DICCIONARIO MÉDICO
Collarete de Biett
El collarete de Biett es un fino anillo de descamación que rodea la periferia de las pápulas características de la sífilis secundaria. Se observa con mayor frecuencia en las lesiones palmoplantares (los llamados clavos sifilíticos) y constituye uno de los signos cutáneos más orientadores de la infección por Treponema pallidum. Debe su nombre al dermatólogo suizo Laurent-Théodore Biett (1781-1840). En dermatología, un collarete designa un reborde circular de escamas desprendidas que delimita una lesión cutánea. El collarete de Biett se refiere específicamente al que aparece en las pápulas de la sífilis secundaria: un anillo blanquecino de queratina que se despega en la periferia de cada pápula, dejando un borde visible a simple vista. Las pápulas suelen ser firmes, de color rosado a cobrizo, no pruriginosas, y pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo, si bien las localizaciones palmoplantares son las que con más frecuencia exhiben este collarete con nitidez. Laurent-Théodore Biett nació en S-chanf, cantón de los Grisones, en 1781. Se formó en Clermont-Ferrand y se trasladó a París en 1801, donde fue alumno predilecto de Jean-Louis Alibert en el Hôpital Saint-Louis. Biett introdujo en Francia el método analítico de Robert Willan para clasificar las enfermedades cutáneas. No fue un autor prolífico, pero sus alumnos Pierre Louis Alphée Cazenave y Henri Édouard Schedel publicaron en 1828 el Abrégé pratique des maladies de la peau, compilación de sus enseñanzas que se convirtió en un texto de referencia. El signo descamativo que lleva su nombre quedó registrado allí. Biett murió en París en 1840. La pápula sifilítica genera inflamación dérmica con un componente perivascular denso en linfocitos y células plasmáticas. Esa inflamación altera la queratinización de la epidermis suprayacente: la capa córnea se engrosa de forma desigual y, conforme la pápula madura, el estrato córneo periférico se desprende formando el collarete. El resultado es una escama que se enrolla hacia fuera, como el borde de un cráter en miniatura. En palmas y plantas la piel es más gruesa (la capa córnea puede superar las cincuenta capas celulares), lo cual hace que el desprendimiento escamoso resulte más evidente que en zonas de piel fina. Por eso las lesiones palmoplantares son el sitio clásico donde buscar el signo. También puede verse en pápulas de pliegues corporales, surco nasogeniano y comisuras labiales, donde el collarete se aprecia sobre un fondo eritematoso. La presencia de pápulas con collarete de Biett en palmas y plantas se considera uno de los hallazgos más orientadores del secundarismo sifilítico. Pocas dermatosis producen lesiones papulosas palmoplantares con descamación periférica. Las que sí pueden imitarlo merecen atención: Pitiriasis rosada. Las lesiones de esta dermatosis benigna muestran un collarete escamoso, pero en este caso la descamación es interna (se dirige hacia el centro de la placa, no hacia la periferia). La pitiriasis rosada además suele respetar palmas y plantas, dato que ya marca una distancia con el secundarismo sifilítico. Existe una placa heraldo inicial, algo que no se da en la sífilis. Psoriasis palmoplantar. Produce placas descamativas gruesas en palmas y plantas, pero la escama es argentada, más adherente y suele acompañarse de lesiones psoriásicas en codos, rodillas o cuero cabelludo. No hay collarete periférico definido. Dermatofitosis. Las tiñas del cuerpo pueden presentar un borde activo escamoso, aunque su disposición anular con aclaramiento central difiere del aspecto de la pápula sifilítica sólida rodeada de collarete. Fue un dermatólogo nacido en Suiza en 1781 que desarrolló su carrera en París. Ejerció como médico jefe del Hôpital Saint-Louis y fue discípulo de Jean-Louis Alibert. A partir de sus enseñanzas se describieron varias lesiones cutáneas de la sífilis, incluido el collarete que lleva su nombre. También contribuyó a la primera descripción del lupus eritematoso, que su alumno Cazenave bautizaría más tarde. No. Son dos signos distintos de la sífilis secundaria. El collarete de Biett es una descamación periférica que rodea las pápulas sifilíticas, sobre todo en palmas y plantas. El collar de Venus es un patrón de hipopigmentación reticulada en el cuello. Pueden coexistir en el mismo paciente, pero son lesiones de naturaleza diferente. Estrictamente, el término se reserva para la descamación periférica de las pápulas sifilíticas. Otras dermatosis producen collaretes escamosos (la pitiriasis rosada, por ejemplo), pero no se denominan collarete de Biett. En la práctica clínica, cuando se identifica este signo en una lesión palmplantar debe descartarse sífilis mediante serología. Sí. Las pápulas con collarete se resuelven sin cicatriz cuando la infección se aborda adecuadamente. Sin intervención, las lesiones también pueden remitir espontáneamente en semanas o meses, pero la infección de base persiste y puede progresar a fases tardías. Si desea ampliar información sobre conceptos asociados al collarete de Biett, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el collarete de Biett
Formación del collarete y localización preferente
Valor diagnóstico y diagnóstico diferencial
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Laurent-Théodore Biett?
¿Es lo mismo el collarete de Biett que el collar de Venus?
¿Puede verse el collarete de Biett sin sífilis?
¿El collarete desaparece con tratamiento?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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