de tránsito colónico y formación del bolo fecal
Diferenciación con la deposición
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra defecación?
¿Cuántas veces al día es normal defecar?
¿Es lo mismo defecación que deposición?
¿Qué ocurre si se pospone repetidamente la defecación?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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